Revista Literaria Periódico Cultural

Diciembre, 2006

29.12.2006 GMT

Algunas Costumbres De Año Nuevo

Algunas costumbres de Año Nuevo

En algunos lugares, el comienzo del año se festeja con la tradición de las 12 uvas: en el sitio que ocupa cada comensal se coloca previamente un pequeño frutero con 12 uvas y, de acuerdo con el ritual, se debe comer una uva por cada una de las 12 campanadas del reloj. El significado de este ritual se relaciona con las aspiraciones y anhelos de cada participante y con el deseo expreso de que se conviertan en realidad. A continuación, se sigue con costumbres más habituales: comienzan los brindis, se exponen los buenos propósitos de alcanzar alguna meta específica hasta que, entonces sí, se disfruta de la cena de fin de año. Aflora así la añoranza de un año que termina y la esperanza de alcanzar mayor éxito durante el año que comienza.

Tarde o temprano, todos los pueblos del mundo se dieron cuenta de que, trascurrido cierto tiempo, las estaciones solares repetían su cauce luminoso. Los cultivos volvían a crecer y las lluvias retornaban para regar las nuevas semillas. Así, el hombre fue constatando el eterno retorno hacia el punto inicial.


Hace 4000 años los babilonios vieron en esta repetición de las estaciones un motivo digno de celebrarse e instauraron un ciclo festivo que dejaría corta la juerga más movida de nuestra época: eran 11 días de celebración, que comenzaban cuando la primavera describía sus primeros trazos entre los jardines colgantes de Babilonia.

Los egipcios también recibían con algarabía las señales que preludiaban el nuevo año. Su rostro se tornaba festivo cuando llegaba el ansiado momento en que el río Nilo empezaba a crecer y el caudal se hacía propicio para la siembra. Entonces, la tierra era labrada con confianza en los tiempos venideros.

Desde siempre, el nuevo año ha significado el festejo de un triunfo inexistente, una victoria que se desea pero aún no ha ocurrido, un elogio a la esperanza que se renueva cada 365 días.

En las diferentes culturas de todos los tiempos los cambios de ciclo han llevado implícitos ritos que atraen salud, amor y dinero, los tres pilares básicos de la felicidad del hombre. Por eso, no es extraño encontrar ritos ancestrales, propios de cada cultura y pueblo, que busquen la felicidad, el éxito y la abundancia.


La espera de fin de año es especial en Venezuela. Antes que den las 12, las familias se reúnen en sus hogares y preparan la hallaca, una especie de humita exuberante, repleta de condimentos y relleno especial, que se regala a los amigos durante la noche de víspera de Año Nuevo. Es una forma de reafirmar la amistad y de desear buena suerte para el próximo año.

En Alemania desafían al destino mediante la “ceremonia” del bleiglessen . Este ritual consiste en develar los misterios del futuro con una barra de plomo. El plomo se pasa por una soldadora, se funde hasta hacerse agua y las gotas plateadas se vierten en un vaso cuando el alba empieza a despuntar. El plomo líquido se vuelve sólido nuevamente y alcanza formas extrañas que -con una buena dosis de imaginación germánica- pueden predecir lo que depara el mañana.

Los escoceses festejanen el Hogmanay . El procedimiento es sencillo: se busca un barril de madera, se le prende fuego y se lo pone a rodar por las calles. Según dicen, es para permitir el paso del nuevo año. Además, después de medianoche, llega el momento de presentar su "primer pie". A esa hora van a ver a sus allegados para desearles feliz año nuevo y les ofrecen un trago de whisky y un pedazo de pastel de avena. Los más viejos se quedan y esperan que el "primer pie" en sus casas sea el de una persona bella y alta y, sobre todo, de cabello negro (que trae suerte).


En Rumania las mujeres solteras suelen caminar hacia un pozo, encender una vela y mirar hacia abajo. El reflejo de la llama dibujará en las oscuras profundidades del agua el rostro de su futuro esposo. Las que se quedan en sus casas toman una rama de albahaca y la colocan bajo la almohada: el sueño de esa noche tendrá como protagonista al hombre que las espera.

Umbanda es una religión practicada en Brasil, fruto de una mezcla de ritos africanos y que genera la fiesta de Iemanja . Las playas se llenan de gente y los cantos religiosos inician la ceremonia en honor a Iemanja . Incluso los que viven retirados en el campo viajan hacia la costa para realizar ofrendas al mar, que la mayoría de las veces son flores en pequeños barcos de madera. Los participantes llevan trajes de colores diferentes cada año (en función del santo que "gobernará" durante esa nueva etapa), bailan y cantan. Le rezan a la santa y piden deseos.

En Bahamas la fiesta del Junkanoo se romonta a los siglos XVI o XVII y tiene lugar en honor a John Canoe. Este propietario de plantaciones era bondadoso y permitía a sus esclavos tomarse algunos días para la Navidad. Ellos festejaban con danza y música africanas. Esta celebración hoy en día se ha convertido en un gran desfile formal y organizado, con disfraces sofisticados y músicas con mucho ritmo. Se realiza un cortejo de bailarines enmascarados en trajes coloridos y luminosos. Por grupo, los participantes eligen un tema y confeccionan sus trajes en función del tema retenido. Pero un solo grupo gana y es premiado al final de la ceremonia.



En: No Categorizado
Permaenlace: Algunas Costumbres De Año Nuevo
Comentarios: 0
Leído 1631 veces.



29.12.2006 GMT

Las Zaragozas/ Folklor Edo Lara/ Venezuela

--Cada 28 de diciembre los pobladores de Sanare celebran su tradicional Baile de los Zaragozas, una hermosa y colorida festividad con el cual conmemoran el Día de los Santos Inocentes, en medio de la creencia de que sólo ocultando su identidad y bailando durante todo el día podrán hacer realidad sus promesas

Entre el nacimiento del Niño Jesús y la llegada de los Reyes Magos se celebra en la parte andina del estado Lara una de sus manifestaciones folclóricas más bellas y coloridas del año, el Baile de los Zaragozas de Sanare cada 28 de diciembre.

Es la capital del municipio Andrés Eloy Blanco, Sanare, también llamada el Jardín de Lara, donde tiene lugar la festividad en homenaje a los Santos Inocentes, los niños asesinados por el Rey Herodes, según la cita bíblica.

El origen y la fecha de inicio del Baile de los Zaragozas es incierto, pero se sabe que es muy antiguo. Los historiadores e investigadores destacan que se trata de una tradición agrícola de origen indígena que con la evangelización se convirtió en una devoción a los Santos Inocentes, a quienes se acostumbra pedir promesas ese día y ocultar el rostro con disfraces para que se cumplan.

A los Zaragozas también se le denomina el baile de la locas como alusión simbólica al pasaje bíblico referido a la mujeres cuyos hijos fueron muertos por orden de Herodes, quienes se enloquecieron por el dolor de la perdida de sus hijos.

Entre las características de esta hermosa tradición sobresale la conformación de una cofradía encargada de la organización de la fiesta, encabezada por un Capitán Mayor, quien desde 1955 y después de cinco generaciones de capitanes, es el señor Berbabé Alvarado, quien ha creado una Escuela de la Zaragoza, dirigida por el mismo, donde entrena anualmente a los niños que reemplazarán a los viejos Zaragozas.

La estructura la componen otros capitanes menores, encargados de diferentes tareas en las festividad, como la custodia del cuadro de los Santos Inocentes, la organización de los Zaragozas que van a pagar promesas y la música.
Tradición con más de 200 años

La celebración comienza con los primeros rayos del sol en la casa de la señora María Elvira de González, la custodia del cuadro de los Santos Inocentes, frente al cual los Zaragozas se presentan a partir de las 4:00 de la mañana para ser bendecidos y pedir la promesa.

A las 8:00 de la mañana se ofrece la primera misa del día en la Iglesia San Isidro de Sanare, sede por tradición de los Zaragozas, antes de iniciar la procesión hasta la iglesia principal, donde se ofrece la segunda misa del día a las 10:00 de la mañana.

En las celebraciones litúrgicas los sacerdotes hacen un llamado a no bailar durante la misa porque es pagano festejar frente a la imagen de Jesús. La misa se desarrolla con intervalos de cantos de golpes y música sacra, como una muestra de la mezcla de bailes, ritos religiosos, indígenas, y cánticos tan diverso que conforman la tradición cultural.

La tradición de la Zaragoza sanareña es muy antigua, se estima que supera los 200 años. Una cofradía es la responsable de la organización de la festividad, la cual conserva una pintura al óleo que representa el degüello de los Santos Inocentes por ordenes del Rey Herodes El Grande.

La creencia generalizada en el pueblo es que este cuadro tiene poderes milagrosos. Se desconoce la fecha de la obra, pero según los testimonios de los Zaragozas más viejos fue realizada a principios del siglo XX por el artista sanareño Mateo Segundo Viera, sin embargo existe otra representación de la escena bíblica más antigua perteneciente a la familia del Capitán Menor José Nicolás Rodríguez, la cual fue heredada de sus antepasados y tampoco se conoce el autor ni la fecha de elaboración.

Después de la primera misa inicia una procesión encabezada por don Severiano Alvarado, capitán menor de las fiestas quien lleva el cuadro y es escoltado por un zaragoza que baté al viento una bandera amarilla, mientras son acompañados por filas de músicos y recitadores de décimas, entre quienes se cuentan instrumentos como cuatro, maraca, tambor, entre otros tradicionales.
El cura y los tres indígenas

Los indígenas que se quedaron en el antiguo asiento de la primera fundación de Sanare, en los alrededores de la laguna de Moreco (Chamíos y Yacambu), celebraban las festividades de los disfrazados con pantomimas y atuendos hechos de materiales recogidas del medio natural: bejucos, palmeras y flores.

Entre los aborígenes, los historiadores e investigadores resaltan a tres: Lucio, Saturno y Bruno, quienes usaban plantas de yagrumo, charrasca de carrizo y cuatros de totuma y recitaban al compás de la música el grito popular de la Zaragoza “Ay Zaragoza”, explica el folclorista, músico y compositor José Nemesio Godoy.

Los tres indígenas no viajaban a Sanare debido al estado crítico en el cual vivían, así que intercambiaban sus andanzas melódicas con sus vecinos de El Volcán, Escalera y El Degredo, hasta que en una oportunidad en el siglo XIX el reverendo español Pedro Antonio Pisá, inauguró las primeras misiones para evangelizar a los nativos del medio rural de Sanare.

Como los vestidos eran eminentemente rústicos, el padre Pisá modernizó la vertiente y los llevó a Sanare donde entronizó la festividad para conmemorar el Día de los Santos Inocentes. La esencia de los 28 de diciembre en Sanare, como en otros lugares de Lara y el resto del país, es pedir una promesa y bailar todo el día al son del golpe para que se cumpla.
Fuente: Diccionario de Cultura Popular
Fundación Bigott
La Fiesta del Jojoto

En su libro “Maíz taita coyon: Cultura y cultivo del maíz en Sanare”, sus autores, los hermanos Juan José y Juan Ramón Escalona, propone que las fiestas de los Santos Inocentes de Sanare son una extensión modificada de la Fiesta del Jojoto que realizaban los indígenas de la zona como tributo a la buena cosecha y la bendición de la tierra en la nueva temporada de siembra que iniciaba.

Los investigadores resaltan que los caseríos del Jardín de Lara estaban habitados por indígenas yacambúes, gayones y Jiraharas, a quienes se les atribuye el verdadero origen de la mascara, el traje adornado con hojasy espigas de maíz, hoy reemplazados con retazos de telas, así como el chaparro de membrillo, el ocultamiento de la identidad, las cintas de colores y la estructura jerarquica de capitanes.

Fabián Soto Rueda


En: No Categorizado
Permaenlace: Las Zaragozas/ Folklor Edo Lara/ Venezuela
Comentarios: 13
Leído 3760 veces.



28.12.2006 GMT

Feliz Año/ 2007.

A todos los lectores de revista, voces susurros rumor y gritos, un cálido abrazo desde Venezuela y mis votos venturosos de felicidad en este año que inicia.

Nace uno nuevo, novedoso. Enchido de emociones y esperanzas.....

y tratamos de llegar a la realidad posible de nuestras ilusiones....

para todos un

Feliz Año



En: No Categorizado
Permaenlace: Feliz Año/ 2007.
Comentarios: 0
Leído 318 veces.



28.12.2006 GMT

Poesìa Argentina/Mirta urdiroz




MIRTA LILIANA URDIROZ



Andaba descalza

cuando estaba contigo

sintiendo el hielo

desangrar mis pies

Heridos errantes

sólo con la caricia de tus manos

encontraban camino

Andaba descalza

y aún hoy

resistiría



Te contemplo

Si pudieras ver la luna llena

entrar por la ventana

clareando con su palpitante luz

tu rostro

Si pudieras ver

que te contemplo

y un escalofrío anónimo

serpentea mi cuerpo

Si pudieras...

tal vez sabrías

si tus sueños

son espejismo del ocaso

de un ayer

ó de mañanas

pausadas llegando

a trasnochar tu vida

Te contemplo sin prisa

y pregunto por qué

Sin respuesta

el silencio

entorna la ventana


Canto a la Vida

Tenemos años que nos unen

atajos y emboscadas

tanto nos conocemos

que cuando el agua gris corre abrupta

a cercar el paso todo es distancia

Tenemos amaneceres con telarañas

que nos impiden ver la aurora

otros que alertan al ritmo sin par de cada día

Tardes noches opacas y estrelladas

con luna sin luz y con luna llena

Un aire que al devorarlo nos empalaga

de sutil aroma a rosas y jazmines

Nos quedan muchos caminos

puentes por transgredir

laberintos por desmembrar

acertijos por parir

Vida

continuemos

A mi Padre

Siempre fuiste un niño

jugando a ser mi padre

y te esperaba cada tarde

para alcanzarte

antes de tu llegada

y sentir la sonrisa de tu abrazo

Eras el recreo de mi día y mi rescate

Mi perturbación y mi tormento

Y aún así te esperaba

Y aún así hoy te espero

Sé que llegarás y me contarás

por primera vez

cuánto me amas



derechos resevados.....



Nota: Feliz Cumpleaños Amiga....

Rubén Patrizi








En: No Categorizado
Permaenlace: Poesìa Argentina/Mirta urdiroz
Comentarios: 1
Leído 261 veces.



28.12.2006 GMT

Poesía/ España/ Ojos./Maria José Anes

por terpsicore , 28 Dec 2006

Imagen

Y entorné los ojos
para que de golpe
no me "atragantara"
la visión perfecta
de tu encuentro.

Y miré despacio
para que tu mirada
no cegara la mía
en su intensa luz
y me apagara.

Me asomé al balcón
de tus pestañas,
perdiéndome en la idea
del suicidio...
y me dejé caer por ellas
mientras el vuelo de tu ángel
me salvaba.

Ojos que miran
más allá
y que me traspasan.
Ojos rebeldes
que levantan asonadas
y revuelcan mi pasión
y se divierten mientras matan...

Ojos traviesos
que rebuscan hasta el alma
y disfrutan con su juego
de revestirme primero
con su traje de miradas
para desnudarme luego
impúdicamente el miedo
de armaduras oxidadas...



En: No Categorizado
Permaenlace: Poesía/ España/ Ojos./Maria José Anes
Comentarios: 0
Leído 526 veces.



27.12.2006 GMT

Película la Sombra De Nadie

Titulo: La Sombra De Nadie

Titulo Original: La Sombra De Nadie

Género: Terror

Nacionalidad: España

Año: 2006
Director: Pablo Malo
Guion: Pablo Malo


En: No Categorizado
Permaenlace: Película la Sombra De Nadie
Comentarios: 0
Leído 218 veces.



27.12.2006 GMT

Harry Potter.and the Deaaldy Hallows

A través de un juego publicado en su página web oficial, J.K. Rowling, autora de la saga Harry Potter, ha revelado el título del séptimo y último libro.

El título será Harry Potter and the Deadly Hallows . Para descubrirlo en la pagina de la autora, sigue estas instrucciones:

-Entra la web de Rowling en inglés
-Haz click sobre la goma de borrar
-Haz click en la parte de arriba de la puerta del espejo para ver el arbol de navidad
-Haz click en el medio de la puerta grande para ver la corona de flores
-Haz click en la parte de arriba del espejo para descubrir una guirnalda
-Haz click en la tela de araña para que desaparezca
-Haz click en el cuarto cilindro de la ventana para que aparezca la llave de la puerta
-Coge la llave e introdúcela en el cerrojo para abrir la puerta
-Haz click en el lazo para abrir el paquete
-Haz click en el juego del ahorcado que aparece, si juegas a él, podrás descubrir el título del séptimo libro

http://www.jkrowling.com/



En: No Categorizado
Permaenlace: Harry Potter.and the Deaaldy Hallows
Comentarios: 2
Leído 387 veces.



27.12.2006 GMT

Babel................La Película...Drama

Babel

Sinopsis: Armados con un Winchester, dos jóvenes marroquíes salen en busca del rebaño de cabras de la familia. En medio del silencio del desierto, deciden probar el rifle... pero el alcance de la bala es mucho mayor de lo que esperaban. En un instante, las vidas de cuatro grupos de extraños en tres continentes colisionan. Una pareja de turistas estadounidenses, una adolescente japonesa sorda y rebelde con su padre, y una niñera mexicana que se lleva sin permiso a dos niños estadounidenses al otro lado de la frontera, se ven atrapados en la creciente ola de un accidente cuyas proporciones crecen sin que nadie pueda controlarlas. Ninguno de ellos llegará a conocerse; a pesar de la inesperada conexión que les une, se quedarán aislados al ser incapaces de comunicarse con las personas que les rodean.

Reparto: Brad Pitt, Cate Blanchett, Gael Garcia Bernal, Koji Yakusho, Ariadna Barraza, Rinko Kikuchi, Elle Fanning

Director: Alejandro González Iñárritu
Guion: Guillermo Arriaga


En: No Categorizado
Permaenlace: Babel................La Película...Drama
Comentarios: 0
Leído 266 veces.



27.12.2006 GMT

Premios de Poesía

"poesiapura.com".
poesiapura@poesiapura.com


Queridos poetas:

Nuestro compañero y amigo José María Pinilla ha ganado
el XVII Certamen de Poesía 'José María de los Santos'.

El poeta catalán José María Pinilla integrado desde hace
años en los foros de www.poesiapura.com acaba de
obtener el primer premio del XVII Certamen de Poesía
'José María de los Santos', convocado por el Ayuntamiento
de El Viso del Alcor (Sevilla), por su obra 'Las palabras del
náufrago'.


El premio está dotado con 600 euros y la publicación de la obra
ganadora por la Diputación de Sevilla.

El acto de entrega tendrá lugar a finales del mes de junio en la
localidad sevillana.
(27/12/06)

www.poesiapura.com



En: No Categorizado
Permaenlace: Premios de Poesía
Comentarios: 1
Leído 266 veces.



27.12.2006 GMT

No Vengas Navidad

NO VENGAS NAVIDAD

No vengas Navidad
que es muy temprano todavía,
las madres están temblando
en el sol del mediodía
y los niños en las calles
vagan solos, sin comida
y el campesino, aunque quiera,
no puede deletrearte en las vitrinas.
No vengas Navidad
como insulto a la pobreza,
no llenes de caros licores
a los ricos de la empresa,
ni ufanes a sus señoras
con perlas y con diamantes.
No vengas Navidad
ten compasión, no vengas.
No queremos combinaciones
de contrastes humillantes
con sedas finas de china
y manta vieja y zurcida,
con pavos de muchas marcas
y sal en una tortilla.
No vengas Navidad
danos un tiempo todavía,
recuerda que existen muchos
que sufren con tu venida
sacando de sus pañuelos
monedas envejecidas
para comprarle al mundo
una parte de tu alegría.
Recuerda que somos tantos
sumidos en la miseria
y anhelamos saborearte
con bebidas y con torrejas
con juguetes y conservas,
para que nuestros hijos sientan
el calor de Nochebuena
en la pólvora sonora
que los ricos siempre queman.
No te muestres Navidad
en pléyades de alegres venaditos
portando juguetes, campanillas y trineos
por las residencias de los niños ricos;
tu presencia entre los nuestros
todavía no concibe
que se afame en los estantes luminosos
a un San Nicolás de lanas revestido
y se


En: No Categorizado
Permaenlace: No Vengas Navidad
Comentarios: 0
Leído 307 veces.



27.12.2006 GMT

Un 26 de Diciembre......


1904: Nace el novelista cubano Alejo Carpentier

El novelista, ensayista y musicólogo Alejo Carpentier nació en La Habana (Cuba) el 26 de diciembre de 1904 y era hijo de un arquitecto francés que se había ido de su país asqueado por el Caso Dreyfus.

A los doce años se trasladó junto a su familia a París, donde realizó estudios de teoría musical para luego volver a Cuba y comenzar la carrera de arquitectura.

Ejerció el periodismo y se unió a movimientos de izquierda, por lo que fue encarcelado y debió exiliarse en Francia. Allí fue testigo del nacimiento de la vanguardia europea y de la decadencia del modernismo. En París participó del movimiento surrealista y se vinculó con Breton, Eluard, Prevert y Artaud. En 1933 publicó su primera novela, "Ecué-Yambá-ó", y de regresó a Cuba dirigió el diario Tiempo Nuevo a la vez que dictó clases de música en la Universidad.

En 1943 realizó un crucial viaje a Haití, donde el contacto directo con su cultura y la asistencia a una ceremonia vudú fueron determinantes para definir el realismo mágico de su novela "El reino de este mundo" (1948). Entre 1945 y 1959 vivió en Venezuela, donde escribió "Los pasos perdidos" (1953) y el libro de cuentos "Guerra del tiempo" (1958). En 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana, regresó a su patria y ocupó diversos cargos culturales y diplomáticos.

En 1962 mientras ejercía el cargo de embajador en Francia publicó "El siglo de las luces", novela histórica situada en las Antillas en la época de la Revolución Francesa. Luego, en "El recurso del método" (1974), profundizó sobre la imagen del dictador latinoamericano que también retrataran García Márquez, Roa Bastos y más tarde Vargas Llosa. Luego vendrían "Concierto barroco" (1974), "Razón de ser" (1976), "La consagración de la primavera" (1978), "El arpa y la sombra" (1979) y "Ese músico que llevo adentro" (1980). Murió en París el 24 de abril de 1980.


En: No Categorizado
Permaenlace: Un 26 de Diciembre......
Comentarios: 0
Leído 235 veces.



26.12.2006 GMT

LA NOCHE BUENA DE ENCARNACIÓN MENDOZA /Juan Bosch

Enviado por: "ecosdemitierra" ecosdemitierra@yahoo.com ecosdemitierra

Lun, 25 de Dic, 2006 7:24 am (PST)

(Cuento)

CON SU SENSIBLE ojo de prófugo Encarnación Mendoza había distinguido
el perfil de un árbol a veinte pasos, razón por la cual pensó que la
noche iba a decaer. Anduvo acertado en su cálculo; donde empezó a
equivocarse fué al sacar conclusiones de esa observación. Pues como
el día se acercaba era de rigor buscar escondite, y él se preguntaba
si debía internarse en los cerros que tenía a su derecha o en el
cañaveral que le quedaba a la izquierda. Para su desgracia, escogió
el cañaveral. Hora y media más tarde el sol del día 24 alumbraba los
campos y calentaba ligeramente a Encarnación Mendoza, que yacía
bocarriba tendido sobre hojas de caña.

A las siete de la mañana los hechos parecían estar sucediéndose tal
como había pensado el fugitivo; nadie había pasado por las trochas
cercanas. Por otra parte la brisa era fresca y tal vez llovería, como
casi todos los años en Nochebuena. Y aunque. no lloviera los hombres
no saldrían de la bodega, donde estarían desde temprano consumiendo
ron, hablando a gritos y tratando de alegrarse como lo mandaba la la
costumbre. En cambio, de haber tirado hacia los cerros no podría
sentirse tan seguro. El conocía bien el lugar; las familias que
vivían en las hondonadas producían leña, yuca y algún maíz. Si
cualquiera de los hombres que habitaban los bohíos de por allí bajaba
aquel día para vender bastimentos en la bodega del batey y acertaba a
verlo, estaba perdido. En leguas a la redonda no había quién se
atreviera a silenciar el encuentro. Jamás sería perdonado el que
encubriera a Encarnación Mendoza: y aunque no se hablaba del asunto
todos los vecinos de la comarca sabían que aquel que le viera debía
dar cuenta inmediata al puesto de guardia más cercano.

Empezaba a sentirse tranquilo Encarnación Mendoza, porque tenía la
seguridad de que había escogido el mejor lugar para esconderse
durante el día, cuando comenzó el destino a jugar en su contra.

Pues a esa hora la madre de Mundito pensaba igual que el prófugo:
nadie pasaría por las trochas en la mañana, y si Mundito apuraba el
paso haría el viaje a la bodega antes de que comenzaran a transitar
los caminos los habituales borrachos del día de Nochebuena. La madre
de Mundito tenía unos cuantos centavos que había ido guardando de lo
poco que cobraba lavando ropa y revendiendo gallinas en el cruce de
la carretera, que le quedaba al poniente, a casi medio día de marcha.
Con esos centavos podía mandar a Mundito a la bodega para que
comprara harina, bacalao y algo de manteca. Aunque lo hiciera
pobremente, quería celebrar la Nochebuena con sus seis pequeños
hijos, siquiera fuera comiendo frituras de bacalao.

El caserío donde ellos vivían —del lado de los cerros, en el camino
que dividía los cañaverales de las tierras incultas— tendría catorce
o quince malas viviendas, la mayor parte techadas de yaguas. Al salir
de la suya, con el encargo de ir a la bodega, Mundito se detuvo un
momento en medio del barro seco por donde en los días de zafra
transitaban las carretas cargadas de caña. Era largo el trayecto
hasta la bodega. El cielo se veía claro, radiante de luz que se
esparcía sobre el horizonte de cogollos de caña; era grata la brisa y
dulcemente triste el silencio. ¿Por qué ir solo, aburriéndose de
caminar por trochas siempre iguales? Durante diez segundos Mundito
pensó entrar al bohío vecino, donde seis semanas antes una perra
negra había parido seis cachorros. Los dueños del animal habían
regalado cinco, pero quedaba uno "para amamantar a madre", y en él
había puesto Mundito todo el interés que la falta de ternura había
acumulado en su pequeña alma. Con sus nueve años cargados de precoz
sabiduría, el niño era consciente de que si llevaba al cachorrillo
tendría que cargarlo casi todo el tiempo, porque no podría hacer
tanta distancia por sí solo. Mundito sentía que esa idea casi le
autorizaba a disponer del perrito. De súbito, sin pensarlo más,
corrió hacia la casucha gritando:

—¡Doña Ofelia, emprésteme a Azabache, que lo voy a llevar allí!

Oyénranle o no, ya él había pedido autorización, y eso bastaba. Entró
como un torbellino, tomó el animalejo en brazos y salió corriendo, a
toda marcha, hasta que se perdió a lo lejos. Y así empezó el destino
a jugar en los planes de Encarnación Mendoza.

Porque ocurrió que cuando, poco antes de las nueve, el niño Mundito
pasaba frente al tablón de caña donde estaba escondido el fugitivo,
cansado, o simplemente movido por esa especie de indiferencia, por lo
actual y curiosidad por lo inmediato que es privilegio de los
animales pequeños, Azabache se metió en el cañaveral. Encarnación
Mendoza oyó la voz del niño ordenando al perrito que se detuviera.
Durante un segundo temió que el muchacho fuera la avanzada de algún
grupo. Estaba clara la mañana. Con su agudo ojo de prófugo; él podía
ver hasta. dónde se lo permitía el barullo de tallos y hojas. Allí,
al alcance de su mirada; no.estaba el niño. Encarnación Mendoza no
tena pelo de tonto. Rápidamente calculó que si lo hallaban atisbando
era hombre, perdido; lo mejor sería hace cerse el dormido, dando la
espalda al lado por dónde sentía el ruido. Para mayor seguridad, se
cubrió la cara con el sombrero.

El negro cachorrillo correteó; jugando con las hojas de caña,
pretendiendo saltar, torpe de movimientos, y cuando vió al fugitivo
echado empezó a soltar diminu tos y graciosos ladridos. Llamándolo a
voces y gateando para avanzar, Mundito iba acercándose cuando de
pronto quedó paralizado: había visto al hombre. Pero para él no era
simplemente un hombre sino algo imponente y terrible; era un cadáver.
De otra manera no sé explicaba su presencia allí y mucho menos su
postura. El terror le dejó frío. En el primer momento pensó huir, y
hacerlo en silencio para que el cadáver no se diera cuenta. Pero le
parecía un crimen dejar a Azabache abandonado, expuesto al peligro de
que el muerto se molestara con sus ladridos y lo reventara
apretándolo con las manos. Incapaz de irse sin el animalito e incapaz
de quedarse allí, el niño sentía que desfallecía. Sin intervención de
su voluntad levantó una manó, fijó la mirada en el difunto, temblando
mientras el perrillo reculaba y lanzaba sus pequeños ladridos.
Mundito estaba seguro de que el cadáver iba a levantarse de momento.
En su miedo, pretendió adelantarse al muerto: pegó un saltó sobre el
cachorrillo, al cual agarró con nerviosa violencia por el pescuezo, y
a seguidas, cabeceando contra las cañas, cortándose el rostro y las
manos, impulsado por el terror, ahogándose, echó a correr hacia la
bodega. Al llegar allí, a punto de desfallecer por el esfuerzo y el
pavor, gritó señalando hacia el lejano lugar de su aventura:

—¡En la Colonia Adela hay un hombre muerto!

A lo que un vozarrón áspero respondió gritando:

—¿Qué tá diciendo ese muchacho?

Y como era la voz del sargento Rey, jefe depuesto del Central, obtuvo
el mayor interés de parte de los presentes así como los datos que
solicitó del muchacho. El día de Nochebuena no podía contarse con el
juez de La Romana para hacer el levantamiento del cadáver, pues debía
andar por la Capital disfrutando sus vacaciones de fin de año. Pero
el sargento era expeditivo; quince minutos después de haber oído a
Mundito el sargento Rey iba con dos números y diez o doce curiosos
hacia el sitio donde yacía el presunto cadáver. Eso no había entrado
en los planes de Encarnación Mendoza.

El propósito de Encarnación Mendoza era pasar la Nochebuena con su
mujer y sus hijos. Escondiéndose de día y caminando de noche había
recorrido leguas y leguas, desde las primeras estribaciones de la
Cordillera, en la provincia del Seybo, rehuyendo todo encuentro y
esquivando bohíos, corrales y cortes de árboles o quemas de tierras.
En toda la región se sabía que él había dado muerte al cabo Pomares,
y nadie ignoraba que era hombre condenado donde se le encontrara. No
debía dejarse ver de persona alguna, excepto de Nina y de sus hijos.
Y los vería sólo una hora o dos, durante la Nochebuena. Tenía ya seis
meses huyendo, pues fue el día de San Juan cuando ocurrieron los
hechos que le costaron la vida al cabo Pomares.

Necesariamente debía ver a su mujer y a sus hijos. Era un impulso
bestial el que le empujaba a ir, una fuerza ciega a la cual no podía
resistir. Con todo y ser tan limpio de sentimientos, Encarnación
Mendoza comprendía que con el deseos de abrazar a su mujer y de
contarles un cuento a los niños iba confundida una sombra de celos.
Pero además necesitaba ver la casucha, la luz de lámpara iluminando
la habitación donde se reunían cuando él volvía del trabajo y los
muchachos lerodeaban para que él los hiciera reir con sus
ocurrencias. El cuerpo le pedía ver hasta el sucio camino, que se
hacía lodazal en los tiempos de lluvia. Tenía que ir o se moriría de
una pena tremenda.

Encarnación Mendoza estaba acostumbrado a hacer lo que deseaba; nunca
deseaba nada malo, y se respetaba a sí mismo. Por respeto a sí mismo
sucedió lo del día de San Juan, cuando el cabo Pomares le faltó
pegándole en la cara, a él, que por no ofender no bebía y que no
tenía más afán que su familia. Sucediera lo que sucediera, y aunque
el mismo Diablo hiciera oposición, Encarnación Mendoza pasaría la
Nochebuena en su bohío. Solo imaginar que Nina y los muchachos
estarían tristes, sin un peso para celebrar la fiesta, tal vez
llorando por él, le partía el alma y le hacía maldecir de dolor.

Pero el plan se había enredado algo. Era cosa de ponerse a pensar si
el muchacho hablaría o se quedaría callado. Se había ido corriendo, a
lo que pudo colegir Encarnación por la rapidez de los pasos, y tal
vez pensó que se trataba de un peón dormido. Acaso hubiera sido
prudente alejarse de allí, meterse en otro tablón de caña. Sin
embargo, valía la la pena pensarlo dos veces, porque si tenía la
fatalidad de que alguien pasara por la trocha de ida o de vuelta, y
le veía cruzando camino y le reconocía, era hombre perdido. No debía
precipitarse; ahí, por de pronto, estaba seguro. A las nueve de la
noche podría salir; caminar con cautela orillando los cerros, y
estaría en su casa a las once, tal vez a las once y un cuarto. Sabía
lo que iba a hacer; llamaría por la ventana de la habitación en voz
baja y le diría a Nina que abriera, que era él, su marido. Ya le
parecía estar viendo a Nina con su negro pelo caído sobre las
mejillas, los ojos oscuros y brillantes, la boca carnosa, la barbilla
saliente. Ese momento de la llegada era la razón de ser de su vida;
no podía arriesgarse a ser cogido antes. Cambiar de tablón en pleno
día era correr riesgo. Lo mejor sería descansar, dormir...

Despertó al tropel de pasos y a la voz del niño que decía:

—Taba ahí, sargento.

—¿Pero en cuál tablón; en ése o en el de allá?

—En ése —aseguró el niño.

"En ése" podía significar que el muchacho estaba señalando hacia el
que ocupaba Encarnación, hacia uno vecino o hacia el de enfrente.
Porque a juzgar por las voces el niño y el sargento se hallaban en la
trocha, tal vez en un punto intermedio entre varios tablones de caña.
Dependía de hacia donde estaba señalando el niño cuando decía "ése".
La situación era realmente grave, porque de lo que no había duda era
de que ya había gente localizando al fugitivo. El momento, pues, no
era de dudar, sino de actuar. Rápido en la decisión, Encarnación
Mendoza comenzó a gatear con suma cautela, cuidándose de que el ruido
que pudiera hacer se confundiera con el de las hojas del cañaveral
batidas por la brisa. Había que salir de allí pronto, sin perder un
minuto. Oyó la áspera voz del sargento:

—¡Métase por ahí, Nemesio, que yo voy por aquí! ¡Usté, Solito,
quédese por aquí!

Se oían murmullos y comentarios. Mientras se alejaba, agachado, con
paso felino., Encarnación podía colegir que había varios hombres en
el grupo que le buscaba. Sin duda las cosas estaban poniéndose feas.

Feas para él y feas para el muchacho, quienquiera que fuese. Porqué
cuando el sargento Rey y el número Nemesio Arroyo recorrieron el
tablón de caña en que se habían metido, maltratando los tallos más
tiernos y cortándose las manos y los brazos, y no vieron cadáver
alguno, empezaron a creer que era broma lo del hombre muerto en la
Colonia Adela.

—¿Tú ta seguro que fué aquí, muchacho? —preguntó el sargento.

—Sí, aquí era —afirmó Mundito, bastante asustado ya.

—Son cosa de muchacho, sargento; ahí no hay nadie —terció el número
Arroyo.

El sargento clavó en el niño una mirada fija, escalofriante, que lo
llenó de pavor.

—Mire, yo venía por aquí con Azabache —empezó a explicar Mundito— y
lo diba corriendo asina —lo cual dijo al tiempo que ponía el perrito
en el suelo—, y él cogió y se metió ahí.

Pero el número Solito Ruiz interrumpió la escenificació n de Mundito
preguntando:

—¿Cómo era el muerto?

—Yo no le vide la cara —dijo el niño, temblando de miedo—; solamente
le vide la ropa. Tenía un sombrero en la cara. Taba asina, de lao...

—¿De qué color era el pantalón? —inquirió el sargento.

—Azul, y la camisa como amarilla, y tenía un sombrero negro encima de
la cara...

Pero el pobre Mundito apenas podía hablar; se hallaba aterrorizado,
con ganas de llorar. A su infantil idea de las cosas, el muerto se
había ido de allí sólo para vengarse de su denuncia y hacerlo quedar
como un mentiroso. Seguramente en la noche le saldría en la casa y lo
perseguiría toda a vida.

De todas maneras, supiéralo o no Mundito en ese tablón de cañas no
darían con el cadáver. Encarnación Mendoza había cruzado con
sorprendente celeridad hacia otro tablón, y después hacia otro más; y
ya iba atravesando la trocha para meterse en un tercero cuando el
niño, despachado por el sargento, pasaba corriendo con el perrillo
bajo el brazo. Su miedo lo paró en seco al ver el torso y una pierna
del difunto que entraban en el cañaveral. No podía ser otro, dado que
la ropa era la que había visto por la mañana.

—¡Ta aquí, sargento; ta aquí! —gritó señalando hacia él punto por
donde se había perdido el fugitivo—. ¡Dentró ahí!

Y como tenía mucho miedo siguió su carrera hacia su casa,
ahogándose, lleno dé lástima consigo mismo por el lío en qué sé había
metido. El sargerto, y con él los soldados y curiosos que le
acompañaban, se había vuelto al oír la voz del chiquillo.

—Cosa dé muchacho —dijo calmosamente Nernesio Arroyo.

Pero el sargento, viejo en su oficio, era suspicaz:

—Vea, algo hay. ¡Rodiemo ese tablón di una ve!—gritó.

Y así empezó la cacería, sin qué los cazadores supieran qué pieza
perseguían.

Era poco más de media mañana. Repartidos en grupos, cada militar iba
seguido de tres o cuatro peones, buscando aquí y allá, corriendo por
las trochas, todos un poco bebidos y todos excitados. Lentamente, las
pequeñas nubes azul oscuro que descansaban al ras del horizonte
empezaron a crecer y a ascender cielo arriba. Encarnación Mendoza
sabía ya que estaba más o menos cercado. Sólo que a diferencia de sus
perseguidores —que ignoraban a quién buscaban—, él pensaba que el
registro del cañaveral obedecía al propósito de echarle mano y
cobrarle lo ocurrido el día de San Juan.

Sin saber a ciencia cierta dónde estaban los soldados, el fugitivo se
atenía a su instinto y a su voluntad de escapar; y se corría de un
tablón a otro, esquivando el encuentro con los soldados. Estaba ya a
tanta distancia de ellos que si se hubiera quedado tranquilo hubiese
podido esperar hasta el oscurecer sin peligro de ser localizado. Pero
no se hallaba seguro y seguía pasando de tablón a tablón. Al cruzar
una trocha fue visto de lejos, y una voz proclamó a todo pulmón:

—¡Allá va, sargento, allá va; y se parece a Encarnación Mendoza!

¡Encarnación Mendoza! De golpe todo el mundo quedó paralizado.
¡Encarnación Mendoza!

—¡Vengan! —demandó el sargento a gritos; y a seguidas echó a correr,
el revólver en la mano, hacia donde señalaba el peón que había visto
el prófugo.

Era ya cerca de mediodía, y aunque los crecientes nubarrones
convertían en sofocante y caluroso el ambiente, los cazadores del
hombre apenas lo notaban; corrían y corrían, pegando voces,
zigzagueando, disparando sobre las cañas. Encarnación se dejó ver
sobre una trocha distante, sólo un momento, huyendo con la velocidad
de una sombra fugaz, y no tiempo al número Solito Ruiz para apuntarle
su fusil.

—¡Que vaya uno al batey y diga de mi parte que me manden do número! —
ordenó a gritos el sargento.

Nerviosos, excitados, respirando sonoramente y tratando de mirar
hacia todos los ángulos a un tiempo, los perseguidores corrían de un
lacia a otro dándose voces entre sí, recomendándose prudencia cuando
alguno amagaba meterse entre las cañas.

Pasó el mediodía. Llegaron no dos, sino tres números y como nueve o
diez peones más; se dispersaron en grupos y la cacería se extendió a
varios tablones. A la distancia se veían pasar de pronto un soldado y
cuatro o cinco peones, lo cual entorpecía los movimientos, pues era
arriesgado tirar si gente amiga estaba al otro extremo. Del batey
iban saliendo hombres y hasta alguna mujer; y en la bodega no quedó
sino el dependiente, preguntando a todo hijo de Dios que cruzaba
si "ya lo habían cogido".

Encarnación Mendoza no era hombre fácil. Pero a eso de las tres, en
el camino que dividía el cañaveral de los cerros, esto es, a más de
dos horas del batey, un tiro certero le rompió la columna vertebral
al tiempo que cruzaba para internarse en la realeza. Se revolcaba en
la tierra, manando sangre, cuando recibió catorce tiros más, pues los
soldados iban disparándole a medida que se acercaban. Y justamente
entonces empezaban a caer las primeras gotas de la lluvia que había
comenzado a insinuarse a media mañana.

Estaba muerto Encarnación Mendoza. Conservaba las líneas del rostro,
aunque tenía los dientes destrozados por un balazo de máuser. Era día
de Noche buena y él había salido de la Cordillera a pasar la
Nochebuena en su casa, no en el batey, vivo o muerto. Comenzaba a
llover, si bien por entonces za. Y el sargento estaba pensando algo.
Si él sacaba el cadáver a la carretera, que estaba hacia el poniente,
podía llevarlo ese mismo día a Macorís y entregarle ese regalo de
Pascuas al capitán; si lo llevaba al batey tendría que coger allí un
tren del ingenio para ir a la Romana, y como el tren podría tardar
mucho en salir llegaría a la ciudad tarde en la noche, tal vez
demasiado tarde para trasladarse a Macorís; En la carretera las cosas
son distintas; pasa r con frecuencia vehículos, él podría detener un
automóvil; hacer bajar la gente y meter el cadáver o subirlo sobre la
carga de un camión.

— ¡Búsquese un caballoya memo que vamo a sacar ese vagabundo a la
carretera —dijo dirigiéndose al que tenía más cerca.

No apareció caballo sino burro; y eso, pasadas ya las cuatro, cuando
el aguacero pesado hacía sonar sin descanso los sembrados de caña. El
sargento no quería perder tiempo. Varios peones, estorbándose los
unos a los otros, colocaron el cadáver atravesado sobre el asno y lo
amarraron cómo pudieron. Seguido por dos soldados y tres curiosos a
los que escogió para que arrearan el burro, el sargento ordenó la
marcha bajo la lluvia.

No resultó fácil el camino, Tres veces, antes de llegar al primer
caserío, el muerto resbaló y quedó colgado bajo el vientre del asno.
Este resoplaba y hacía esfuerzos para trotar entre el barro, que ya
empezaba a formarse. Cubiertos sólo con sus sombreros de reglamento
al principio, los soldados echaron mano a pedazos de yaguas, a hojas
grandes arrancadas a los árboles, o se guarecían en el cañaveral de
rato en rato, cuando la lluvia arreciaba más. La lúgubre comitiva
anduvo sin cesar, la mayor parte del tiempo en silencio voz de un
soldado comentaba:

—Vea ese sinvergüenza.

O simplemente aludía al cabo Pomares, cuya sangre había sido al fin
vengada.

Oscureció del todo, sin duda más temprano que de costumbre por
efectos de la lluvia; y con la oscuridad el camino se hizo más
difícil, razón por la cual la marcha se tornó lenta. Serían más de
las siete, y apenas llovía entonces, cuando uno de los peones dijo:

—Allá se ve una lucecita.

—Sí, del caserío —explicó el sargento; y al instarte urdió un plan
del que se sintió enormemente satisfecho. Pues al sargento no le
bastaba la muerte de Encarnación Mendoza. El sargento quería algo
más. Asi, cuando un cuarto de hora después se vio frente a la primera
casucha del lugar, ordenó con su áspera voz:

—Desamarren ese muerto y tírenlo ahí adentro, que no podemo seguir
mojándono.

Decía esto cuando la lluvia era tan escasa que parecía a punto de
cesar; y al hablar observaba a los hombres que se afanaban en la
tarea de librar el cadáver de cuerdas. Cuando el cuerpo estuvo suelto
llamó a la puerta de la casucha justo a tiempo Ipara que la mujer que
salió a abrir recibiera sobre los pies, tirado como el de un perro,
el cuerpo de Encarnación Mendoza. El muerto estaba empapado en agua,
sangre y lodo, y tenía los dientes destrozados por un tiro, lo que le
daba a su rostro antes sereno y bondadoso la apariencia de estar
haciendo una mueca horrible.

La mujer miró aquella masa inerte; sus ojos cobraron de golpe la
inexpresiva fijeza de la locura; y llevándose una mano a la boca
comenzó a retroceder lentamente, hasta que a tres, pasos paró y
corrió desolada sobre el cadáver al tiempo que gritaba:

—¡Hay m'shijo, se han quedao guérfano. . . han matao a Encarnación!

Espantados, atropellándose, los niños salieron de la habitación,
lanzándose á las faldas de la madre.

—Entonces se oyó, una voz infantil en la que se confundían llanto y
horror:

—¡Mama, mi mama!.. ¡Ese fue el muerto que yo vide hoy en el
cañaveral!

______
JUAN BOSCH NACIÓ en La Vega, República Dominicana, el 30 de junio de
1909 y murió en Santo Domingo el 1 de noviembre de 2001.

El profesor Juan Bosch, narrador, ensayista, educador, historiador,
biógrafo, político, ex-presidente de la República Dominicana, inició
su carrera literaria con un pequeño libro de cuentos, Camino Real
(1933), donde narraba en gran parte lo que había visto, escuchado y
vivido en su pueblo, La Vega. De esa misma época, es su primera
novela breve La Mañosa (1936), donde el personaje central es una mula
y el narrador es un niño enfermizo.

Después, antes de salir al exilio, donde viviría durante más de
veinte años, el precursor del cuento dominicano publicaría sus
cuentos en periódicos y revistas dominicanas. De aquella época
son «La mujer» (cuento que ha sido seleccionado por casi la totalidad
de las antologías de cuentos de Hispanoamérica), «Dos pesos de agua»
y «El abuelo».

Obras:
Narrativa:
Camino Real (1933)
Indios (1935)
La mañosa (1936)
Dos pesos de agua (1941)
La muchacha de la Güaira (1955)
Cuentos de Navidad (1956)
Cuentos escritos en el exilio (1962)
Más cuentos escritos en el exilio (1962).
El oro y la paz (1975

Ensayos:
Mujeres en la vida de Hostos (1938)
Hostos, el Sembrador (1939)
Apuntes sobre el arte de escribir cuentos (1947)
Judas Iscariote, el Calumniado (1955)
Trujillo, causas de una tiranía sin ejemplo (1961)
David, biografía de un rey (1963)
Breve historia de la oligarquía (1970)
Composición social dominicana (1970)
Tres conferencia sobre feudalismo (1971)
Breve historia de la oligarquía (1971)
El Napoleón de las guerrillas (1976)
El Caribe, frontera imperial: de Cristóbal Colon a Fidel Castro (1978)
Viaje a las antípodas (1978)
Conferencias y artículos (1980)
La revolución de abril (1980)
La guerra de la Restauración (1980)
Clases sociales en la República Dominicana (1983)
Capitalismo, democracia y liberación nacional (1983)
La fortuna de Trujillo (1985)
La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana (1985)
Capitalismo tardío en la República Dominicana (1986)
Máximo Gómez: de Monte Cristi a la gloria (1986)
El Estado, sus orígenes y desarrollo (1987)
Textos culturales y literarios (1988)
Dictaduras dominicanas (1988)
Póker de Espanto en El Caribe. Temas económicos (1990)
Breve historia de los pueblos árabes (1991).



En: No Categorizado
Permaenlace: LA NOCHE BUENA DE ENCARNACIÓN MENDOZA /Juan Bosch
Comentarios: 1
Leído 1165 veces.



26.12.2006 GMT

Microrelato/Flexible de cuata difemensión/Fej Delvahe España

FLEXIBLE DE CUARTA DIMENSIÓN
fejdelvahe , 23 Dec 2006
El viaje le permite estar en dos sitios a la vez. En uno, pone sus seis sentidos sobre el enunciado del profesor Punset: «El alma está en el cerebro». En otro, impulsado espiritualmente por el sexto, replica al divulgador científico: «El alma diseñó al cerebro para contener una cuota de sí». Flexiblemente la verdad existe.


Fej Delvahe, 2006 ®©


En: No Categorizado
Permaenlace: Microrelato/Flexible de cuata difemensión/Fej Delvahe...
Comentarios: 0
Leído 380 veces.



24.12.2006 GMT

Guyana/ Camil XXX/Poesía Esta Casa Esta Vacia

imagen
Esta casa esta vacía.
camil , 24 Dec 2006


Es una soledad inmóvil la que me priva.
Esta casa esta vacía.
Tiene entrada de féretro.
Aroma de funeral.
Puedo ver huesos en las paredes.
Miradas preñadas de dolor.
Cuanto tiempo ha pasado desde tu destierro.
Cuanto he de llorar.
Como te puedo perdonar.
Se ha quebrado la vida.
Se quebró por tu orilla.
Languidece el día.
Y puede afuera haber si acaso alguna estrella.
Pero estas paredes no tienen vanos.
Y no podría verlo aunque quisiera.
Esta casa tiene una niña
_Deambulado_
Huérfana de un porqué.


En: No Categorizado
Permaenlace: Guyana/ Camil XXX/Poesía Esta Casa Esta Vacia
Comentarios: 1
Leído 497 veces.



24.12.2006 GMT

Uruguay/Carolina Passadore /Poesía/ Quiero

Quiero

Publicado por venomous_kisses , 23 Dec 2006

Quiero
...
escribir sin herir...
sonreír sin mentir.
Hablar
y no solo cuando tenga algo hiriente que decir.
Quiero
...
volar sin alas a tu lado y sin caer...
nadar sin aletas junto a tus brazos sin
perderme en el frío mar del engaño...de la tristeza, el desengaño...
quiero
poder decirte lo que quiero cuando lo quiero...
poder decirte cuanto te quiero!
Sin palabras...con miradas...
sin tocarnos ni rozarnos...
quiero verme en tus ojos...pero no puedo si los tienes cerrados...
Quiero
...
morirme cada vez que dices que me amas,
y revivir con tus palabras...
que llenan mi vacío...aunque lo niegue
puedo respirar si no eres mío.
Puedo quererte si no estás conmigo...
quiero...que seas feliz aunque nos ea conmigo.
Pero por última vez lo voy te lo voy a explicar...
voy a hacerte feliz toda la eternidad!
Pero ten cuidado si conmigo tú quieres estar..
vas a sufrir aunque no quiera...aunque te quiera cuidar.
Por ello...
Quiero
...
que me tomes mi mano
y caminemos juntos pisando espinas....
que llegues bien alto! Hasta la cima...
y que confíes que puedes saltar..
y que yo te estaré esperando para lograr
sostenerte bien fuerte,
hasta mi muerte.
Quiero
....
que quieras ser mío...y sé que quieres ser mío...
soy yo que no quiere
no sé por que estoy llena de hastío.
Quiero...
...
que limpies mi alma como lo haces...
que me hagas reír ..como lo haces..
que me hagas feliz...como lo haces
quiero gastar mi vida contigo...quiero que seas mi amigo!
Cuantas veces te lo debo decir!??...
¡¡¿¿es que ya no puedo escribir!???
Quiero que entiendas cuando te digo...te amo
quiero, en verdad quiero!...escucharte decir te amo...


En: No Categorizado
Permaenlace: Uruguay/Carolina Passadore /Poesía/ Quiero
Comentarios: 2
Leído 444 veces.



24.12.2006 GMT

Cuento /Chile/Maida Ribbek/Las Celdas de Ashbaa,Osito de Felpa

imagen
Las Celdas de Ashbaa, Osito de Felpa

magdalena220 , 22 Dec 2006

¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? ¿Por qué está tan oscuro? No me gusta la oscuridad, ¡me da mucho miedo! Mamá, ¿Dónde estás? ¿Por qué me abandonaste aquí? Ven a salvarme mami, ¡sácame de aquí por favor! Tengo mucho miedo, y frío. No entiendo dónde estoy. No me atrevo a moverme. ¿Y si hay monstruos en la oscuridad, esperando para comerme? Sé que hay monstruos cerca, los escucho. Todos gimen y gritan, como si estuvieran sufriendo. Mami, ¡sácame de aquí! Siempre me dijiste que sin importar lo que pasara, tú vendrías y me salvarías. Y ahora no te encuentro en ningún lugar. Ni siquiera tengo a Teddy a mi lado, para que me proteja. Teddy, ¿Tú dónde te metiste? Mi querido osito, ¡te extraño mucho! Cuando mami no está, tú siempre estás a mi lado para darme ánimos. ¡Y ahora has desaparecido! Mami, cuando te puso en mis brazos por primera vez, me dijo que tú siempre me cuidarías si yo te cuidaba a ti. Y ahora no estás, cuando más te necesito. ¡¡Tengo mucho Miedo!! No puedo dejar de llorar. ¡¡MAMIII!!! ¡¡¡NO ME DEJES SOLO!!! ¡¡¡TENGO MUCHO MIEDO!!! Quien sea, por favor venga a ayudarme, no me gusta la oscuridad. Teddy, mami, papi, ¿dónde se metieron? ¿Acaso me porté mal? ¿Es esto un castigo? Por favor, sáquenme de aquí. Les prometo que de ahora en adelante seré un niño bueno. Nunca más me volveré a enojar, siempre obedeceré a mami y a papi en todo lo que me digan. Y obedeceré muy rápido y con una sonrisa. Y a teddy siempre lo cuidaré y lo mantendré a mi lado. Siempre te dejo en casa cuando salgo, pero ahora no lo volveré a hacer. Irás conmigo a todos lados. Y si la gente se ríe no me importará. ¡¡¡Pero por favor sáquenme de aquí!!!

Sigue sin pasar nada. Tengo mucho, muchísimo frío. Por favor, ¡ya no sé que ofrecer! Le regalaré mi postre a los niños de la calle que tienen hambre, y me comeré siempre toda mi comida aunque no me guste. Y haré todo lo que me digan. Pero ya no puedo seguir aquí. ¡¡MAMI PERDÓNAME!! ¡No sé que hice para que me encierres, pero no lo volveré a hacer! ¡¡Lo prometo!!

¿Qué es ese sonido? ¿Alguien se acerca? ¡Sí! ¡Mami me perdonó! ¡¡Gracias mami!! Ya veo la luz, y escucho los pasos. La oscuridad se va, y los monstruos también. Ya no escucho los gemidos de los monstruos. Están muy callados, como si se hubieran asustado. Seguramente le tienen miedo a mami, pues ella es súper fuerte y los vencería a todos con una sola mano. ¡Mi mami es la mejor! Ahora con la luz puedo ver donde estoy. ¡Es horrible! Es una pequeña pieza de piedra llena de marcas rojas. Debe ser salsa de tomate o algo así, aunque no sé quien pudo haber venido a comer en un lugar como este, ni cómo tiró tanta salsa al suelo. Hay una puerta hecha de barras de hierro por la que entra la luz. Y los pasos suenan cada vez más cerca. ¡Mami, ya vas a llegar!
No era mami. ¿Quién es él? Es un señor bastante feo. Me mira con mucho odio y enojo. Está abriendo la puerta, va a entrar a la sala. El señor me asusta mucho, no parece una buena persona. ¿Por qué me mira así? Yo no lo conozco, no le he hecho nada malo. Y me mira como si yo fuera su peor enemigo.
Ahora entró a la pieza, y me empieza a decir cosas muy feas. Me dice que me calle, que deje de gritar y de llorar o se enojará. Yo no entiendo nada. ¿Por qué me pide eso? Si me escucha llorar podría venir a sacarme, ¿No ve que estoy sufriendo? El señor saca un pedazo de cuerda o algo así ¿Qué irá a hacer con él? Me mira con odio. ¡¡AY!! ¡ME ESTA GOLPEANDO! ¡pare, por favor, pare! ¿No se da cuenta que me está lastimando? ¡Me duele mucho! ¡Deje de golpearme, por favor! ¿Por qué se ríe? ¡Esto no es gracioso, duele mucho! ¡En serio, pare!

Finalmente se detuvo. Me duele mucho todo mi pequeño cuerpecito. ¿Por qué me trató así? Ahora no puedo dejar de llorar, de llorar a gritos. Veo la sangre salir de mi cuerpo, de las heridas que el señor me causó. ¿Entonces no era salsa de tomate lo que había en el suelo? ¿Podría ser sangre? Qué horrible idea. ¿A cuántas personas habrán golpeado para que el suelo quede así? Deben haber sido millones, o más aun. Pero no sé que número viene después.
El señor me mira con más odio. Me dice algo sobre que se aburrió de oírme chillar como animal, que se encargará de que no vuelva a llorar. Sale de la pieza. ¿Irá a buscar a mami? Solo así yo podría dejar de llorar. O si trae a Teddy.
Empieza a alejarse, pero se lleva la luz con él. ¡No me deje solo en la oscuridad! ¡No me deje solo con todos estos monstruos! Pero el señor se va, sin decir nada más. Y apenas se va, los monstruos regresan. Vuelvo a escucharlos gemir y llorar. ¿Por qué gimen de esa forma? ¿Acaso le tienen miedo a ese hombre? ¿Ese hombre los golpeó como a mí? Talvez no sean tan malos estos monstruos después de todo, tal vez solo sienten dolor, como yo.

Ahora veo volver la luz. Los monstruos se callan como antes, al oír los pasos de aquel hombre. Empiezo a tiritar. ¿Qué traerá para callarme? ¿Vendrá mami con él? Ahora puedo verlo. Está junto a mi cuarto. Y trae una pistola. Pero si aquí no hay ninguna guerra, no es como en mi pueblo, no necesita defenderse de nadie. ¿Por qué la trae? O tal vez piensa que los monstruos quieren atacarlo y viene a defenderse.
Ahora levanta su pistola y apunta hacia mi pieza. ¿Acaso hay un monstruo en mi cuarto? Lo veo sonreír. Yo empiezo a mirar, pero no veo ningún monstruo. Aquí la única cosa con vida soy yo. ¿Me quiere matar a mí? ¡Me está apuntando! ¡Va a disparar! ¡¡ES A MÍ A QUIEN VA A…

¡BANG!


En: No Categorizado
Permaenlace: Cuento /Chile/Maida Ribbek/Las Celdas de Ashbaa,Osito...
Comentarios: 1
Leído 390 veces.



23.12.2006 GMT

Camino de turmero a Chuao

En esta increíble caminata podrá cruzar todo el parque nacional desde el extremo sur (Turmero) hasta el norte (Chuao) ...y terminar en una hermosa playa del Caribe.
La historia de este paso data desde la época de la conquista española.
Día 1: Nuestra caminata comienza en la tarde, ya que no es recomendable comenzarla con el calor del medio día. El lugar de salida está a aproximadamente 450 m.s.n.m. y desde allí podremos observar la vegetación de sabana semi seca, así como también muchas fuentes de agua que se originan en las montañas. Al anochecer y si las condiciones del tiempo nos lo permiten, podremos ver las luces de la ciudad de Maracay y sus alrededores. Entrada la noche, llegaremos al campamento "Simón Machado"

, con servicio de agua, facilidades para cocinar y una espectacular vista. Allí la noche será agradablemente fría.

1-hmar1 Día 2 : Hoy continuaremos caminando hacia la cresta de las montañas... y a la vez podremos disfrutar de uno de los lugares de mayor biodiversidad del planeta, el bosque nublado. Descenderemos hacia el Río del Medio para almorzar y luego continuaremos hacia un pequeño lugar llamado "El Paraíso" ...donde estaremos entrando a un paisaje xerófito de costa. La población de Chuao y sus mundialmente famosas plantaciones de cacao estarán cerca ahora... así como también una hermosa playa tropical. Pasaremos la noche en una rústica posada de Chuao.

1-hatar1 Día 3: En la tarde tomaremos un bote de pescadores locales para un paseo hacia Choroní (Puerto Colombia) donde bailes de tambores esperan por nosotros. Cuidado con la "guarapita", la bebida local hecha con jugo de parchita y ron. Nuestro viaje termina aquí... pero aún hay mas para ver en Venezuela.

Quién puede ir?
La caminata de Turmero hasta Chuao es una actividad de grado moderado, accesible a cualquier persona con razonable condiciones físicas. Usted debe estar preparado para caminar en condiciones de clima caluroso por aproximadamente 5 horas. Solo servicios básicos sanitarios estarán disponibles durante el recorrido. Incluso hoy en día a Chuao solamente se puede llegar por bote o caminando.

Que llevar?
Buenas botas de caminata ( trekking ), un par de sandalias, medias delgadas, sombrero o gorra, bloqueador solar, pantalones ligeros o shorts para caminar y ropa cálida para las noches frescas, traje de baño, toalla, repelente de insectos, poncho o impermeable, linterna, cámara, rollos fotográficos y efectos personales.



En: No Categorizado
Permaenlace: Camino de turmero a Chuao
Comentarios: 3
Leído 580 veces.



23.12.2006 GMT

Para querer y disfrutar / Venezuela



En: No Categorizado
Permaenlace: Para querer y disfrutar / Venezuela
Comentarios: 0
Leído 338 veces.



23.12.2006 GMT

Cascada el Duro Chuao Aragua venezuela

Cascada el Duro Chuao----Aragua

Venezuela



En: No Categorizado
Permaenlace: Cascada el Duro Chuao Aragua venezuela
Comentarios: 1
Leído 1091 veces.



22.12.2006 GMT

2 Poemas/Malobra(81) México/Reporbo/Acúseme Padre.

DE Malobra:
¿Y de mis vicios? ¿Qué te puedo decir de mis vicios sin que te me espantes? ...Soy adicta a la nicotina, a las letras y a beberme el mundo a través de mis desnudos pies que lamen con su lengua el piso. Soy adicta a la monosexualidad en las soledades de otro vicio: el enamorarme.
Pero mi vicio mayor, aunque nunca lo quise, fue el de poco a poco matarme.
RÉPROBO

por malobra , 21 Dec 2006

Solo jirones
por dedos llevo
Cartílago desmembrado
el pecho
La osamenta desnuda
tengo
de ella escapó
tiritando el alma

Porque de las cuencas vacías
-donde alguna vez hubo ojos-
escurre la misma linfa
mi sangre cristalina

Escucha mi grito infraescrito
-poeta-
¡Dame con lengua un lenitivo
para expulsar lo que llevo dentro!
Acúsome Padre

por malobra , 21 Dec 2006

Acúsome padre de gula literaria
que la engorda del encéfalo
me sirve para nada
no ayuda a lidiar con cobradores
ni Kant ni sus mamadas

Acúsome padre de vanidad emancipada
que belleza a mi espejo sobra
pero aún en mi delirio
la llave seguirá tirando agua

Acúsome padre de pereza irreverente
que el trabajo no lo abandoné
me corrieron de repente

Acúsome padre de ira permanente
¿cómo no me habría de encabronar
con las visitas imprudentes
con el corte de Internet
con los salarios de picada?

Mire padre
mejor deme ya la penitencia
y dé por hecho los otros tres
que esta noche dormiré
entre las piernas de mi amante
Que no pienso compartir
ni su ombligo ni su sexo
Ahora me va a envidiar usted
aunque me dé a rezar diez padres nuestros



En: No Categorizado
Permaenlace: 2 Poemas/Malobra(81) México/Reporbo/Acúseme Padre.
Comentarios: 0
Leído 426 veces.



Página 1 de 3. Total : 55 Artículos.

vocessusurrosrumorygritos-vocessusurrosrumorygritos