Revista Literaria Periódico Cultural

26.2.2009 GMT

Los Escondidos Encantos de Baruta

LOS ESCONDIDOS ENCANTOS DE BARUTA
Domingo 22.2.2.009

Hola amigos todos, les cuento:

Aprovechando la soledad de Caracas, nuestra excursión citadina tomó destino a la cercana población de Baruta, hacia el sureste en la periferia de la capital. Como se celebraba el carnaval muchos pobladores salieron hacia diferentes rumbos y por ello el autopista hacia el este estaba con muy poca afluencia de vehículos, ello permitió que con mucha calma llegáramos pronto, total tampoco teníamos prisa. El día algo nublado y con una incipiente lluviecita, nuestra primera parada tuvo lugar en la Universidad Simón Bolívar, donde hicimos una corta travesía recorriendo algunas colinas para observar de cerca las plantas que allí florecen, vimos muchísimas bromelias adheridas a los árboles, me hizo gracia ver que en el techo de tejas de una pérgola destinada a esparcimiento, crecían felizmente varios árboles pequeños enredados en madejas de lianas y bromelias, con nidos de pájaros. Lamentablemente habrá que desalojarlos de allí si no queremos que el techo con el peso se hunda, fuimos también a la represa tapizada totalmente en su superficie por plantas, el agua sabemos que está allí pero no se ve, hasta creo que es agua estancada sin ninguna utilidad no más de servir de caldo de cultivo para zancudos, subimos por uno de los caminos hasta la parte alta para observar y deleitarnos con el paisaje que desde ahí se divisa, aunque seguía lloviznando.

El mustio tiempo y el ejercicio nos abrió el apetito y sin empacho alguno, decidimos saborear unas exquisitas cachapas con queso y un buen café cargado. Restauradas las fuerzas nuestra próxima parada fue en Baruta en las afueras, donde escondida entre muchooo malojo y material de desecho, afortunadamente nada orgánico, sólo muebles, papeles, latas, un colchón, pipotes, etc..Valientemente con nuestro Capitán al frente y con un machete en mano nos internamos unos cuantos metros hacia una pared rocosa y alta, en ella abren sus ojos oscuros y profundos dos aberturas hacia unas cuevas misteriosas.

El “sendero” que abrimos termina en una cantidad de rocas grandes, recostadas unas de otras que se han desprendido del “farallón” donde está la cueva, en la entrada de ella hay resquebrajaduras y grietas que así lo demuestran, no nos atrevimos a subir por allí y mucho menos ni siquiera asomarnos a ella, la entrada de la mayor está muy obstaculizada por piedras y troncos además del peligro de otro derrumbe o cualquier desagradable sorpresa que pudiese haber adentro. Además tiene guardianes, zamuros que vuelan y sobrevuelan arriba y una de ellos se alteró un poco, ya que tenía una cría en un saliente, y le estaba dando de comer, No me pareció esto muy hermoso que digamos este acto de natura. La madre estaba nerviosilla y yo peor que ella, así que salimos rápido de allí. Luego en vehículo nos llegamos hasta el “Peñón/mirador/de Baruta”, tuvimos acceso a él caminando por un senderito entre maleza, pero está limpio y despejado. A su término que no es largo se encuentra un promontorio de rocas grandes donde sobresale una en especial que vista desde abajo parece la proa de un barco, el viento silba con fuerza y es una delicia el frescor que da, la vegetación de maleza baila con el viento como si fuese un oleaje en el mar verde. El día cambió a un sol resplandeciente y sentada allí viendo a mi alrededor aquel extenso paisaje de la ciudad a la vez no me sentí en ella.

Nuestra última visita nos llevó más allá en las afueras casi de Baruta, hacia la urbanización La Trinidad, zona edificada de grandes y bellos condominios, por detrás de uno de ellos bajamos por otro caminito medio perdido y la sorpresa fue mayúscula, ahí bien escondida pero sorpresivamente bella, está la Laguna Negra. No es grande, se ve profunda y oscura y nos damos cuenta que se surte de aguas subterráneas, es un lugar hermoso rodeado de farallones de piedras altas, bañada por el sol según se mueve éste, al derredor hay plantas y flores. Yo la conocí hace mucho tiempo en 1962, aquello era “monte y culebra” donde íbamos a excursionar los muchachos, algunos nadaban allí. Hoy supe que un chico perdió la vida ahí también al lanzarse de cabeza sin medir la profundidad. Sería interesante el rescate de ésta bellezura por los mismos vecinos. Vale la pena.
Y hasta acá nos trajo el río por este día.

Nos vemos en la próxima,

Edilia C. de Borges
Fotos: Sven Nehlín (entrada de la cueva, reponiendo fuerzas con cachapas y laguna Negra)



En: No Categorizado
Permaenlace: Los Escondidos Encantos de Baruta
Comentarios: 0
Leído 1953 veces.

Dejar Comentario

*
Smilies
*
Ingrese el código mostrado. 

vocessusurrosrumorygritos-vocessusurrosrumorygritos