Revista Literaria Periódico Cultural

21.12.2006

21.12.2006 GMT

Pablo Brito Altamira /Escritor venezolano

Pablo Brito Altamira: Escritor venezolano (1953). Reside en Francia. Dramaturgo, cuentista, poeta, ensayista y realizador cinematográfico. Ha obtenido, entre otros reconocimientos, el primer premio en el certamen literario "Villa de Navia" (2005). Ha dirigido varios cortometrajes.

Pequeña Venecia, territorio Wayúu.

1.
LOS ESPAÑOLES NO CONQUISTARON LAS INDIAS: Las indias los conquistaron a ellos, dijo Encarnación Quijada el día en que cumplió 99. Acto seguido murió, para que las dos ceremonias se celebraran al mismo tiempo.

Sebastián Quijada cumplió con sus deberes de hijo único y de librepensador: un entierro católico para la familia y una botella del mejor brandy para él y sus únicos dos amigos: Hermes, su gato persa, y Heródoto, su dictáfono de bolsillo.

En él dejó constancia de los sucesos con una de sus siempre lacónicas sentencias:

“No tengo ya a nadie en el mundo.
Pero el mundo sigue teniendo en mí a un investigador incansable.”

2.

Lo de investigador no le venía por científico ni por detective, aunque muchos lo consideraban una mezcla de ambos. Se dejó llamar “criminólogo“ en un encuentro de la Interpol en Montpellier, ciudad donde había pasado la mayor parte de su infancia como hijo de exilados, porque el azar había querido que prestase una vez sus servicios de traductor en el interrogatorio de un sujeto que creyeron terrorista pero que – gracias a la habilidad de su cuestionario- había confesado que sufría de piromanía compulsiva y tenía en casa la colección completa de Fantomas y diez biografías de Nerón.

La ocasión le sirvió para ganarse el aprecio del inspector Deboeuf de la Sureté y obtener un permiso para portar armas de fuego y practicar tiro en club de gendarmes. Desde muy joven era aficionado a las novelas de Chandler.

3.

Fue en ese congreso donde conoció a Velásquez, el Jefe de Asuntos Indígenas de la Policía Criminal de Maracaibo. El cargo, escrito con letras doradas en relieve sobre la tarjeta de cartulina hilo en la que figuraba además el escudo de la “República Bolivariana de Venezuela” fue objeto de explicación confidencial por parte del sudamericano mientras bebían whisky en el bar del Hotel Ibis:

- Es que vivo en una ciudad gobernada por los que vivían allí antes de que la ciudad se construyera.

Fue eso lo que llevó a Quijada a dedicarse al estudio de los guajiros, o wayúus, y lo que produjo su comentario sobre los indios y la frase con que su madre se despidió del mundo un 17 de abril.


4.

Por lo poco que se conoce de la historia se puede conjeturar que Velázquez ofreció a Quijada un trabajo que describió en el informe oficial como “asesoría en materia de criminología tropical” : lo cierto y comprobado es que se hizo un ingreso en una cuenta en las Islas Cayman a nombre de “ Hermes Herodote Trust “ cuyo único firmante y beneficiario era Sebastián Quijada Villapiedra.

5.

María Virginia Belloso Urdaneta, heredera única del infortunio de una familia que en su tiempo se contó entre las más ricas y poderosas de Maracaibo, tenía, además de pedigree, sed de poder en la sangre.

Fue tal vez eso, además de su belleza deslumbrante, su porte de reina y su inglés aprendido en Boston, lo que hizo que Avimaytu Gamero, el rey de los Guajiros, decidiera casarse con ella.

La compró por doscientos mil dólares en metálico y las tres hipotecas que pesaban sobre la finca de sus padres una tarde de negocios como otras, cuando decidió que su verdadera mujer guajira y su hija podrían seguir viviendo en Palm Beach sin enterarse de la jugada que lo haría entrar en la sociedad como un aristócrata blanqueado. Si se blanquea el dinero... ¿Por qué no podría blanquearse también la piel de un wayú al que el horizonte del lago le quedaba pequeño?

Sí, se casó con María Virginia, “La Niña de Maracaibo” como le decían sus hermanos, un Domingo de Ramos en la Basílica de la Virgen de la Chiquinquirá, conocida y querida por los feligreses como “La Chinita”.

6.

Porque Gamero tiene negocios importantes y reuniones a las que debe ir con una dama que sepa usar los cubiertos y conozca la diferencia entre Gucci y Dolce Gabbana.

La próxima de esas reuniones tiene lugar en Ámsterdam.
Velásquez, el policía que también se cuenta entre sus pertenencias, es el hombre del contacto.
Y Velásquez le ha dicho que necesitan a un extranjero, a un hombre duro y agudo que sabe entendérselas con la Interpol y que habla francés: “los grandes negocios se hacen en francés” explica el policía. “¿Por qué crees que el champaña con que se celebran viene de Francia?”

6.

“Rey enroca con Torre y Dama se cambia por Dama” anotó Quijada en el dictáfono mientras revisaba en su antología ajedrecística una famosa partida de Alekhine contra Capablanca. Tal como él entendía el asunto, Gamero, el Rey de los Guajiros, lo contrataba a través de Velázquez para servir de intermediario entre los guajiros de la familia Gamero y María Virginia, la esposa “legítima” en términos sociales, pero “falsa” a los ojos de la tribu.

Velázquez le contaba, entre whisky y whisky, que Gamero tenía que abrirse paso en el mundo pero que no podía cortar sus raíces de un tajo porque la savia de su talento para el comercio corría por ellas.

7.

Todo fue muy vago y confuso: Quijada sintió al día siguiente (además de la resaca, porque su bebida era el brandy y no el whisky, del que el venezolano le había hecho beber una botella entera) que aquello había sido sólo una conversación de borrachos.

Pero de regreso a Málaga, donde su madre lo esperaba para celebrar el aniversario, recibió el paquete de fedex con el boleto de avión y el número de referencia del depósito en la cuenta bancaria.

8.

Mientras sobrevolaba el Lago de Maracaibo, célebre por sus batallas navales contra los piratas, su puente, su petróleo y por su relación con el nombre de aquel curioso país que pasó de colonial a saudita sin pasar por bananero, grabó con Heródoto su aforismo:

“Algo me dice que mi paisano Alonso de Ojeda tuvo una intuición acertada, aunque torcida: más que Pequeña Venecia esto debía haberse llamado Pequeña Nápoles...los colores, la magia, la mafia y el contrabando tienen más de la embocadura de la bota itálica que de la lejanía de la “serenísima”...

Recordó la frase clásica: “Ver Nápoles y después morir” y un escalofrío le recorrió el cuerpo.

9.

Pronto sabrá que aquello se parece muy poco a una partida de ajedrez donde las piezas se quedan quietas en sus casillas. Sabrá que la “Niña de Maracaibo” no tiene un solo rostro sino muchos y que El Rey Gamero, la Torre Velázquez y los peones que los rodean descubren en su juego que es más bien un baile, el oculto sentido de la frase de Ojeda: La Guajira no se parece a Venecia por lo clásico o lo altivo, sino porque es un carnaval tragicómico en que detrás de cada máscara hay más de una sorpresa.
Y más de un balazo también: en este far west no se usan winchesters sino kalashnikovs.

10.
El resto, es leyenda. En lengua wayúu, “autsi” quiere decir sueño...pero no hay palabra alguna para traducir por “realidad”. Y sin realidad no hay molinos, sólo viento. Es el viento del Catatumbo, con su incesante relámpago *, quien se llevó lo que quedaba de cordura del protagonista de esta gravísima, altisonante, mínima, dulce e imaginada historia.



En: No Categorizado
Permaenlace: Pablo Brito Altamira /Escritor venezolano
Comentarios: 1
Leído 384 veces.



21.12.2006 GMT

Tradiciones Navideñas/ La Paradura del Niño/Venezuela

En los estados andinos (Táchira, Mérida y Trujillo), entre el 24 de diciembre y el 2 de febrero se realiza la Paradura del Niño, hermosa fiesta que se celebra en las casas donde la devoción de sus habitantes se expresa en complejos y elaborados pesebres y que consiste en pasear al Niño Jesús en un pañuelo de seda, con cantos y procesiones. El día de la celebración, músicos, cantantes, rezanderos y padrinos entonan coplas pidiendo al Niño Dios que bendiga las casas y los campos. Cuando termina el paseo, el Niño es regresado y vuelto a colocar en el Pesebre, pero de pie.

En algunas poblaciones, una persona simula robar la imagen, que permanece escondida por tres días, entonces se negocia con gran ceremonia su devolución por parte de un cortejo integrado por niños ataviados como la Virgen, San José, los Reyes Magos, pastores, ángeles, a quienes se suman las autoridades de la localidad. Esta celebración se llama Robo y búsqueda del Niño. Todas las acciones se acompañan con aguinaldos, romances, décimas y coplas.

La idea popular de representar la vida del infante Jesús sigue con el Robo, Búsqueda y Paradura del Niño, desde el primero de enero hasta el 2 de febrero. Con lo primero se recuerda al niño perdido y luego hallado por su angustiada madre platicando en el templo con los doctores de la ley. Este hecho es escenificado mediante la idea de hacer desaparecer o robarse de un pesebre la imagen del Niño, irla buscando por el pueblo hasta llegar a la casa donde se sabe está. Es un acto de calle, semejante, en esencia, a la búsqueda de posada por parte de San José para el nacimiento de su hijo. El hallazgo del Niño genera toda una fiesta de la que no están excluidas la diversión generalizada y el consumo de bebidas espirituosas.

La Paradura es una ceremonia en la que predomina un ritual religioso, sustentado, como tal, en una liturgia popular con rezos, cantos y, al igual que en La Búsqueda, con un alto sentido colectivo. Se lleva a cabo en casi todas las poblaciones de los estados Mérida, Trujillo y Táchira. De manera menos masificada, en otros lugares del país donde la inmigración de andinos es significativa. En principio es una fiesta hogareña de origen colonia¡ de confraternización entre vecinos. Previo a la celebración son elegidos los padrinos, «que deben ser hermanos o casados entre sí», aunque esto no se cumple al pie de la letra, quienes además de su rol en el ritual están comprometidos a surtir con velas, chucherías, bizcochuelos, botellas de vino la celebración.

Todo se inicia con el Robo del Niño por algún vecino, en el mes de enero. Los dueños de la casa donde se realizó el robo están obligados a montar la fiesta, en la que según algunos no se puede bailar por respeto al hijo de María. Sin embargo, en algunos centros urbanos, el baile es lo principal y suele durar varias horas. La ceremonia se inicia con el reparto y encendido de velas comunes y corrientes entre los presentes; a los padrinos les corresponden las más grandes y adornadas. Todos rodean el pesebre y frente a él se paran los padrinos con un pañuelo o una cesta en sus manos, mientras los cantores entonan:

Ya vamos pastores,
vamos a adorar
al recién nacido
que está en el portal.
Venid pastorcillos,
vamos a adorar
al rey de los cielos
que ha nacido ya.

Todos se arrodillan y los cantores prosiguen:

En rústico techo
abrigo le dan,
por cuna un pesebre,
por templo un portal.
En lecho de paja
desnudito está,
quien velas estrellas
a sus pies brillar.

Pasado un momento, uno de los padrinos toma la imagen del Niño, la coloca en el lienzo o cesta y sujetando cada quien comienza la procesión o paseo por la sala, pasillos de las casas o las calles cercanas, entre cohetes y triquitraquis, mientras se canta:

Vámonos padrinos,
vamos a Belén
a pasear al Niño
para nuestro bien.
Los padres del Niño
se están admirando
de ver a su infante
que lo están paseando.

Se regresa entonces al pesebre, los padrinos besan la imagen y luego la dan a besar al resto de la concurrencia y los cantadores entonan:

¡Dichosos padrinos
qué dicha tendrán
han paseado al Niño
por todo el zaguán!

Uno de los padrinos, entonces, toma la imagen y la coloca de pie en el pesebre, entre la Virgen y San José. En algunos sitios los padrinos entregan al Niño a la dueña de la casa que es quien hace La Paradura. Al terminar la ceremonia se agasaja a la concurrencia con bizcochuelos y vino, para dar inicio a la adoración, las peticiones, el rosario, las letanías y el bendito. Cuando se comienzan las coplas laudatorias, al niño se le coloca una moneda en un platillo y se recitan versos como:

A esta paradura he venido
por la pura devoción,
al Niño Jesús yo beso
con todo mi corazón.
¡Con qué dolor me despido
y en dejarte allí parado,
siendo el Mesías verdadero
por un ángel anunciado!

Luego de estos cánticos comienzan las peticiones, donde se alaban las virtudes del Niño y le piden salud, bienestar y seguridad para el nuevo año y se termina con un rosario cantado y los misterios gozosos. A pesar de que esta fiesta es propia de la región andina, se celebra también en Biscucuy (Portuguesa); Barinitas (Barinas); Punto Fijo (Falcón); por la influencia de familias andinas en estas regiones.

Tomado de : http://www.analitica.com/






En: No Categorizado
Permaenlace: Tradiciones Navideñas/ La Paradura del Niño/Venezuela
Comentarios: 4
Leído 8133 veces.



Página 1 de 1. Total : 2 Artículos.

vocessusurrosrumorygritos-vocessusurrosrumorygritos