Revista Literaria Periódico Cultural

Agosto, 2006

24.8.2006 GMT

Una Conferencia de Jorge Luis Borges / El Budismo




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El Budismo


Una conferencia por Jorge Luis Borges

   El tema de hoy será el budismo. No entraré en esa larga historia que empezó hace dos mil quinientos años en Benares, cuando un príncipe de Nepal - Siddharta o Gautama -, que había llegado a ser el Buddha, hizo girar la rueda de la ley, proclamó las cuatro nobles verdades y el óctuple sendero. Hablaré de lo esencial de esa religión, la más difundida del mundo. Los elementos del budismo se han conservado desde el siglo v antes de Cristo: es decir, desde la época de Heráclito, de Pitágoras, de Zenón, hasta nuestro tiempo, cuando el doctor Suzuki la expone en el Japón. Los elementos son los mismos. La religión ahora está incrustada de mitología, de astronomía, de extrañas creencias, de magia, pero ya que el tema es complejo, me limitaré a lo que tienen en común las diversas sectas. Éstas pueden corresponder al Hinayana o el pequeño vehículo. Consideremos ante todo la longevidad del budismo.
   Esa longevidad puede explicarse por razones históricas, pero tales razones son fortuitas o, mejor dicho, son discutibles, falibles. Creo que hay dos causas fundamentales. La primera es la tolerancia del budismo. Esa extraña tolerancia no corresponde, como en el caso de otras religiones, a distintas épocas: el budismo siempre fue tolerante.
   No ha recurrido nunca al hierro o al fuego, nunca ha pensado que el hierro o el fuego fueran persuasivos. Cuando Asoka, emperador de la India, se hizo budista, no trató de imponer a nadie su nueva religión. Un buen budista puede ser luterano, o metodista, o presbiteriano, o calvinista, o sintoísta, o taoísta, o católico, puede ser prosélito del Islam o de la religión judía, con toda libertad. En cambio, no le está permitido a un cristiano, a un judío, a un musulmán, ser budista.
   La tolerancia del budismo no es una debilidad, sino que pertenece a su índole misma. El budismo fue, ante todo, lo que podemos llamar un yoga. ¿Qué es la palabra yoga? Es la misma palabra que usamos cuando decimos yugo y que tiene su origen en el latín yugu.
   Un yugo, una disciplina que el hombre se impone. Luego, si comprendemos lo que el Buddha predicó en aquel primer sermón del Parque de las Gacelas de Benares hace dos mil quinientos años, habremos comprendido el budismo. Salvo que no se trata de comprender, se trata de sentido de un modo hondo, de sentido en cuerpo y alma;salvo, también, que el budismo no admite la realidad del cuerpo ni del alma. Trataré de exponerlo.
   Además, hay otra razón. El budismo exige mucho de nuestra fe. Es natural, ya que toda religión es un acto de fe. Así como la patria es un acto de fe. ¿Qué es, me he preguntado muchas veces, ser argentino? Ser argentino es sentir que somos argentinos. ¿Qué es ser budista?
   Ser budista, es, no comprender, porque eso puede cumplirse en pocos minutos, sentir las cuatro nobles verdades y el óctuple camino.
   No entraremos en los vericuetos del óctuple camino, pues esa cifra obedece al hábito hindú de dividir y subdividir, pero si en las cuatro nobles verdades.
   Hay, además, la leyenda del Buddha. Podemos descreer de esa leyenda. Tengo un amigo japonés, budista zen, con el cual he mantenido largas y amistosas discusiones. Yo le decía que creía en la verdad histórica del Buddha. Creía, y creo, que hace dos mil quinientos años hubo un príncipe del Nepal llamado Siddharta o Gautama que llegó a ser el Buddha, es decir, el Despierto, el Lúcido -a diferencia de nosotros que estamos dormidos o que estamos soñando ese largo sueño que es la vida -. Recuerdo una frase de Joyce: "La historia es una pesadilla de la que quiero despertarme." Pues bien, Siddharta, a la edad de treinta años, llegó a despertarse y a ser el Buddha.
   Con aquel amigo que era budista (yo no estoy seguro de ser cristiano y estoy seguro de no ser budista) yo discutía y le decía: "¿Por qué no creer en el príncipe Siddharta, que nació en Kapilovastu quinientos años antes de la era cristiana?" Él me respondía: "Porque no tiene ninguna importancia;lo importante es creer en la Doctrina". Agregó, creo que con más ingenio que verdad, que creer en la existencia histórica del Buddha o interesarse en ella seria algo así como confundir el estudio de las matemáticas con la biografía de Pitágoras o Newton. Uno de los temas de meditación que tienen los monjes en los monasterios de la China y el Japón, es dudar de la existencia del Buddha. Es una de las dudas que deben imponerse para llegar a la verdad.
   Las otras religiones exigen mucho de nuestra credulidad. Si somos cristianos, debemos creer que una de las tres personas de la Divinidad condescendió a ser hombre y fue crucificado en Judea. Si somos musulmanes tenemos que creer que no hay otro dios que Dios y que Muhammad es su apóstol. Podemos ser buenos budistas y negar que el Buddha existió o, mejor dicho, podemos pensar, debemos pensar que no es importante nuestra creencia en lo histórico: lo importante es creer en la Doctrina. Sin embargo, la leyenda del Buddha es tan hermosa que no podemos dejar de referirla.
   Los franceses se han dedicado con especial atención al estudio dé la leyenda del Buddha. Su argumento es éste: la biografía del Buddha es lo que le ocurrió a un solo hombre en un breve periodo de tiempo. Puede haber sido de este modo o de tal otro. En cambio, la leyenda del Buddha ha iluminado y sigue iluminando a millones de hombres. La leyenda es la que ha inspirado tantas hermosas pinturas esculturas y poemas. El budismo, además de ser una religión, es una mitología, una cosmología, un sistema metafísico, o, mejor dicho, una serie de sistemas metafísicos, que no se entienden y que discuten entre sí.
   La leyenda del Buddha es iluminativa y su creencia no se impone.
   En el Japón se insiste en la no historicidad del Buddha. Pero sí en la Doctrina. La leyenda empieza en el cielo. En el cielo hay alguien que durante siglos y siglos, podemos decir literalmente, durante un número infinito de siglos, ha ido perfeccionándose hasta comprender que en la próxima encarnación será el Buddha.
   Elige el continente en que ha de nacer. Según la cosmogonía budista el mundo está dividido en cuatro continentes triangulares yen el centro hay una montaña de oro: el monte Meru. Nacerá en el que corresponde a la India. Elige el siglo en que nacerá;elige la casta, elige la madre. Ahora, la parte terrenal de la leyenda. Hay una reina, Maya. Maya significa ilusión. La reina tiene un sueño que corre el albur de parecernos extravagante pero no lo es para los hindúes.
   Casada con el rey Suddhodana, soñó que un elefante blanco de seis colmillos, que erraba en las montañas del oro, entró en su costado izquierdo sin causarle dolor. Se despierta;el rey convoca a sus astrólogos y éstos le explican que la reina dará a luz un hijo que podrá ser el emperador del mundo o que podrá ser el Buddha: el Despierto, el Lúcido, el ser destinado a salvar a todos los hombres. Previsiblemente, el rey elige el primer destino: quiere que su hijo sea el emperador del mundo.
   Volvamos al detalle del elefante blanco de seis colmillos. Oldemberg hace notar que el elefante de la India es animal doméstico y cotidiano. El color blanco es siempre símbolo de inocencia. ¿Por qué seis colmillos? Tenemos que recordar (habrá que recurrir a la historia alguna vez) que el número seis, que para nosotros es arbitrario y de algún modo incómodo (ya que preferimos el tres o el siete), no lo es en la India, donde se cree que hay seis dimensiones en el espacio: arriba, abajo, atrás, adelante, derecha, izquierda. Un elefante blanco de seis colmillos no es extravagante para los hindúes.
   El rey convoca a los magos y la reina da a luz sin dolor. Una higuera inclina sus ramas para ayudarla. El hijo nace de pie y al nacer da cuatro pasos: al Norte, al Sur, al Este y al Oeste, y dice con voz de león: "Soy el incomparable;éste será mi último nacimiento". Los hindúes creen en un número infinito de nacimientos anteriores. El príncipe crece, es el mejor arquero, es el mejor jinete, el mejor nadador, el mejor atleta, el mejor calígrafo, confuta a todos los doctores (aquí podemos pensar en Cristo y los doctores). A los dieciséis años se casa.
   El padre sabe - los astrólogos se lo han dicho - que su hijo corre el peligro de ser el Buddha, el hombre que salva a todos los demás si conoce cuatro hechos que son: la vejez, la enfermedad, la muerte y el ascetismo. Recluye a su hijo en un palacio, le suministra un harén, no diré la cifra de mujeres porque corresponde a una exageración hindú evidente. Pero, por qué no decirlo: eran ochenta y cuatro mil.
   El príncipe vive una vida feliz;ignora que hay sufrimiento en el mundo, ya que le ocultan la vejez, la enfermedad y la muerte. El día predestinado sale en su carroza por una de las cuatro puertas del palacio rectangular. Digamos, por la puerta del Norte. Recorre un trecho y ve un ser distinto de todos los que ha visto. Está encorvado, arrugado, no tiene pelo. Apenas puede caminar, apoyándose en un bastón. Pregunta quién es ese hombre, si es que es un hombre. El cochero le contesta que es un anciano y que todos seremos ese hombre si seguimos viviendo.
   El príncipe vuelve al palacio, perturbado. Al cabo de seis días vuelve a salir por la puerta del Sur. Ve en una zanja a un hombre aún más extraño, con la blancura de la lepra y el rostro demacrado. Pregunta quién es ese hombre, si es que es un hombre. Es un enfermo, le contesta el cochero;todos seremos ese hombre si seguimos viviendo. El príncipe, ya muy inquieto, vuelve al palacio. Seis días más tarde sale nuevamente y ve a un hombre que parece dormido, pero cuyo color no es el de esta vida. A ese hombre lo llevan otros. Pregunta quién es. El cochero le dice que es un muerto y que todos seremos ese muerto si vivimos lo suficiente.
   El príncipe está desolado. Tres horribles verdades le han sido reveladas: la verdad de la vejez, la verdad de la enfermedad, la verdad de la muerte. Sale una cuarta vez. Ve a un hombre casi desnudo, cuyo rostro está lleno de serenidad. Pregunta quién es. Le dicen que es un asceta, un hombre que ha renunciado a todo y que ha logrado la beatitud.
   El príncipe resuelve abandonar todo;él, que ha llevado una vida tan rica. El budismo cree que el ascetismo puede convenir, pero después de haber probado la vida. No se cree que nadie deba empezar negándose nada. Hay que apurar la vida hasta las heces y luego desengañarse de ella;pero no sin conocimiento de ella.
   El príncipe resuelve ser el Buddha. En ese momento le traen una noticia: su mujer, Jasodhara, ha dado a luz un hijo. Exclama: "Un vínculo ha sido forjado." Es el hijo que lo ata a la vida. Por eso le dan el nombre de Vínculo. Siddharta está en su harén, mira a esas mujeres que son jóvenes y bellas y las ve ancianas horribles, leprosas. Va al aposento de su mujer. Está durmiendo. Tiene al niño en los brazos. Está por besarla, pero comprende que si la besa no podrá desprenderse de ella, y se va.
   Busca maestros. Aquí tenemos una parte de la biografía que puede no ser legendaria. ¿Por qué mostrarlo discípulo de maestros que después abandonará? Los maestros le enseñan el ascetismo, que él ejerce durante mucho tiempo. Al final está tirado en medio del campo, su cuerpo está inmóvil y los dioses que lo ven desde los treinta y tres cielos, piensan que ha muerto. Uno de ellos, el más sabio, dice:
   "No, no ha muerto;será el Buddha". El príncipe se despierta, corre a un arroyo que está cerca, toma un poco de alimento y se sienta bajo la higuera sagrada: el árbol de la ley, podríamos decir.
   Sigue un entreacto mágico, que tiene su correspondencia con los Evangelios: es la lucha con el demonio. El demonio se llama Mara.
   Ya hemos visto esa palabra nightmare, demonio de la noche. El demonio siente que domina el mundo pero que ahora corre peligro y sale de su palacio. Se han roto las cuerdas de sus instrumentos de música, el agua se ha secado en las cisternas. Apresta sus ejércitos, monota en el elefante que tiene no sé cuántas millas de altura, multiplica sus brazos, multiplica sus armas y ataca al príncipe. El príncipe está sentado al atardecer bajo el árbol del conocimiento, ese árbol que ha nacido al mismo tiempo que él.
   El demonio y sus huestes de tigres, leones, camellos, elefantes y guerreros monstruosos le arrojan flechas. Cuando llegan a él, son flores. Le arrojan montañas de fuego, que forman un dosel sobre su cabeza. El príncipe medita inmóvil, con los brazos cruzados. Quizá no sepa que lo están atacando. Piensa en la vida;está llegando al nirvana, a la salvación. Antes de la caída del sol, el demonio ha sido derrotado. Sigue una larga noche de meditación;al cabo de esa noche, Siddharta ya no es Siddharta. Es el Buddha: ha llegado al nirvana.
   Resuelve predicar la ley. Se levanta, ya se ha salvado, quiere salvar a los demás. Predica su primer sermón en el Parque de las Gacelas de Benares. Luego otro sermón, el del fuego, en el que dice que todo está ardiendo: almas, cuerpos, cosas están en: fuego. Más o menos por aquella fecha, Heráclito de Éfeso decía que todo es fuego.
   Su ley no es la del ascetismo, ya que para el Buddha el ascetismo es un error. El hombre no debe abandonarse a la vida carnal porque la vida carnal es baja, innoble, bochornosa y dolorosa;tampoco al ascetismo, que también es innoble y doloroso. Predica una vía media -para seguir la terminología teológica -, ya ha alcanzado el nirvana y vive cuarenta y tantos años, que dedica a la prédica. Podría haber sido inmortal pero elige el momento de su muerte, cuando ya tiene muchos discípulos.
   Muere en casa de un herrero. Sus discípulos lo rodean. Están desesperados. ¿Qué van a hacer sin él? Les dice que él no existe, que es un hombre como ellos, tan irreal y tan mortal como ellos, pero que les deja su Ley. Aquí tenemos una gran diferencia con Cristo. Creo que Jesús les dice a sus discípulos que si dos están reunidos, él será el tercero. En cambio, el Buddha les dice: les dejo mi Ley. Es decir, ha puesto en movimiento la rueda de la ley en el primer sermón. Luego vendrá la historia del budismo. Son muchos los hechos: el lamaísmo, el budismo mágico, el Mahayana o gran vehículo, que sigue al Hinavana o pequeño vehículo, el budismo zen del Japón.
   Yo tengo para mí que si hay dos budismos que se parecen, que son casi idénticos, son el que predicó el Buddha y lo que se enseña ahora en la China y el Japón, el budismo zen. Lo demás son incrustaciones mitológicas, fábulas. Algunas de esas fábulas son interesantes. Se sabe que el Buddha podía ejercer milagros, pero al igual que a Jesucristo, le desagradaban los milagros, le desagradaba ejercerlos. Le parece una ostentación vulgar. Hay una historia que contaré: la del bol de sándalo.
   Un mercader, en una ciudad de la India, hace tallar un pedazo de sándalo en forma de bol. Lo pone en lo alto de una serie de cañas de bambú, una especie de altísimo palo enjabonado. Dice que dará el bol de sándalo a quien pueda alcanzarlo. Hay maestros heréticos que lo intentan en vano. Quieren sobornar al mercader para que diga que lo han alcanzado. El mercader se niega y llega un discípulo menor del Buddha. Su nombre no se menciona, fuera de ese episodio.
   El discípulo se eleva por el aire, vuela seis veces alrededor del bol, lo recoge y se lo entrega al mercader. Cuando el Buddha oye la historia lo hace expulsar de la orden, por haber realizado algo tan baladí.
   Pero también el Buddha hizo milagros. Por ejemplo éste, un milagro de cortesía. El Buddha tiene que atravesar un desierto a la hora del mediodía. Los dioses, desde sus treinta y tres cielos, le arrojan una sombrilla cada uno. El Buddha, que no quiere desairar a ninguno de los dioses, se multiplica en treinta y tres Buddhas, de modo que cada uno de los dioses ve, desde arriba, un Buddha protegido por la sombrilla que le ha arrojado.
   Entre los hechos del Buddha hay uno iluminativo: la parábola de la flecha. Un hombre ha sido herido en batalla y no quiere que le saquen la flecha. Antes quiere saber el nombre del arquero, a qué casta pertenecía, el material de la flecha, en qué lugar estaba el arquero, qué longitud tiene la flecha. Mientras están discutiendo estas cuestiones, se muere. "En cambio -dice el Buddha-, yo enseño a arrancar la flecha." ¿Qué es la flecha? Es el universo. La flecha es la idea del yo, de todo lo que llevamos clavado. El Buddha dice que no debemos perder tiempo en cuestiones inútiles. Por ejemplo: ¿es finito o infinito el universo? ¿El Buddha vivirá después del nirvana o no? Todo eso es inútil, lo importante es que nos arranquemos la flecha.
   Se trata de un exorcismo, de una ley de salvación.
   Dice el Buddha: "Así como el vasto océano tiene un solo sabor, el sabor de la sal, el sabor de la leyes el sabor de la salvación". La ley que él enseña es vasta como el mar pero tiene un solo sabor: el sabor de la salvación. Desde luego, los continuadores se han perdido (o han encontrado tal vez mucho) en disquisiciones metafísicas. El fin del budismo no es ése. Un budista puede profesar cualquier religión, siempre que siga esa ley. Lo que importa es la salvación y las cuatro nobles verdades: el sufrimiento, el origen del sufrimiento, la curación del sufrimiento y el medio para llegar a la curación. Al final está el nirvana. El orden de las verdades no importa. Se ha dicho que corresponden a una antigua tradición médica en que se trata del mal, del diagnóstico, del tratamiento y de la cura. La cura, en este caso, es el nirvana.
   Ahora llegamos a lo difícil. A lo que nuestras mentes occidentales tienden a rechazar. La transmigración, que para nosotros es un concepto ante todo poético. Lo que transmigra no es el alma, porque el budismo niega la existencia del alma, sino el karma, que es una suerte de organismo mental, que transmigra infinitas veces. En el Occidente esa idea está vinculada a varios pensadores, sobre todo a Pitágoras. Pitágoras reconoció el escudo con el que se había batido en la guerra de Troya, cuando él tenía otro nombre. En el décimo libro de La República de Platón está el sueño de Er. Ese soldado ve las almas que antes de beber en el rio del Olvido, eligen su destino. Agamenón elige ser un águila, Orfeo un cisne y Ulises -que alguna vez se llamó Nadie- elige ser el más modesto y el más desconocido de los hombres. .
   Hay un pasaje de Empédocles de Agrigento que recuerda sus vidas anteriores: "Yo fui doncella, yo fui una rama, yo fui un ciervo y fui un mudo pez que surge del mar." César atribuye esa doctrina a los druidas. El poeta celta Taliesi dice que no hay una forma en el universo que no haya sido la suya: "He sido un jefe en la batalla, he sido una espada en la mano, he sido un puente que atraviesa sesenta ríos, estuve hechizado en la espuma del agua, he sido una estrella, he sido una luz, he sido un árbol, he sido una palabra en un libro, he sido un libro en el principio." Hay un poema de Rubén Darío, tal vez el más hermoso de los suyos, que empieza así: "Yo fui un soldado que durmió en el lecho / de Cleopatra la reina..." La transmigración ha sido un gran tema de la literatura. La encontramos, también entre los místicos. Plotino dice que pasar de una vida a otra es como dormir en distintos lechos y en distintas habitaciones. Creo que todos hemos tenido alguna vez la sensación de haber vivido un momento parecido en vidas anteriores. En un hermoso poema de Dante Gabriel Rossetti, "Sudden light", se lee, I have been here before, "Yo estuve aquí". Se dirige a una mujer que ha poseído o que va a poseer y le dice: "Tú ya has sido mía y has sido mía un número infinito de veces y seguirás siendo mía infinitamente." Esto nos lleva a la doctrina de los ciclos, que está tan cerca del budismo, y que San Agustín refutó en La Ciudad de Dios.
   Porque a los estoicos y a los pitagóricos les había llegado la noticia de la doctrina hindú: que el universo consta de un número infinito de ciclos que se miden por calpas. La calpa trasciende la imaginación de los hombres. Imaginemos una pared de hierro. Tiene dieciséis millas de alto y cada seiscientos años un ángel la roza. La roza con una tela finísima de Benares. Cuando la tela haya gastado la muralla que tiene dieciséis millas de alto, habrá pasado el primer día de una de las calpas y los dioses también duran lo que duran las calpas y después mueren.
   La historia del universo está dividida en ciclos y en esos ciclos hay largos eclipses en los que no hay nada o en los que sólo quedan las palabras del Veda. Esas palabras son arquetipos que sirven para crear las cosas. La divinidad Brahma muere también y renace. Hay un momento bastante patético en el que Brahma se encuentra en su palacio. Ha renacido después de una de esas calpas, después de uno de esos eclipses. Recorre las habitaciones, que están vacías. Piensa en otros dioses. Los otros dioses surgen a su mandato;y creen que el Brahma los ha creado porque estaban ahí antes.
   Detengámonos en esta visión de la historia del universo. En el budismo no hay un Dios;o puede haber un Dios pero no es lo esencial. Lo esencial es que creamos que nuestro destino ha sido prefijado por nuestro karma o karman. Si me ha tocado nacer en Buenos Aires en 1899, si me ha tocado ser ciego, si me ha tocado estar pronunciando esta noche esta conferencia ante ustedes, todo esto es obra de mi vida anterior. No hay un solo hecho de mi vida que no haya sido prefijado por mi vida anterior. Eso es lo que se llama el karma. El karma, ya lo he dicho, viene a ser una estructura mental, una finísima estructura mental.
   Estamos tejiendo y entretejiendo en cada momento de nuestra vida. Es que tejen, no sólo nuestras voliciones, nuestros actos, nuestros semisueños, nuestro dormir, nuestra semivigilia: perpetuamente estamos tejiendo esa cosa. Cuando morimos, nace otro ser que hereda nuestro karma.
   Deussen, discípulo de Schopenhauer, que quiso tanto al budismo, cuenta que se encontró en la India con un mendigo ciego y se compadeció de él. El mendigo le dijo: "Si yo he nacido ciego, ello se debe a las culpas cometidas en mi vida anterior;es justo que yo sea ciego".
   La gente acepta el dolor. Gandhi se opone a la fundación de hospitales diciendo que los hospitales y las obras de beneficencia simplemente atrasan el pago de una deuda, que no hay que ayudar a los demás: si los demás sufren deben sufrir puesto que es una culpa que tienen que pagar y si yo los ayudo estoy demorando que paguen esa deuda, El karma es una ley cruel, pero tiene una curiosa consecuencia matemática: si mi vida actual está determinada por mi vida anterior, esa vida anterior estuvo determinada por otra;y ésa, por otra, y así sin fin. Es decir: la letra z estuvo determinada por la y, la y por la x, la x por la v, la v por la u, salvo que ese alfabeto tiene fin pero no tiene principio. Los budistas y los hindúes, en general, creen en un infinito actual;creen que para llegar a este momento ha pasado ya un tiempo infinito, y al decir infinito no quiero decir indefinido, innumerable, quiero decir estrictamente infinito.
   De los seis destinos que están permitidos a los hombres (alguien puede ser un demonio, puede ser una planta, puede ser un animal), el más difícil es el de ser hombre, y debemos aprovecharlo para salvarnos.
   El Buddha imagina en el fondo del mar una tortuga y una ajorca que flota. Cada seiscientos años, la tortuga saca la cabeza y seria muy raro que la cabeza calzara en la ajorca. Pues bien, dice el Buddha, "tan raro como el hecho de que suceda eso con la tortuga y la ajorca es el hecho de que seamos hombres. Debemos aprovechar el ser hombres para llegar al nirvana".
   ¿Cuál es la causa del sufrimiento, la causa de la vida, ya que negamos el concepto de un Dios, ya que no hay un dios personal que cree el universo? Ese concepto es lo que Buddha llama la zen. La palabra zen puede parecernos extraña, pero vamos a compararla con otras palabras que conocemos.
   Pensemos por ejemplo en la Voluntad de Schopenhauer. Schopenhauer concibe Die Welt als Wille und Vorstellung, El mundo como voluntad y representación. Hay una voluntad que se encarna en cada uno de nosotros y produce esa representación que es el mundo.
   Eso lo encontramos en otros filósofos con un nombre distinto. Bergson habla del élan vital, del ímpetu vital;Bernard Shaw, de the life force, la fuerza vital, que es lo mismo. Pero hay una diferencia: para Bergson y para Shaw el élan vital son fuerzas que deben imponerse, debemos seguir soñando el mundo, creando el mundo. Para Schopenhauer, para el sombrío Schopenhauer, y para el Buddha, el mundo es un sueño, debemos dejar de soñarlo y podemos llegar a ello mediante largos ejercicios. Tenemos al principio el sufrimiento, que viene a ser la zen. Y la zen produce la vida y la vida es, forzosamente, desdicha;ya que ¿qué es vivir? Vivir es nacer, envejecer, enfermarse, morir, además de otros males, entre ellos uno muy patético, que para el Buddha es uno de los más patéticos: no estar con quienes queremos.
   Tenemos que renunciar a la pasión. El suicidio no sirve porque es acto apasionado. El hombre que se suicida está siempre en el mundo de los sueños. Debemos llegar a comprender que el mundo es una aparición, un sueño, que la vida es sueño. Pero eso debemos sentirlo profundamente, llegar a ello a través de los ejercicios de meditación.
   En los monasterios budistas uno de los ejercicios es éste: el neófito tiene que vivir cada momento de su vida viviéndolo plenamente. Debe pensar: "ahora es el mediodía, ahora estoy atravesando el patio, ahora me encontraré con el superior", y al mismo tiempo debe pensar que el mediodía, el patio y el superior son irreales, son tan irreales como él y como sus pensamientos. Porque el budismo niega el yo.
   Una de las desilusiones capitales es la del yo. El budismo concuerda así con Hume, con Schopenhauer y con nuestro Macedonia Fernández. No hay un sujeto, lo que hay es una serie de estados mentales. Si digo "yo pienso", estoy incurriendo en un error, porque supongo un sujeto constante y luego una obra de ese sujeto, que es el pensamiento. No es así. Habría que decir, apunta Hume, no "yo pienso", sino "se piensa", como se dice "llueve". Al decir llueve, no pensamos que la lluvia ejerce una acción;no, está sucediendo algo. De igual modo, como se dice hace calor, hace frío, llueve, debemos decir: se piensa, se sufre, y evitar el sujeto.
   En los monasterios budistas los neófitos son sometidos a una disciplina muy dura. Pueden abandonar el monasterio en el momento que quieran. Ni siquiera -me dice María Kodama - se anotan los nombres. El neófito entra en el monasterio y lo someten a trabajos muy duros. Duerme y al cabo de un cuarto de hora lo despiertan;tiene que lavar, tiene que barrer;si se duerme lo castigan físicamente. Así, tiene que pensar todo el tiempo, no en sus culpas, sino en la irrealidad de todo. Tiene que hacer un continuo ejercicio de irrealidad.
   Llegamos ahora al budismo zen y a Bodhidharma. Bodhidharma fue el primer misionero, en el siglo VI. Bodhidharma se traslada de la India a la China y se encuentra con un emperador que había fomentado el budismo y le enumera monasterios y santuarios y le informa del número de neófitos budistas. Bodhidharma le dice: 'Todo eso pertenece al mundo de la ilusión;los monasterios y los monjes son tan irreales como tú y como yo." Después se va a meditar y se sienta contra una pared.
   La doctrina llega al Japón y se ramifica en diversas sectas. La más famosa es la zen. En la zen se ha descubierto un procedimiento para llegar a la iluminación. Sólo sirve después de años de meditación. Se llega bruscamente;no se trata de una serie de silogismos. Uno debe
   intuir de pronto la verdad. El procedimiento se llama satori y consiste en un hecho brusco, que está más allá de la lógica.
   Nosotros pensamos siempre en términos de sujeto, objeto, causa, efecto, lógico, ilógico, algo y su contrario;tenemos que rebasar esas categorías. Según los doctores de la zen, llegar a la verdad por una intuición brusca, mediante una respuesta ilógica. El neófito pregunta al maestro qué es el Buddha. El maestro le responde: "El ciprés es el huerto." Una contestación del todo ilógica que puede despertar la verdad. El neófito pregunta por qué Bodhidharma vino del Oeste. El maestro puede responder: "Tres libras de lino." Estas palabras no encierran un sentido alegórico;son una respuesta disparatada para despertar, de pronto, la intuición. Puede ser un golpe, también. El discípulo puede preguntar algo y el maestro puede contestar con un golpe. Hay una historia -desde luego tiene que ser legendaria- sobre Bodhidharma.
   A Bodhidharma lo acompañaba un discípulo que le hacía preguntas y Bodhidharma nunca contestaba. El discípulo trataba de meditar y al cabo de un tiempo se cortó el brazo izquierdo y se presentó ante el maestro como una prueba de que quería ser su discípulo. Como una prueba de su intención se mutiló deliberadamente. El maestro, sin fijarse en el hecho, que al fin de todo era un hecho físico, un hecho ilusorio, le dijo: "¿Qué quieres?" El discípulo le respondió:
   "He estado buscando mi mente durante mucho tiempo y no la he encontrado." El maestro resumió: "No la has encontrado porque no existe." En ese momento el discípulo comprendió la verdad, comprendió que no existe el yo, comprendió que todo es irreal. Aquí tenemos, más o menos, lo esencial del budismo zen.
   Es muy difícil exponer una religión, sobre todo una religión que uno no profesa. Creo que lo importante no es que vivamos el budismo como un juego de leyendas, sino como una disciplina;una disciplina que está a nuestro alcance y que no exige de nosotros el ascetismo. Tampoco nos permite abandonarnos a las licencias de la vida carnal. Lo que nos pide es la meditación, una meditación que no tiene que ser sobre nuestras culpas, sobre nuestra vida pasada.
   Uno de los temas de meditación del budismo zen es pensar que nuestra vida pasada fue ilusoria. Si yo fuera un monje budista pensaría en este momento que he empezado a vivir ahora, que toda la vida anterior de Borges fue un sueño, que toda la historia universal fue un sueño. Mediante ejercicios de orden intelectual nos iremos liberando de la zen. Una vez que comprendamos que el yo no existe, no pensaremos que el yo puede ser feliz o que nuestro deber es hacerlo feliz.
   Llegaremos a un estado de calma. Eso no quiere decir que el nirvana equivalga a la sensación del pensamiento y una prueba de ello estaría en la leyenda del Buddha. El Buddha, bajo la higuera sagrada, llega al nirvana, y, sin embargo, sigue viviendo y predicando la ley durante muchos años.
   ¿Qué significa llegar al nirvana? Simplemente, que nuestros actos ya no arrojan sombras. Mientras estamos en este mundo estamos sujetos al karma. Cada uno de nuestros actos entreteje esa estructura mental que se llama karma. Cuando hemos llegado al nirvana nuestros actos ya no proyectan sombras, estamos libres. San Agustín dijo que cuando estamos salvados no tenemos por qué pensar en el malo en el bien. Seguiremos obrando el bien, sin pensar en ello.
   ¿Qué es el nirvana? Buena parte de la atención que ha suscitado el budismo en el Occidente se debe a esta hermosa palabra. Parece imposible que la palabra nirvana no encierre algo precioso. ¿Qué es el nirvana, literalmente? Es extinción, apagamiento. Se ha conjeturado que cuando alguien alcanza el nirvana, se apaga. Pero cuando muere, hay gran nirvana, y entonces, la extinción. Contrariamente, un orientalista austriaco hace notar que el Buddha usaba la física de su época, y la idea de la extinción no era entonces la misma que ahora: porque se pensaba que una llama, al apagarse, no desaparecía.
   Se pensaba que la llama seguía viviendo, que perduraba en otro estado, y decir nirvana no significaba forzosamente la extinción. Puede significar que seguimos de otro modo. De un modo inconcebible para nosotros. En general, las metáforas de los místicos son metáforas nunciales, pero las de los budistas son distintas. Cuando se habla del nirvana no se habla del vino del nirvana o de la rosa del nirvana o del abrazo del nirvana. Se lo compara, más bien, con una isla. Con una isla firme en medio de las tormentas. Se lo compara con una alta torre;puede comparárselo con un jardín, también. Es algo que existe por su cuenta, más allá de nosotros.
   Lo que he dicho hoy es fragmentario. Hubiera sido absurdo que yo expusiera una doctrina a la cual he dedicado tantos años -y de la que he entendido poco, realmente - con ánimo de mostrar una pieza de museo. Para mí el budismo no es una pieza de museo: es un camino de salvación. No para mí, pero para millones de hombres. Es la religión más difundida del mundo y creo haberla tratado con todo respeto, al exponerla esta noche.







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23.8.2006 GMT

por qué gritamos/ tomado de terapia a distancia. /Ligia Ramos

Tomado de terapia a distancia de Ligia Ramos

Por gritamos....

Los hombres pensaron unos momentos:
Porque perdemos la calma - dijo uno - por eso gritamos-
Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? - preguntó Baba - No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.
Finalmente él explicó:
Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.
Luego Baba preguntó: -¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran?
Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente,¿por qué? Sus corazones están muy cerca.
La distancia entre ellos es muy pequeña.
Baba continuó - Cuando se enamoran más aún, qué sucede? No hablan, sólo susurran y se vuelven aun más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así es cuan cerca están dos personas cuando se aman.
Luego Baba dijo:
- Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.

__._,_.___


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22.8.2006 GMT

Suburbio/ Canción de Chico Buarque....

Subúrbio
Chico Buarque
Composição: Chico Buarque

Lá não tem brisa
Não tem verde-azuis
Não tem frescura nem atrevimento
Lá não figura no mapa
No avesso da montanha, é labirinto
É contra-senha, é cara a tapa
Fala, Penha
Fala, Irajá
Fala, Olaria
Fala, Acari, Vigário Geral
Fala, Piedade
Casas sem cor
Ruas de pó, cidade
Que não se pinta
Que é sem vaidade

Vai, faz ouvir os acordes do choro-canção
Traz as cabrochas e a roda de samba
Dança teu funk, o rock, forró, pagode, reggae
Teu hip-hop
Fala na língua do rap
Desbanca a outra
A tal que abusa
De ser tão maravilhosa

Lá não tem moças douradas
Expostas, andam nus
Pelas quebradas teus exus
Não tem turistas
Não sai foto nas revistas
Lá tem Jesus
E está de costas
Fala, Maré
Fala, Madureira
Fala, Pavuna
Fala, Inhaúma
Cordovil, Pilares
Espalha a tua voz
Nos arredores
Carrega a tua cruz
E os teus tambores

Vai, faz ouvir os acordes do choro-canção
Traz as cabrochas e a roda de samba
Dança teu funk, o rock, forró, pagode, reggae
Teu hip-hop
Fala na língua do rap
Fala no pé
Dá uma idéia
Naquela que te sombreia

Lá não tem claro-escuro
A luz é dura
A chapa é quente
Que futuro tem
Aquela gente toda
Perdido em ti
Eu ando em roda
É pau, é pedra
É fim de linha
É lenha, é fogo, é foda

Fala, Penha
Fala, Irajá
Fala, Encantado, Bangu
Fala, Realengo...

Fala, Maré
Fala, Madureira
Fala, Meriti, Nova Iguaçu
Fala, Paciência...



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21.8.2006 GMT

por Edilia de Borges

RUTA DE LOS ESPAÑOLES- SAN JOAQUIN-CUMBOTO

or: Edilia Borges

Participantes: Capitán. Edilia C. de Borges, Rosana Langerano, Thamara Gutiérrez, Herbert Stegemann (integrantes del CEC). Invitado: Juan Carlos Sosa, Guía: Yoyo, Ayudante: Manuel.

Hola amigos todos les cuento, Sabiendo que siempre estoy en busca de nuevas rutas en la montaña, un amigo me recomendó a otro a quien contacté y luego de trazar con él la estrategia y logística requerida, invité a unos amigos y decidimos realizar esta caminata intensa que nos llevaría desde San Joaquín (Edo. Carabobo) hasta Cumboto en el Edo. Aragua.

Muy temprano (6.00 a.m.), el amable y afable joven Alejandro ya nos esperaba en su transporte en Altamira, lo abordamos rápido porque esa mañanita el frío nos obligaba a ello. ..Pensé:…Ojalá y no nos llueva…Allá arriba, alguien oyó mi súplica. Mientras viajábamos por el autopista el cielo se “abrió” y las nubes se apartaron para dejar asomarse al resplandeciente sol que no nos abandonaría en todo el trayecto del fin de semana…Y vaya, que estaba fuerte…En un restauran muy atractivo, en el camino, nos detuvimos para desayunar..y después proseguimos nuestro viaje hasta la entrada del pueblo San Joaquín, donde divisamos un taxi. En él nos esperaban ya nuestro gentil anfitrión Juan Carlos y los guías Manuel y Yoyo (con sendos machetes), por lo que deduje que habría “mucho monte que cortar”…

Juan Carlos nos informó que la caminata que haríamos sería un recorrido de media montaña de aproximadamente 8 horas de duración, comenzando en San Joaquín a 250 SNM, subiendo por un sendero hasta llegar a la cota más alta del recorrido en la Fila Corocito (altura aprox. de 2.400 SNM.), llegando a la mitad del recorrido donde se inicia un caminar semi-llano de aprox. 30 minutos aproximadamente. e ir descendiendo hasta llegar al pueblo de Cumboto aprox. Al llegar al pueblo de San Joaquín seguimos en auto hacia sus afueras por una carretera transitable de tierra. Bajamos del auto y Alejandro (quien se devolvería a Caracas) nos tomó una foto del grupo caminante..Un hermoso día con sol brillante. Caminamos desde ese punto unos 200 metros y nos topamos de inmediato con la casa del Guardaparque de la Zona: “El Ereigue”, resultó persona conocida y luego de anotar nuestros datos, darnos algunas recomendaciones y números de teléfono de emergencia, ya que el área estaba muy seca y ya la noche anterior se presentó un incendio que sofocaron sin consecuencias (allí también están destacados funcionarios de la Guardia Nacional y Bomberos Forestales), tomamos fotos y nos despedimos cordialmente..Según un aviso de Inparques que está ubicado allá, el tiempo a recorrer hasta Cumboto sería de 8 horas 45 minutos. Nosotros hicimos casi 10 horas, no por dificultad del camino, sino por nuestras paradas para fotografías, hidratación, descanso y observación del hermosísimo paisaje.
8.46 AM. Sábado: La primera parte del camino es un sendero estrecho entre vegetación corta y reseca, pero que desemboca de repente en un sitio fresco por donde corre el río no muy ancho, cristalino, de corriente fuerte entre rocas grandes.:.”El Indio”( 9.20 AM.) ..Por supuesto que allí nos detuvimos un ratito..Proseguimos por una parte “odiosa” ya que es descampado totalmente, la tierra es arena gruesa casi blanca y tiene subidas y bajadas abruptas, no es muy largo este trecho, da vueltas y revueltas por unas pequeñas colinas erosionadas que me recuerdan el Pico Goering en el PN el Ávila, nos trae a la cima de una colina ( 10.40 AM. ), El Trillo ( 930 SNM), se denomina así porque quedan vestigios de unas instalaciones de hace mucho tiempo, un redondel amplio de paredes de piedra, creo que fue la noria y algo de los cimientos del piso..Imaginamos que allí se molía café, cacao o trigo ..Más fotografías porque el paisaje desde allí lo amerita por lo bello. ( 10.57 AM. salida). Después de caminar unos 20 minutos aproximadamente entramos en un área fresca con vegetación que poco a poco se iba “apretando” sobre nosotros, pasamos un pequeño hilo de agua que bajaba de la montaña y un poco más allá nos encontramos en “Laguneta” ( 12 . 25 mediodía y 1.295 SNM), sitio precioso, el río baja refrescando todo el entorno. Un paraíso de palmas, bromelias, coquetas, riqui-riqui, helechos, sombra de altos caobos.
Caminos entre la selva nublada.
Subidas y bajadas cortas y empinadas por senderos de Selva Nublada, clima húmedo con ráfagas de viento..A veces neblina que difumina el paisaje. Trayectos llanos que bordean precipicios..Recorridos semi planos y planos, descensos
.. Estamos en el Parque Henry Pittier que lo atraviesan viejos caminos de antiguas haciendas cafeteras o cacaoteras..
Llegamos a una pequeña casa de agricultores..Sus dueños sumamente amables nos ofrecen café “recién colao”..”El Oro” que la gente ha transformado en “El Loro” (1.215 SNM), los dueños no supieron decirnos el porqué del nombre del sitio ..Allí entre animales domésticos (perros, gallo, gallinas)que particularmente me hicieron el descanso imposible, nos sentamos para el breve almuerzo..Luego de conversar un rato nos despedimos a la 1.40 PM , prosiguiendo nuestro camino;Ahora lo seguimos por entre un mar de “Coquetas” unicolor, fucsia..Muy alegre…A la altura de los 1.855 SNM / 3.20 PM., encontramos un rancho abandonado, sin ninguna relevancia. Continuando la travesía caminamos por la Fila de Corocito (aprox. 2.400 SNM.) en ella encontramos la Hacienda Santa María ( 4.34 P M /595 SNM) . que nos marca la mitad del recorrido.
Aún cuando su casa colonial antigua,(sumamente descuidada) con patios para secado de café o cacao, está habitada por lugareños , las estructuras de la planta procesadora es una verdadera ruina, sus antiguas paredes de recios ladrillos y gruesos muros, son testigos mudos de la otrora y floreciente actividad que allí se desarrollaba, con esclavos traídos de las lejanas tierras africanas
Encontramos a otros excursionistas acampando en sus predios. Estuvimos ahí poco tiempo, el suficiente para conocer las instalaciones en pié y tomar un pequeño refrigerio. . El caminar desde acá lo hacemos por un sendero estrecho de terreno casi plano, muy pocas subidas ..La vegetación es abundante, pero sólo se ve fresca en las copas de algunos árboles, los riachuelos que bajan de la montaña están secos. Llegamos al sector llamado Dos Ríos, donde se unen dos corrientes ( 6.27 PM.), también está sin agua. La hojarasca que levantan nuestros pasos, más tarde traerán fastidiosas consecuencias (mordidas de Chivacoa a profusión)..Aquí en este sitio, dos caballos que pasaban, con sus cascos terminaron con la vida de una serpiente Coral.
A lo largo del recorrido
Yoyo nos informa que desde la hacienda hasta Cumboto hay 11 kilómetros. Llegamos Ahora a la zona “Buena Vista” es toda un área larga y amplia muy árida en este momento. Ya eran las 6.30 PM,  cuando pasamos por allí. La oscuridad nos obligó a utilizar las linternas, la luna se había escondido. Comenzamos a oír a nuestra derecha hacia el precipicio, a la izquierda teníamos la pared montañosa, un rumor creciente de agua que corría, no la veíamos pero se “olía” la humedad y sentíamos el refrescar del ambiente…Se nos informa que son los pozos especiales para el baño. Lástima que ya era tarde. Estamos al final del camino en la entrada del pueblo de Cumboto (7.10 PM, /80 SNM). Los habitantes en la calle nos veían pasar y saludaban a los guías y a Juan Carlos, todo mundo se conoce por allá. Nos esperaba una camioneta ¡Aleluya!, y en ella se nos dio la cola a la posada donde pernoctaríamos .Posada “Lluvia de Cumboto”..Tiziana la esposa de Juan Carlos nos estaba esperando con un riquísimo brebaje de papelón con limón…Las instalaciones de la posada construida sobre las ruinas de una antiquísima hacienda de café, aún en ciertas partes conserva algunas columnas, paredes, pisos, parte de la maquinaria donde se procesaba el producto .Se ha hecho allí un muy buen trabajo. El diseño y construcción lo hicieron integrantes de la misma familia y por eso resuma cuidado, amor y cariño en todos sus rincones. Techos altos con vigas de madera. Muebles, enseres, adornos, sanitarios, todo respeta la armonía de una casa colonial bucólica del siglo pasado…Sumamente armónico y agradable..
Después de tan intenso ejercicio nada mejor que disfrutar de un descanso en el chinchorro y de una criolla cena doméstica. Habíamos hecho planes para una simpática sobremesa con juegos y lecturas, pero el confortable ambiente nos rindió y pronto nos fuimos a dormir. Había sido una jornada, no agotadora pero si necesitábamos un descanso.
Domingo: Al día siguiente nada mejor que un desayuno criollo para repotenciar nuestras energías y luego mientras Thamara y yo fuimos a visitar el pueblo y bañarnos en el río cercano: “Pozo Azul, a sólo 20 minutos de la posada, Rosana aprovechó de disfrutar de un relajante y recuperador masaje, que por supuesto posteriormente nosotras también lo tomamos. Fue el clímax de tan hermosa mañana.
El almuerzo que se nos ofreció, saludable, sabroso y natural. Nada muy elaborado, pese a ello su sencillez y sabor se conjugaron para sentirnos halagados y satisfechos, y ello se evidenció en el “repetir” de los platos y la limpieza de los mismos cuando nos sirvieron la sobremesa: Dulce de Parchita..que alguna confundió con pera…Cosas de paladares.
Ya casi a las 4.00 p.m., nuestro amigo Alejandro nos vino a buscar para regresarnos a Caracas. En resumen fue una fin de semana sumamente enriquecedor en cuanto ruta nueva, compañía agradable y experiencias no conocidas pero muy, muy positivas.

C.de

 



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18.8.2006 GMT

Cuento/ Sastrecito, Laguna del Páramo.

Laguna del páramo (sastrecito)


Hay mucho ruido en el bosque, el alboroto ya va lejos y su eco llega al sur, donde unas guacamayas tricolores;una de color patrio y otra de color de selva, van a indagar el porque de ese rumor, que viene incesante, chismeante, dando tumbos, tropezándose entre árbol y árbol, entre roca y roca, rumor que va con la brisa y las hojas, que murmuran, que baja en las aguas de los riachuelos de las altas montañas.

Los pájaros con sus cantos y jolgorios cuentan la historia, y así el eco va penetrando en la selva y el silencio se transforma en un retumbo y la repetición, en alas que lleva la invitación de su rumor.

Se casa la ondina.

Las aguas temblorosas del lago, que siempre muestran en su superficie las montañas coronadas de nieve, y a los árboles que circuen la orilla , al azul cielo y las blancas nubes en hialinos días. Hoy están grises sin color, no se vislumbra en la superficie, si no ondas oscuras que irrumpen con su vaivén y estallan en las rocas de la orilla. Son como un enfado

Son el enfado del gran rey.

Una Ondina esta enamorada, se quiere casar y cuando se enamora, su ser resplandece y un alo de luz la acompaña en su andar y si es engañada o traicionada, sucumbe, muere de tristeza y hastío y un trozo de bosque desaparece dejando su verdor, convirtiéndose en un desierto.

El rey que mora dentro de las aguas encantadas del lago, oye las largas diatribas, llena de acusaciones, los dimes y diretes, donde se inculpan, se denuncian unas a las otras y se revelan secretos, que se atribuyen a soledades, brujerías y encantamientos, al hastío y cansancio, que lleva la soledad, el vivir sin compañía y sin calor, más que con las criaturas del bosque.

El rey muy displicente atiende a los consejeros, a los letrados, que defienden la causa del amor, a las virtudes ofendidas, a la castidad, a la honra y a los compromisos.

El rey luego de pensar y sopesar lo pro y los contra, acepta en desposar a la Ondina y ordena que todo el reino se entere de su decreto y recomienda despachar a emisarios a otras tierras, a otros reinos de la magia, de los bosques, de los ríos y selvas, de otros lares ,invitando a la gran boda de
la Ondina con un mortal.

Empieza el ir y venir. Hay que organizar el festejo, el cortejo, vestir a los pajes, a las damas de honor, a las de compañía, ir por telas y organizar la fiesta.
Las pócimas a beber;el agua cristalina que se derrite en manantial de las nieves de la cumbre más alta, el Everest. Y hacer invitaciones.

Hay que invitar a nativos, que viven con ingenuidad en nuestros bosques , selvas y sabanas, que conocen el sentido de la naturaleza, que viven de ella y la cuidan, que si cortan un árbol, piden permiso para ello al espíritu del bosque y oran en silencio en las montañas sagradas.

Hay que traer a:
Panares,
Guajiros,
Piaroas,
Motilones.
Cuatro niños de cada etnia. Todos ellos invitados de honor.

Hay que invitar a las brujas, que revolotean planeando a la luz de la luna. Las que cuentan en historias de noche de luna;que vuelan en escobas relucientes, con sus trajes negros y sus sombreros de cono, hay que invitarlas para que amenicen con sus risas y sus cuentos, con sus chismes y charlas, con sus chácharas y comadreos.

Hay que traer a los gnomos, que habitan en los bosques , que les encanta perder a las gentes, encantando los caminos.

Hay que invitar a las ninfas, a las hadas, a los delfines y toninas, a los pájaros, al gran pájaro cantor de coplas y versos, a tucanes, a loros locuaces, a guacharacas parlanchinas contadoras de fábulas e historias de gran cotorreo, a las abejas laboriosas, que nos da la miel, dulce y nutritiva, invitar a las laboriosas hormigas para que limpien al final las sobras de la fiesta, y a otros reyes de
otros bosques y selvas.

Hay que buscar a personas que conozcan el secreto de la magia , que conozcan los ruidos del bosque, que conozcan cada árbol y cada flor, cada movimiento del caracol, cada brinco del mono, cada rumor de la brisa, cada escondrijo de insectos, cada rincón.

Hay que traer al laboriosos sastrecito, y lo contratan para que fabrique los trajes y las ropas, los vestidos para pajes y damas, para el gran rey, para la novia, y también vistan de luces al mortal.

Y contratar también al decorador, el que sabe de colores y mezclas, que sabe de flores y paisajes, el que sabe, de que sabor es cada rosa, donde va la espina y donde cada cosa.

El sastrecito necesita;agujeros para los ojales, hilos de plata recogidas en noche de luna llena, de las telas de araña que adornan jardines y bosques, donde habiten los osos frontinos en las faldas de los páramos.

Dedales de oro que prestan los gnomos que viven en las grietas y se ocultan en los huecos de los árboles caídos del bosque, en las orillas del camino;habitan también en la cavidades de las cuevas que hace el agua penetrando en las grietas y que tras años y años de trabajo, las socava transformándolas en enormes palacios, donde reinan las formas de calcio, y que se dibujan en los arcos y en las columnas, que son como coral y logran llegan al techo y hay otras que caen de ellos, y forman ebúrneos conos, y aún otras más, que nacen incipientes y que en años tras año, gota tras gota , el tiempo los invita a crecer, elevándose, y así se juntan con la estalactitas para lograr amarse, y llegar a formar una gran masa de formas caprichosas.
De allí salen las agujas y alfileres, de esa concreción calcárea

Y el sastrecito se va llenando de materiales para la elaboración de trajes y vestidos;ya tiene su tela sus dedales, su hilo, sus agujas y alfileres, va a buscar los ojales y los instala , cosiendo los pequeños ciempiés. Necesita botones, unos nacarados otros que brillen, los busca en las ostras, sus conchas nacaradas y en los cocuyos refulgentes que brillan por las noches alumbrando caminos. Busca mariposas para ordeñarles el color y llenar sus franquitos, busca flores, y de ellas toma su perfumes. Necesita algunos instrumentos para cortar y medir, toma el circulo que hacen las abejas en el vuelo, el zigzag de las libélulas , la línea recta que hacen las hormigas en su eterno caminar, prepara la tela para hacer el bolso donde guardará las cosas que protegerán a la Ondina en su nueva vida, de las gentes de la ciudad.
La fabrica de hojas de palma de moriche, las teje bien tupida, y en ella guarda;Los gritos del mono aullador;sirven para entrar al bosque avisando su ubicación. El gruñir del tigre;sirve para la defensa de la envidia. El silbido de sapo;sirve para llamar a hurtadillas. El canto del pájaro;voz para llamar al sueño y a la ilusión. La maraca de cascabel;para alejar maleficios y gotas de rocío;que sirven para mantener tersa la piel.

El otro, el decorador, necesita el color, para adornar el banquete, y el gran salón, y para hacerlo necesita, un verde intenso, profundo, como el de las montañas del Ávila en un día de agosto.

Necesita un blanco, pero un blanco especial;el blanco de espuma de mar, de un mar cristalino, puro, y lo manda a buscar a la isla de los Roques, allende al litoral central.
Donde el mar en su eterno vaivén fabrica el blanco azahar

También necesita un azul especial, lo encuentra en el mar profundo del Ecuador, un azul intenso de un mar del pacifico

Necesita, colores pardos, ocres , lilas, los busca en las aguas del Marañón, y en las aguas del Orinoco, en las orquídeas que nacen en las alturas de los árboles gigantes de la gran selva amazónica. Y baja un pedacito de azul, un poquito del cielo de Caracas , de un día de abril.

Necesita un verde esmeralda, como el de las montañas de Medellín. Y otro blanco especial y lo consigue en las cumbres del Aconcagua.
También un naranja;y lo toma del desierto Atacama. Una melodía del Paraguay. Y unas venas
de estaño de Bolivia, para adornar de gris las diademas de las ninfas. Busca flores de azahares del Brasil. Y baja un poco de iris, para su paleta de color, busca manchas de leopardo y conchas de caracol, para las lámparas que alumbran toda la noche consumiendo cera de las abejas, que están trabajando de día y de noche en tiempo extra para la ocasión. Va a buscar un rayo de sol para tener un poco de calor y mezclar con los colores y telas y llenar todo de luz y color.

Todo sea para brindar y llevar felicidad y dicha a la Ondina, que espera ansiosa el momento para lucir sus ropajes y galas, todo para poder casarse, su gran ilusión en la vida, y poder amar a un hombre, su sueño intenso.

Él, sonriente y tímido espera. Toda una historia de amor, en donde él la descubre en un día de pesca, cuando oculto tras una roca la ve. Ve sus formas, su andar, como flotando, observa su hermosura , la ve bañarse en las aguas del lago , la ve tomar el sol y así tras varios días de acechar y esperar, logra sorprender a la Ondina, hablarle y enamorarla.

Ella perderá su magia, se convertirá en mortal, no tendrá más contacto con los seres especiales que viven en el bosque, con los suyos y toda ese encanto especial, ese es su pago por enamorarse de un mortal

Rubén patrizi


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13.8.2006 GMT

Caminata pico Naiguatá/ Por Nuestros Cerros

 

 

Animado desde mi llegada a este hermoso país, pude realizar al fin en los días 6, 7 y 8 de abril último, una ascención a la Silla en unión de varios amigos (La Silla de Caracas se le denomina a tramo de la cordillera de la costa comprendido entres el Pico Occidental y el Oriental, entre estas dos elevaciones se forma un valle que tiene la forma de una "silla de montar"). No le di a mi viaje otro carácter que el de placer

Llamó sin embargo mi atención el elevado Pico de Naiguatá que se levantaba atrevidamente a alguna distancia de la silla…se reputaba como inaccesible este pico ya que personas aseguraban de que en las selvas que lo rodeaban se ocultaban animales cuya sola ferocidad bastaba para hacer temeraria la empresa de atravesarlas…me sentí más y más deseoso de ser el primer humano que posase su planta sobre la aguda cima;y abrigado al mismo tiempo el propósito de recoger en provecho de este país a quien debo tan grata hospitalidad

A la 1 y 25 p.m del día 21 de abril, y en momentos en que el termómetro marcaba 85 grados Fahrenheit (10.5 centígrados, lo que representa que para aquella época la temperatura de Caracas era casi la del páramo), salimos de la capital, montados en mulas y tomamos el camino hacia el este…Llegamos al bello caserío de Sabana Grande a las 2 y 55 minutos. Allí descansamos y nos dirigimos hacia un lugar de hermocísimas plantaciones llamado Los Dos Caminos.

Seguimos subiendo hasta la fila (fila se le denomina al sector de la montaña donde se tiene "precipicio "hacia ambos lados y que obliga a caminar al excursionista en 'fila', uno detrás del otro). El termómetro marcaba 2 grados y el barómetro revelaba que estábamos a una altura de 5.375 pies (1.763 metros, la temperatura actualmente a esta altura, hora y época del año es de aproximadamente de 15 grados).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hecha poco después la recolección de la leña y malezas que habían de alimentar las fogatas por la noche pare librarnos de los rigores del frío, y antes que todo, pare alejar las probabilidades de una visita estemporánea del rey de aquella selva, nos divinos a la entretenida ocupación de examinar nuestros dominios. Enormes mesas de rocas, colocadas en ese desorden peculiar a la naturaleza, que en caprichosas líneas despliega la variedad o la armonía, formaban ya baluartes, ya galerías, ya bastiones o recintos como nuestro campamento, ya terrados desde donde la vista podía perseguir las lejanas fajas de horizontes extensísimos.

 

Montados sobre una de las más elevadas de aquellas rocas, comenzamos a tomar notas unos, a dibujar otros, y a pintar Bolet, mientras que Terrero se ocupaba de herborizar. Eran las seis y media de la tarde. (el sitio de describe Spencer es seguramente "El Horquijo". Es el lugar donde se encuentra la subida con la "fila maestra". Este lugar es algo intrincado y está rodeado de formaciones rocosas. Para llegar al caminos de la fila que conduce hacia Pico Naiguatá, es necesario tener mucho cuidad ya que se puede uno perder fácilmente si no se conoce la ruta

 

…Varias y singulares son las formas que allí tienen las rocas;ora parecen paredes adoquinadas con esmero, ora tienen el aspecto de columnas coronadas por turbantes como se ven en Ios cementerios musulmanes;las hay que pudieran confundirse con hermosos sillones y sofás, mas entre todas llama la atención una gran media luna perfectamente cincelada, cuyo dibujo nos apresuramos todos a trazar en nuestras carteras.(es probable que esta piedra a la que se refieren sea una que la llaman "La Arepa", la cual tiene una perfecta curvatura redonda que bien pudiera asemejar a una luna. La perfección de sus líneas reta a imaginar cómo el viento pudo tallar tan perfectamente aquella media luna. Actualmente esta piedra es otro punto de referencia de llegada al Naiguatá, faltaría -al tiempo actual- más o menos veinte minutos para llegar al "Anfiteatro")

 

Eran las 11, 41 minutos y 10 segundos de la mañana del 23 de abril de 1872

analitica.com

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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13.8.2006 GMT

Caminando por Nuestros Cerros / Vigirima Patanemo/

Vigirima, camino ancestral a la costa

El  recorrido de una hermosa y recóndita ruta en el estado Carabobo que va desde la población de Vigirima hasta Patanemo, o mejor dicho "Primavera", a pocos kilómetros del pueblo de Patanemo, lugar bien conocido en la costa central de Venezuela.

Yo sugeriría hacer esta excursión en dos días, un día para el recorrido propiamente dicho y otro para disfrutar las diferentes opciones de playa y río que ofrece el sector. Salimos muy temprano de Caracas (5:30 a.m.) y nos dirigimos por la autopista Caracas-Valencia hasta, poco antes de llegar a la capital carabobeña, tomar el distribuidor  "Guacara-Vigirima" y seguir hasta este último lugar.

Evidentemente, antes de llegar, no podía faltar el cafecito y las sabrosas "palmeritas" de la panadería situada frente al hospital de Guacara. Continuando el recorrido hacia el inicio de nuestra caminata, es importante obviar, aunque es una magnifica opción si disponemos de abundante tiempo, el cartel de "Piedras Pintadas", uno de los lugares con mayor cantidad de petroglifos (representaciones aborígenes pintadas sobre piedras) en nuestro país.

Al llegar a Vigirima hay que cruzar el pueblo completamente por la vía principal hasta llegar al "balneario"... y como dice el refrán: "Hasta aquí nos trajo el río". Desde este lugar, a 555 metros de altura sobre el nivel del mar, comienza una hermosa caminata ascendente que, cruzando el río y siguiendo su cauce hasta encontrarnos con la confluencia de una quebrada menor, nos llevará, siempre por un camino
bien marcado, hasta la cresta central que sube hacia su parte más alta. Esta ruta no es muy dificultosa;sin embargo, me atrevo a sugerir recorrerla a primeras
horas de la mañana, ya que la escasez de árboles grandes la hace muy expuesta
al sol y, por consiguiente, calurosa. Siempre subiendo por la cresta y el camino más marcado, encontraremos, aproximadamente a 850 metros de altura, un hito con un
cúmulo de piedras y una cruz, y, seguidamente, a unos 1.010 metros, una peñasco lleno de inscripciones pictóricas. Cuando realizamos esta caminata, el lugar
estaba demarcado por unas grandes banderas quelograban verse desde el principio de nuestro trayecto;por cierto, desde este lugar y con días despejados, se puede disfrutar de una excelente vista del lago deValencia.

Desde los petroglifos hasta los "conucos" prácticamente no hay nada;se debe subir al conuco de la derecha y pasar el "falso" que está a la derecha de la entrada y bordear unos hermosos cafetales que delimitan el inicio de un frondoso bosque. Al llegar a la parte alta de esta loma, se debe estar atento, ya que a la derecha, por una subida poco visible, se
encuentra el camino, delimitado generalmente por el uso de trozos de bolsas plásticas amarradas a los árboles. De todas maneras, está la quebrada como referencia. Al verla, sabremos que pasamos el cruce y es conveniente cargar agua y regresar a buscar el
camino. De aquí en adelante, se debe estar muy pendiente pues el sendero va por un tupido bosque tropical delimitado tan solo por las marcas plásticas y curiosos carteles de madera que poco a poco nos van llevando hasta el final de la subida y el consecuente
descenso hacia la costa. Hermosas palmas de raíces aéreas y bandadas de monos araguatos nos acompañarán a lo largo de este sector que nos conducirá hasta "Quebrada Honda", paraje que, como su nombre lo indica, es nuestra siguiente fuente de agua. Siguiendo por esta resbalosa bajada, llegaremos a un sector de "conucos" que nos indicará que ya estamos llegando a nuestro destino, el pueblo de "Primavera"sin embargo, sería un pecado "pelar" el bañito en el hermoso río que antecede nuestra llegada al pueblo.

El pueblo de Primavera no tiene ninguna facilidad de alojamiento, pero cuenta con varias bodegas y una fácil vía de comunicación con Patanemo donde encontraremos hermosas playas y dos "buenas" posadas (La Churuata y Chachita), al igual que varios restaurantes y otras facilidades para hacer más agradable nuestro recorrido.

REFERENCIAS:

Tiempo aproximado del recorrido:
8 horas

Nivel de la excursión:
Medio-Fuerte



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11.8.2006 GMT

Teatro/Comedia/Canción Popular/La Boda

La boda                     A mis nietos

(Canción popular)

 

 

Comedia en tres actos.

 

 Introducción

Instrumentos musicales. Cuatro, maracas, etc.(Se Presenta la canción en intrumental)

 

En el granero de una granja con animales y utensilios de labranza, sacos de grano, heno y establos.

 

 

Personajes:

 

 

El Perro pastor: Narrador

El Burro: Maestro de ceremonias. Presidente del Quórum.

Traquinia la Vaca

Torcuato la Gallina

La Pulga: La Novia

El Piojo: El Novio

El Gorgojo: El panadero

El Mosquito Zumbador: Músico, Chismoso, y vinatero.

La Rana en su charco: La Cantante

El Ratón: El padrino de la Boda

La Gata: Madrina de la Boda

El Coro: La Paloma, el Pato, el Conejo, el Cerdo, la Vaca y la Gallina

 

 

 

 

 

 

 

 

Acto1

Relator Narrador:

El Perro Pastor: (Con voz profunda) Hay una gran confusión de voces en el establo, se oyen graznidos, relinchos, bufidos, gruñidos, rebuznos, ladridos, todos se quieren expresar al mismo tiempo, estan tratando  de comentar la diaria labor, el tiempo y la boda que se quiere efectuar. Hay una voz que estrida más que otras y que trata de acallar un poco el maremagnum

 

El Burro: (Golpeando la mesa con un martillo de madera en la mano. A todos)

              ¡A callar!¡Silencio!¡Esperad!, ¡hablemos uno a uno, que no entendemos un

              Comino.

 

Triquinia la Vaca: (A todos). ¡Qué no hay ningún problema ni existe confusión, ellos

               se quieren, pues no hay impedimento, ella es libre, el es soltero, solo. Solo

               que no hay dinero.

 

Torcuato la Gallina. (A todos.)¡Ki ki ri ki. El problema es de inflación, que se efectúe

               la boda. Todos apoyamos esa unión.

 

Coro: ¡Albricias, albricias, que felicidad, terminó la reunión hubo quórum, todos de

               acuerdo, viva la unión!.

 

El Burro: Yo opino…..

 

Relator Narrador

El perro Pastor. Todos los animales se pusieron de acuerdo para ayudar en la boda unos y otros empezaron a colaborar, y allí en esa hora, se inicio una boda, muy singular.

 

 

 

Acto 2

 

El Coro: El Piojo y la Pulga se quieren casar, muchos impedimento tiene que pasar,

             más con la ayuda de todos, esa boda se podrá iniciar.

 

El Piojo. (A la Pulga muy enamorado). ¡Bueno amor como haremos en la boda, que no

             tenemos pan.

 

La Pulga. (Al Piojo enamorada)¡Pues haremos otra cosa, yo no sé, en cualquier

             menjurje pensaré.

 

El Gorgojo: (Oyendo la conversación de los enamorados y encaramado en una

             mazorca de maíz).¡Que se efectúe las boda que yo daré el pan!

 

Coro: ¡Albricias, albricias, tenemos pan!¡Viva la boda fiesta con mazapán!

 

El Piojo: (Pensativo a la Pulga)¿Y el vino?¿Cómo se hará?

 

La Pulga: (Al Piojo) ¡Vaya usted a saber!¡Parece que boda no habrá!

 

El Mosquito cantante y zumbador y Chismoso(Desde su pinar) ¡Que se hagan las

                  Bodas que vino si habrá!

 

Coro: ¡Albricias, albricias, el vino ya está! ¿Pero ahora la música quién la pondrá?

 

La Pulga. (A todos);Vaya a usted a saber cómo se hará!

 

El Piojo: Amor, ¡algo seguro se me ocurrirá!

 

La Rana en su Charco: (Croando). ¡Croac, croac! ¿Que hagan la boda que yo cantaré!

 

El Mosquito zumbador Chismoso: ¡Yo también lo haré!

 

Coro: ¡Albricias, albricias, el Mosquito y la rana cantarán!

 

La Pulga ¿Y nuestro padrino quién querrá?.

 

El Piojo: ¡Sí en donde se hallará!

 

El Ratón: (Muy emocionado). ¡Yo soy! ¡Yo soy!... ¡Sí, encierren a la gata! , ¡Yo el

                      padrino soy!

 

Coro: ¡Albricias, albricias, ya hay padrino! ¡Muy pronto tomaremos vino!

 

La pulga: ¿Y la madrina quién será?

 

El Piojo: ¡Seguro que ya alguna amiga se conseguirá!

 

La Gata: (Maullando). ¡Miau, miau! ¡Que se efectúe la boda, la madrina soy!

 

Coro: Albricias, albricias, ya tenemos madrina!

 

El Burro;Yo opino….

 

 

 

 

 

 

Acto 3

 

Relator Narrador

 

El Perro Pastor: Y de nuevo en el establo se formó la algarabía, otra vez el maremagnum, los chillidos, estridencias de animales felices, la fiesta llegó. Serpentinas, papelillos, torta de mazapán, alegría sin par, el Burro, la Vaca, la Gallina, y el Cerdo, todos felices en un gran acuerdo, la boda se está efectuando, en un amplio salón, llegó el vino los cantantes, y encapillado un poco de ron…..

 

….Y la madrina no aguantó, dio un brinco y un gran zarpazo, y de un mordisco, el Ratón comió

 

Coro: (A todos). ¡Ah que tontería lo que sucedió! ¡Se soltó la gata y la boda acabó!

 

Triquinia la Vaca: ¡Agarren a esa Gata!

 

Torcuato la Gallina: Ki ki ri ki. ¿ Como yo dije!

 

El Burro: Yo opino….

 

Narrador Relator

El perro Pastor: Es el final se acabó la reunión ¡No hay Boda!

 

Baja el telón

Se interpreta la canción…..

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



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9.8.2006 GMT

Poesía /Rubén Patrizi /Arbol Desnudo Invisible

El desnudo árbol invisible

Ramas desnudas invisibles
Ramas dedos erguidas
Hacia el cielo

Ramas turgentes y suaves
Ramas acariciantes desnudas
La corteza no la viste
Ni hay hojas en su piel

Dos seres desnudos
La van cubriendo
Ella de trenzas amarillas
Le da pinceladas de color
Con su gran sonrisa
Él con el trabajo de sus manos
Le va dando cuerpo al desnudo invisible

Una estrella azul
Una estrella roja
Un halo rosado
Las escarchas de plata
Del rocío lunar
Pintas de color

Se va vistiendo el árbol desnudo
Que yace invisible
Mirando con sus ramas dedos
El infinito

La respiración de hembra
El sudor de sus cuerpos
La llama viva
Nunca muere
Y nuevas cintas
Y un nuevo hombre

Cuadritos de luz
Y cuadritos y cuadritos
Cáscara de piel
Piel nueva
Para el invisible Árbol desnudo
Aislado y solitario

Un fantasma
En un bosque Negro y oscuro
Colores y estrellas
Halos y nubes
Flores y azahares
Blancas espumas y rayos de sol
Nuevas formas
A las ramas desnudas

Nuevos hijos
De hombres sin padre
Partículas de cosmo
Fragmentos del éter
Arena piedra roca río
Agua aire ondas de mar
Brisa rocío nubes el azar
Azul verde marrón ocre
Naturaleza vida movimiento
Amor ser sublime
Espíritu de la tierra
Cuerpo y carne
Deseo y piel

Nuevas manos en la labor
Ella de pechos duros y nalgas pretas
Ambos tez de ébano
El alto de hirsuto pelo en su pecho
Ojos grandes labios gruesos
Raza indómita

Nuevas cuentas de cristal
Nuevos colores de iris
Llevan en sus manos
La rama erguida
Se viste de color

Es un gran pulgar
Que señala el firmamento
Mosaicos y espejos
Filigranas irisados
Material de tierra

Van trabajando a ocho manos
Son cuatro en unión universal
Y no se dan abasto
Y viene nuevos a ayudar
A suplir carencias
Cerrar espacios

Son menudos y vivaces
Ojos rasgados y sonrientes
Ella de fina mano pálida amarillenta
Él su pelo negro
Cascada endrina de selva
Llevan en sus manos cuentas de oro

Nuevas pieles cuarzo
Y guijarros de río
Y el crisol
Nuevos elementos

Y más personas vienen
A continuar tapizando el árbol desnudo
Que ya no es invisible
Se van vistiendo
Las ramas desnudas
En oro en piedra
En vidrio en color
No hay hojas

No hay brisa
No hay estaciones
Ni tormentas
Ni lluvia
Ni tiempo
Todo se crea se Inicia
Crece

Se va instalando el amor
Y se prende del dedo meñique de la rama
Y la viste
Y la envidia
Y la lujuria
Y la ira
El enojo
El odio
El miedo
Van cayendo con las hojas secas
Las primeras incipientes
Que nacieron en el árbol
En el primer otoño

Se forma la esperanza en el anular de la rama
Y en el índice la virtud y la amistad
Se van vistiendo
Los dedos ramas
Del árbol que ya es visible
Y van naciendo nuevas hojas
Y empieza la primavera
Y se ve las ramas dedos
Que son como una mano
Que mira siempre hacia arriba

Y llega el verano
Con flores y frutos
Que visten las ramas
Con todos los colores
Con todos los sabores

Y viene el invierno blanco y puro
Las primeras aguas
Las primeras nieves
El primer descanso
Los hombres abajo dormitan
Aliviados se sosiegan
Del trabajo efectuado
Y todas las razas
Buscan más árboles invisibles
Para continuar la labor

Rubén Patrizi



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5.8.2006 GMT

El Hayku / Haykus de Gloria.

El Hayku, poesía que brota en frases para meditar. El verso se mantiene en la mente

Y se transforma volviéndose reflexión. Esta compuesto de tres líneas con 5-7-5 silabas

No existe ni titulo ni rima. Se basa en lo cotidiano. Es una lenguaje como el coloquio

diario, es un diálogo, simple y sencillo, es lo que sucede en cualquier lugar, la

naturaleza, el monte, la lluvia, el clima, la vida.

Agua bendita
cascadas de arcoiris
en los vitrales.
      xxxx
Bajo los tilos
salpicados de lluvia
nos encontramos.
     xxxx
Cae la noche
en silencio bosteza
la flor de loto.
      xxxx
Aguita fresca
danzando estan los peces
en la cascada.
Por Gloria E. Benitez.


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