Revista Literaria Periódico Cultural

Junio, 2007

27.6.2007 GMT

Entrevistas/ Delsie Caron/El Periòdico/ Venezuela

Delsye Caron: “la poesía es un hálito de vida”
escrito por María Alejandra Reyes
martes, 13 de marzo de 2007
“A veces... se ama tanto...que hay que hacerse sombra... y nada...para dejar ser feliz a quien se ama.

Image A veces... se ama tanto...que uno no es nada...y deja a un lado su corazón...para que la libertad bese los labios del ser amado...Por amor... se sacrifica el alma...”, este es uno de los cientos de poema que Delsye Caron, tiene publicado en decenas de páginas de internet alrededor del mundo y en varios idiomas, de igual forma Delsye es autora de varios libros, tanto en inglés como en español, donde relata principalmente sus vivencias.


La entrevista transcurrió en las inmediaciones del diario El Periódico, sin mayores presunciones, Delsye llegó puntual y con su particular elegancia y sobre todo sencillez, que nos permitió conversar de la manera más fluida sobre el importante oficio del escritor, y es que en lo particular yo siempre he creído que si el alma tuviera voz ésta sería reflejada en poesía, y es que hay tanto aliento en este género, tanta sutileza, misterio, belleza y a la vez humanidad…que la hace verdaderamente especial, y eso es exactamente lo que irradió Delsye al comentarnos que su pasión por la escritura comenzó hace un par de años como un hobbye, pero que se ha ido transformando en algo más serio.


Image Y es que estamos claros que en todo escritor debe existir una profunda sensibilidad y un apasionante entusiasmo para revestir la insólita desnudez de la existencia con los mejores y más excitantes vocablos, “en la poesía existen actualmente muchos cambios, yo escribo textos libres, pero además no tiene que existir por obligatoriedad la rima, no necesariamente tiene todo que rimar, como anteriormente se hacía, ahora puedes escribir coherentemente y con mayor libertad”, precisó la escritora.

Infinidad de satisfacciones
Ya van hasta el momento tres libros de su autoría publicados y una infinidad de satisfacciones, el primero fue “Pensamientos” una recopilación de poemas que comienzan de lo romántico y terminan con diferentes vivencias, exponen al ser humano en distintos ámbitos, lo muestran con sus sufrimientos y alegrías, “en ese momento yo estaba pasando por una situación difícil, como mi mamá había fallecido todas esas vivencias, me ayudaron un poco más a deslizar mi pluma en ese tema”.


Luego llegó “Entre Dos Mundos Unos Poemas” el cual fue publicado por La Universidad de Los Andes, se hizo entre Estados Unidos y Venezuela, con la colaboración de la profesora Migdalia Mansilla, “me inspiré en la jungla de cemento que es EE UU, con la belleza natural de Venezuela, específicamente del estado Mérida, este libro tiene una particularidad porque recoge fundamentalmente las experiencias de esos dos mundos, algo contrastados pero que los unimos a través de las palabras, Estados Unidos y Venezuela…Y es que la poseía es una inspiración continua, que cuando emerge, llega en gran cantidad”.

Image Amor y sentimiento
Después publicó el libro “Desde El Alma a las Palabras”, completamente en inglés, donde el amor y los sentimientos son el tema principal.

“Yo le escribo al amor, porque es un tema que a la gente le encanta y cuando las personas leen mis escritos se sienten identificados”, comenta Caron.


Entre sus autores preferidos están Pablo Neruda, “me gusta también la poesía japonesa Kollo Asaki, Yoshino Hiroshai por ejemplo, la poesía antigua también es una de mis preferidas”.


Cuando se le pregunta si el amor no es un tema trillado, caducado en mil poemas existentes desde todos los tiempos, nos afirma “yo recibo a diario e-mail de todo el mundo: de Europa, de Asia, Centroamérica, de Latinoamérica y la gente me agradece esas letras de amor con las cuales se sienten identificados…Lo ideal es no rebuscar tantas palabras, pues el amor es sencillo y si se usan palabras sencillas pues de seguro la gente percibirá el mensaje”.


El cuarto libro nos precisó que aún no tiene nombre, pero será de cuentos, con historias creadas especialmente para niños… “Tengo dos nietos y se ha formado dentro de mí como un mundo aparte, porque yo me siento abuela de todos los niños del mundo y me piden cuentos al dormir y ya estoy cansada de relatarle los mimos personajes desde hace años…es hora de renovar”.


Delsye es norteamericana y vive actualmente en Chicago, es graduada en filosofía y letras, pero nos comenta que se des- vinculó de ello, y se ha ligado más a la poesía porque realmente es lo que le apasiona, “yo creo que si somos más románticos y amorosos pudiéramos evitar tantas cosas, a mí me inspira escribir las experiencias de los viajes, las personas que conozco, el amor de la gente, mis vivencias que son miles y ellas hacen que brote esa sensibilidad….Y no todo el tiempo se puede ser romántico….no me gusta que me encajonen en netamente romántica porque yo le dedico a mis líneas a diferentes temas”.


De igual forma le preguntamos si le parecía que la poesía era un género que ya en este nuevo siglo estaba perdiendo adeptos, “sí la poesía ha ido mermando un poco, es algo así como las parejas que cuando se unen al principio todo es bello pero con el tiempo llegan cosas nuevas que les hace distraerse…Pero luego se reinventan”.

Primer libro que recuerda haber leído
El de Pablo Coelho El alquimista
¿Un libro inolvidable?
El Quijote de La mancha de Miguel de Cervantes
Autores imprescindibles
(los que relee con frecuencia)
Pablo Neruda, Yoshino Hiroshai
¿Un libro que le hubiera gustado escribir?

El de Dan Brown el Código de Da Vinci
¿Has tenido la oportunidad de vivir por un tiempo en Venezuela, cómo definirías a este país?
Es un país con muchas oportunidades, donde la mayoría de las personas son personas sumamente educadas y le hacen sentir a uno como que pertenece a este país.

http://www.elperiodico.web.ve/contenido/index.php?option=com_content&task=view&id=7153&Itemid=2



En: No Categorizado
Permaenlace: Entrevistas/ Delsie Caron/El Periòdico/ Venezuela
Comentarios: 0
Leído 499 veces.



27.6.2007 GMT

Serie por nuestros cerros.Petroglifos en el protero perdido/Edilia de Borges

ARMANDO REVERÓN
Uveros
1934 | óleo sobre tela | 53 x 64 cms.

PETROGLIFOS EN EL POTRERO PERDIDO

Domingo 24 de Junio del 2007-06-25

Hola amigos todos, les cuento:

Ya tenía conocimientos de que por los lados de Aragua, como en otras regiones de nuestro hermoso país, aún se conservan vestigios de piedras grabadas antiguas, petroglífos . Así que con esa curiosidad, mis amigas y yo este domingo muy temprano para evitarnos las sempiternas y usuales colas de tránsito, nos fuimos hacia la Colonia Tovar en el Estado Aragua.

Afortunadamente el día estuvo radiante y soleado, aunque por allá en el tramo de carretera de El Junquito, siempre se encuentra una con la maravillosa neblina, que aunque conlleva el ser mas cuidadoso con el manejo del auto, lo sumerge a una en el ambiente mágico tempranero de la montaña.

Fue un acierto el viajar temprano, ya que no conseguimos ningún atasco de vehículos, solamente el refrenado natural en la zona del mercado de hortalizas, frutas y dulces a la orilla de la carretera, llegando al pueblo de El Junquito.

Ya en La Colonia, hicimos un primer recorrido de búsqueda gastronómica, o sea, queríamos desayunar bastante y sabroso, el aire montañero abre el apetito. Eso hicimos, en un sitio pequeño y acogedor, atendidas por una jovial muchacha, de rosadas mejillas y vestida a la usanza de los primeros moradores del pueblo, degustamos salchichas variadas, papas, repollo, pan de horno casero y jugos naturalísimos de mora y durazno .¿ desayuno?..Menos mal que no venimos por acá regularmente, porque con esta dieta .. Susto .. Bueno seguimos caminando y sentíamos como que algo nos faltaba .. Claro el postre…”Torta tres leches”, fresas con crema, por supuesto con un cafecito ..llenaron el vacío..Seguimos caminando (para bajar la comidita) y ver tantas cosas hermosas que ofrecen los lugareños al turista, artesanías, recuerditos, tejidos, etc …En eso se nos fueron algunas horas y ya en busca de la persona que sería nuestro guía, hacia los petroglifos, pasamos delante de una cervecería..Y ¿Adivinen?..Pues había que probar la cerveza local “Tovar” y vaya que es buena, la sentí como fuerte y seca.

Pero ya era la hora del encuentro con Gustavo. Él es un joven universitario estudiante de antropología, enamorado de su pueblo natal, de su gente, y de la carrera que está estudiando, ya que ella le permite investigar en muchos sitios no visitados, y a la par que trabaja, se divierte. Montadas nosotras (Rosana, Grisel y yo) en un camioncito pequeño adaptado para viajes turísticos, atravesamos el pueblo con rumbo al sur, la trayectoria no es larga, al llegar a lo más alto de una cuesta con mucha comodidad, dado la amplitud que se divisa, pudimos ver todo el pueblo, con su iglesia, cementerio, el famoso Hotel Selva Negra, hortales, precioso cual una postal. Lamentablemente al tratar de disparar mi cámara para una foto, la bendita cosa no funcionó... jejeje .. Las pilas estaban descargadas...Típico de mis salidas apuradas de casa.

Por una carretera de tierra bastante amplia seguimos en breve trecho, rodeada aún por espesa vegetación verde y baja, que poco a poco va cambiando y se traduce en vegetación más seca, lo mismo el suelo el que originalmente tomamos es de arcilla roja fuerte y ahora transitamos sobre suelo calcáreo, blanco y seco.

Un amplio espacio despejado es el final, y aun lado del mismo, por un caminito empinado muy corto en la montaña, encontramos lo que buscamos: los Petroglifos de Potrero Perdido.

Grandes losas de piedra con las pinturas rupestres encima de ellas. Gustavo nos fue explicando los pormenores que con el transcurrir del tiempo se ha investigado sobre ellos, aún así no se pueden leer, sólo interpretar las figuras. Interesante, la mujer de cabeza redonda, el hombre de cabeza cuadrada (siempre ha sido así), la coronación en sus cabezas, el niño, la ofrenda del “hombre-pájaro” de un niño al dios Sol .. Y así, es de bella la leyenda.

Recorrimos el lugar viendo las otras piedras y salimos luego de la zona. Gustavo hace “acrobacias” con su camión (y nosotras adentro), vueltas rápidas, descensos vertiginosos, subidas alucinantes .. Mis gritos se oyeron en Caracas, hasta que en un momento dado me bajé del vehículo .. Que vergoña, pero no estoy para esos trotes…

Para conciliarse conmigo, nos lleva ahora por una carreterita perdida (nublada en su cima, desde acá vemos el pico Codazzi). Hay una pequeña casita, rodeada de plantas con flores en lo alto de una colinita, una joven está enfrente de un mostrador y ofrece en ventas delicias caseras de licores y dulces .. Que tentación .. De nuevo en el camino, a su lado hay plantas de moras maduras, que robamos con placer, embadurnándonos los labios con su sabor dulce/ácido que dejaron huellas viscosas de rojo en nuestra piel, más allá conseguimos ciruelas maduras también, rojas y redonditas, que fue un placer saborear .. Terminada la “requisa” de las plantas comestibles gratuitas, regresamos al poblado. Tornando a regresar a casa, con un tráfico fluido que muy pronto nos trajo hasta Caracas.

Todavía queda mucho que conocer por aquellas zonas, muy pronto las visitaremos y posteriormente les echaré el cuento, por ahora...

Nos vemos en la próxima,

Edilia C. de Borges

Fotos. Rosana Langerano



En: No Categorizado
Permaenlace: Serie por nuestros cerros.Petroglifos en el protero...
Comentarios: 1
Leído 403 veces.



26.6.2007 GMT

Invectiva Mensual Revista

Persistencia*


Dentro de cien años
cuando reine el olvido
cuando ya nada importe...

persistirá la lluvia
sobre el antiguo Alcázar;
persistirán el musgo,
la piedra humedecida,
la caricia del sol sobre los arcos;
persistirán las sierras
y su olor a esperanza;
persistirá la tenue
noche mediterránea
con su rumor de arenas
entregándose amantes
a la mar misteriosa;

persistirá el susurro
del viento entre las ruinas...

pero nosotros, díme
¿que será de nosotros
cuando sólo el olvido
pronuncie nuestros nombres?



*De Sergio Borao Llop .
sergiobllop@ yahoo.es

Los testigos...
NOS ALCANZA LA VIDA*


No quiero estar aquí, pero nadie quiere, supongo. Me dicen de mujeres golosas de sufrimiento, deseosas de hacer el oficio de santas, limpiar llagas y respirar pestilencias. Me dicen que no sólo lo hacen con resignación sino con felicidad. Pero no creo que lo disfruten realmente, será que dice eso la mala conciencia de los que las dejaron con el fardo y salieron corriendo. No creo que nadie quiera verdaderamente caminar por estos corredores impregnados de gritos.
Me bajé mal del colectivo, dos cuadras antes. Me regalé entonces unos minutos de demora y respiraba el aire frío de la madrugada y la soledad, y la paz de no estar aquí todavía. Caminé despacio, era a las seis que tenía que estar y me quedaban cinco minutos. En la calle había gente, alguno pasaba en bicicleta, hacía frío, me veía la respiración blanca.
No vale la pena robar cinco minutos, no me descuentan nada porque allá en la calle es como si ya estuviese acá. En estos días estoy acá aún cuando me caliento la comida en la hornalla de mi cocina o me baño en mi ducha.
Avivé el paso.
En la entrada también me equivoqué. En vez de usar la puerta normal ingresé por la entrada de servicio. Se prendió la luz cuando pasé entre las bicicletas y las garrafas. Me miró el guardia. No me dijo nada, ya debe de entender estas cosas. Quizás no sabe nada de nada, pero de tanto ver sabe
que los que entramos lo hacemos siempre por la puerta equivocada, aunque algunos usen esa de vidrio, la oficial. También se equivocan, porque vienen para algo que nunca es finalmente lo que esperaban.
Hay mucha gente. Afuera es de noche, pero los pasillos estos son como los gallineros, siempre es de día pero nunca es el día verdadero. Afuera cambian las horas y las estaciones, aquí el tiempo, la vida, las sonrisas, todo es artificial.
La gente transcurre sin ruido. Sentados, parados, caminando, todos tienen ese silencio de quien no quiere ser advertido. Sigilosos. Yo también camino con suela de goma y la sensación de que nos acechan.
Pasillo, escalera gastada, pasillos, peceras de vidrio con las enfermeras o los médicos que viven unas vidas ajenas. Ellos están habituados, charlan, se ríen, dicen que el sábado es el cumpleaños de la
Martita, se pasan recetas. Y me acerco a la habitación deseando que esté dormido, que no se haya orinado, que no venga justo el médico, que las cuatro horas que empiezan ahora sean un paréntesis de nada entre el afuera que recién dejé y el afuera que me prometo y está tan tan tan lejos.
Se va la mujer que se quedó a la noche. Toma su bolsito y sale disparada. Huye y me deja acá, en la habitación en penumbras. Siento que me abandona a mi suerte, que me traiciona como un soldado que deja al compañero herido en la trinchera y corre a campo traviesa. Ahora me toca a mi estar para lo que pase o que ojalá, ojalá no pase.
Cambio la silla de lugar. La pongo contra la pared de enfrente, me saco la campera y el pulóver, con mucho cuidado me siento y recuesto la cabeza contra el muro.
Los tres hombres duermen. Alguno sufre, se queja en sueños. Otro tose y temo que se despierten pero no. Voy esquivando el desastre. Yo también dormito. Miro el reloj y me alegro. Pasó una hora, faltan tres y hasta ahora voy bien.
Viene la hija del señor de la derecha. Hablan quedo pero me alarmo igual. Que no hagan olas, que no enciendan el día. Prenden la luz del baño para anotar un teléfono en un papel. No, es la clave del cajero para que la chica saque dinero, hay que pagar los descartables. En ese momento son mis enemigos, los odio. Que apaguen esa luz, que no rompan la noche que se extiende y me va salvando.
La chica se va y todo se aquieta. Siguen dormidos. Alivio. Las enfermeras hablan fuerte detrás de la puerta, se escuchan los timbres que suenan en la salita reclamándolas. Son las ocho de la mañana pero aquí sigue la noche. Faltan dos horas.
Empiezan los ruidos del desayuno. Se terminó la gracia concedida. En cualquier momento se abrirá la puerta y dejaré de ser invisible. Y se abre la puerta, la mucama prende las luces, corre las cortinas y deja las tazas con galletitas por ahí arriba, no hay mucho espacio.
La señora de la izquierda, que estaba debajo de una frazada como un bulto informe sale del capullo y le pone la mesita ladera al marido. Nos saludamos apenas. Sólo hay una bandeja para otro desayuno, menos mal que el hombre de la derecha no quiere tomar su té. Tomo la bandeja y despierto a mi
padre. No es fácil. Tampoco es sencillo incorporarlo en la cama. Le doy vueltas a la manija de la cama ortopédica y por supuesto me equivoco, los pies se van alzando. Deshago lo hecho, le doy vueltas a la otra manija ¿para qué lado? Hay que probar, nada es conocido, hasta lo más sencillo se me dificulta y me hace consciente de mi inutilidad.
Le doy el té, come dos de las tres galletitas. Nunca le había dado el té así. En casa se lo ponía arriba de la mesa, le alcanzaba las galletitas, nunca había tenido que ponerme aquí tan cerca, tan de arriba, tan lejana y diferente. La boca tiene forma de pico, las bocas de los viejos se van haciendo puntudas en el medio. Me pregunto si siempre tuvo los ojos tan claros. Ahora la cara es puro ojos saltones, no se parece a él sino a mi abuela, su madre. O será que era la misma cama, las mismas sábanas, el mismo tubito transparente en el brazo, esa cosa de estar desapareciendo de a poco que deja algunos rasgos fundamentales y piel vacía.
Veo que el pañal está despegado en un costado. Cuando pasa la enfermera le pregunto si me puede ayudar a cambiarlo. Me dice que sí, pero cuando termine la ronda. Deseo que la ronda sea larga y vuelva cuando ya me haya ido. Falta una hora. El tiempo se comprime y se expande aquí. No tiene la lógica del afuera.
Espera al revés, esperar que no ocurra en vez de esperar que ocurra algo. Ese deseo fuerte que duele, desear con todo el cuerpo que se demore, que venga cuando me haya ido. Que no me obliguen a estar acá cuando venga con apuro y celeridad para ayudarme a cambiarlo. Yo no quiero, saben, no, no
quiero. Pero ya aprendí que querer no significa nada.
La mucama limpia la habitación. Salgo y vigilo desde afuera, pero está tranquilo, dormitando después de comer, los pelos blancos formando una cresta sobre la cabeza. Mamá dice que tiene la cabeza con forma de rabanito, me acuerdo y me da risa a pesar de la angustia.
Han abierto un poco las ventanas para ventilar. Me acerco a una en un pasillo y abajo en un patio interno hay macetas con arbolitos. Se los ve bien, altos y frondosos, pero es enorme la tristeza de esas macetas sobre las baldosas. Todo está sostenido con artificio aquí, gentes y vegetales.
Ninguno en su lugar. A los arbolitos les falta tierra y a la gente morir en paz quizás. Recuerdo el horror que me siguió en sueños y en años cuando vi una película, de niña, donde recrearon "El caso del señor Valdemar" de Poe.
Esto está lleno de señores Valdemar, entre la vida y la muerte, torturados, imposibilitados de un descanso, mantenidos en una zona de espanto. Sale una viejita en silla de ruedas de otra habitación, la acompaña el camillero, ningún familiar está con ella. Pero no se queja. No dice nada, se deja rodar
con los piecitos diminutos sobre los apoyos de la silla. "Los brazos adentro", dice el muchacho. Claro, los viejos se quieren agarrar a cualquier cosa, lo que sea. Se aferran.
Vuelvo a asomarme. Mi padre sigue sin moverse. Me quedan cuarenta y cinco minutos, pasa la enfermera y me dice que ya viene. Le agradezco y espero que tarde. Le dicen que tiene que bañar a una anciana de la "D". Al lado. ¿Cuánto tardará? No tanto, seguro, pero quién sabe.
Ahora miro el reloj cada cinco minutos, cada tres, a medida de que se va acercando la huida el tiempo se hace más lento, se detiene casi. Espero que la enfermera no venga por un rato más. Pido poco, que se demore quince minutos, que aguanten las nubes y comience a llover justo cuando ponga la llave en la cerradura.
No, se larga la lluvia y me encuentra en descampado, siempre ocurre eso, viene la enfermera con la sábana y los guantes. No podía tener tanta suerte.
Nunca tengo tanta suerte. Viene y yo tengo que fingir que la ayudo. Es lo que se espera. Yo misma le pedí que me ayude a cambiarle los pañales, me avergüenza decirle cámbiele los pañales, por favor, déjeme salir y pasar de esto. Entonces me paro al lado y estorbo, porque sólo puedo hacer los gestos aproximados, me falta solvencia.
Le saca los pañales, lo deja desnudo sobre la cama y quedamos desnudos todos en la habitación de pesadilla. Y no es para tanto al fin y al cabo.
Con firmeza y celeridad lo lava, le saca la sábana, le cambia el pañal y lo deja listo y tapado. Ya está.
Pero yo no quería. De verdad que no quería verlo desnudo arriba de la cama, un animal asustado que se deja dar vuelta y colabora torpemente. No, no quería. Y no fue para tanto.
Justo entonces se abre la puerta y entra el relevo. Me puedo ir. Salgo por pasillos y escaleras y esta vez por la puerta correcta y piso las baldosas de la calle debajo de un cielo de veras, y me digo que no fue para tanto, que casi zafo y ojalá la enfermera hubiese tardado un rato más o mi mamá hubiese llegado un cuarto de hora más temprano, pero que al fin y al cabo no fue para tanto. Y una empieza a morir cuando estas cosas al fin y al cabo no son para tanto.
Vuelvo caminando. Estoy cansada, regreso bajo las nubes iluminadas por la crueldad de la vida que nos alcanza.

*de Mónica Russomanno. russomannomonica@ hotmail.com
Los Testigos*
* Julio Cortázar
Cuando le conté a Polanco que en mi casa había una mosca que volaba de espaldas, siguió uno de esos silencios que parecen agujeros en el gran queso del aire. Claro que Polanco es un amigo, y acabó por preguntarme cortésmente si estaba seguro. Como no soy susceptible le expliqué en detalle que había descubierto la mosca en la página 231 de Olver Twist, es decir que yo estaba leyendo Oliver Twist con puertas y ventanas cerradas, y que el levantar la vista justamente en el momento en que el maligno Sykes iba a matar a la pobre Nancy, vi tres moscas que volaban patas arriba. Lo que entonces dijo Polanco es totalmente idiota, pero no vale la pena transcribirlo sin explicar antes cómo pasaron las cosas.
Al principio a mí no me pareció tan raro que una mosca volara patas arriba si le daba la gana, porque aunque jamás había visto semejante comportamiento, la ciencia enseña que eso no es una razón para rechazar los datos de los sentidos frente a cualquier novedad. Se me ocurrió que a lo mejor el pobre animalito era tonto o tenía lesionados los centros de orientación y estabilidad, pero poco me bastó para darme cuenta de que esa mosca era tan vivaracha y alegre como sus dos compañeras que volaban con gran ortodoxia patas abajo. Sencillamente esta mosca volaba de espaldas, lo que entre otras cosas le permitía posarse cómodamente en el cielo raso; de tanto en tanto se acercaba y se adhería a él sin el menor esfuerzo. Como todo tiene su compensación, cada vez que se le antojaba descansar sobre mi caja de habanos se veía precisada a rizar el rizo, como tan bien traducen en Barcelona los textos ingleses de aviación, mientras sus dos compañeras se posaban como reinas sobre la etiqueta «made in Havana» donde Romeo abraza enérgicamente a Julieta. Apenas se cansaba de Shakespeare, la mosca despegaba de espaldas y revoloteaba en compañía de las otras dos formando esos dos insensatos que Pauwels y Bergier se obstinan en llamar brownianos. La cosa era extraña, pero a la vez tenía un aire curiosamente natural, como si no pudiera ser de otra manera; abandonando a la pobre Nancy en manos de Sykes (¿qué se puede hacer contra un crimen cometido hace un siglo?), me trepé al sillón y traté de lidiar más de cerca un comportamiento en el que rivalizaban lo supino y lo insólito. Cuando la señora Fotheringham vino a avisarme que la cena estaba servida (vivo en una pensión), le contesté sin abrir la puerta que bajaría en dos minutos y, de paso, ya que la tenía orientada en el tema temporal, le pregunté cuánto vivía una mosca. La señora Fotheringham, que conoce a sus huéspedes, me contestó sin la menor sorpresa que entre diez y quince días, y que no dejara enfriar el pastel de conejo. Me bastó la primera de las dos noticias para decidirme -esas decisiones son como el salto de la pantera- a investigar y a comunicar al mundo de la ciencia mi diminuto aunque alarmante descubrimiento.
Tal corno se lo conté después a Polanco, vi en seguida las dificultades prácticas. Vuele boca abajo o de espaldas, una mosca se escapa de cualquier parte con probada soltura aprisionada en un bocal e incluso en una caja de vidrio puede perturbar su comportamiento o acelerar su muerte. De los diez o quince días de vida, ¿cuántos le quedaba a este animalito que ahora flotaba patas arriba en un estado de gran placidez, a treinta centímetros de mi cara? Comprendí que si avisaba al Museo de Historia Natural, mandarían a algún gallego armado de una red que acabaría en un plaf con mi increíble hallazgo. Si la filmaba (Polanco hace cine, aunque con mujeres), corría el doble riesgo de que los reflectores estropeasen el mecanismo de vuelo de mi mosca, devolviéndolo en una de esas a la normalidad con enorme desencanto de Polanco, de mí mismo y hasta probablemente de la mosca, aparte de que los espectadores futuros nos acusarían sin duda de un innoble truco fotográfico. En menos de una hora (había que pensar que la vida de la mosca corría con una aceleración enorme si se la comparaba con la mía) decidí que la única solución era ir reduciendo poco a poco las dimensiones de mi habitación hasta que la mosca y yo quedáramos incluidos en un mínimo de espacio, condición científica imprescindible para que mis observaciones fuesen de una precisión intachable (llevaría un diario, tomaría fotos, etc.) y me permitieran preparar la comunicación correspondiente, no sin antes llamar a Polanco para que testimoniara tranquilizadorament e no tanto sobre el vuelo de la mosca como acerca de mi estado mental.
Abreviaré la descripción de los infinitos trabajos que siguieron, de la lucha contra el reloj y la señora Fotheringham. Resuelto el problema de entrar y salir siempre que la mosca estuviera lejos de la puerta (una de las otras dos se había escapado la primera vez, lo cual era una suerte; a la otra la aplasté implacablemente contra un cenicero) empecé a acarrear los materiales necesarios para la reducción del espacio, no sin antes explicarle a la señora Fotheringham que se trataba de modificaciones transitorias, y alcanzarle por la puerta apenas entornada sus ovejas de porcelana, el retrato de lady Hamilton y la mayoría de los muebles, esto último con el riesgo terrible de tener que abrir de par en par la puerta mientras la mosca dormía en el cielo raso o se lavaba la cara sobre mi escritorio. Durante la primera parte de estas actividades me vi forzado a observar con mayor atención a la señora Fotheringham que a la mosca, pues veía en ella una creciente tendencia a llamar a la policía, con la que desde luego no hubiese podido entenderme por un resquicio de la puerta. Lo que más inquietó a la señora Fotheringham fue el ingreso de las enormes planchas de cartón prensado, pues naturalmente no podía comprender su objeto y yo no me hubiera arriesgado a confiarle la verdad pues la conocía lo bastante como para saber que la manera de volar de las moscas la tenía majestuosamente sin cuidado; me limité a asegurarle que estaba empeñado en unas proyecciones arquitectónicas vagamente vinculadas con las ideas de Palladio sobre la perspectiva en los teatros elípticos, concepto que recibió con la misma expresión de una tortuga en circunstancias parecidas. Prometí además indemnizarla por cualquier daño, y unas horas después ya tenía instaladas las planchas a dos metros de las paredes y del cielo raso, gracias a múltiples prodigios de ingenio, "scotchtape" y ganchitos. La mosca no me parecía descontenta ni alarmada; seguía volando patas arriba, y ya llevaba consumida buena parte del terrón de azúcar y del dedalito de agua amorosamente colocados por mí en el lugar más cómodo. No debo olvidarme de señalar (todo era prolijamente anotado en mi diario) que Polanco no estaba en su casa, y que una señora de acento panameño atendía el teléfono para manifestarme su profunda ignorancia del paradero de mi amigo. Solitario y retraído como vivo, sólo en Polanco podía confiar; a la espera de su reaparición decidí continuar el estrechamiento del "habitat" de la mosca a fin de que la experiencia se cumpliera en condiciones óptimas. Tuve la suerte de que la segunda tanda de planchas de cartón fuera mucho más pequeña que la anterior, como puede imaginarlo todo propietario de una muñeca rusa, y que la señora Fotheringham me viera acarrearla e introducirla en mi aposento sin tomar otras medidas que llevarse una mano a la boca mientras con la otra elevaba por el aire un plumero tornasolado.
Preví, con el temor consiguiente, que el ciclo vital de mi mosca se estuviera acercando a su fin; aunque no ignoro que el subjetivismo vicia las experiencias, me pareció advertir que se quedaba más tiempo descansando o lavándose la cara, como si el vuelo la fatigara o la aburriera. La estimulaba levemente con un vaivén de la mano, para cerciorarme de sus reflejos, y la verdad era que el animalito salía como una flecha patas arriba, sobrevolaba el espacio cúbico cada vez más reducido, siempre de espaldas, y a ratos se acercaba a la plancha que hacía de cielo raso y se adhería con una negligente perfección que le faltaba, me duele decirlo, cuando aterrizaba sobre el azúcar o mi nariz. Polanco no estaba en su casa.
Al tercer día, mortalmente aterrado ante la idea de que la mosca podía llegar a su término en cualquier momento (era irrisorio pensar que me la encontraría de espaldas en el suelo, inmóvil para siempre e idéntica a todas las otras moscas) traje la última serie de planchas, que redujeron el espacio de observación a un punto tal que ya me era imposible seguir de pie y tuve que fabricarme un ángulo de observación a ras del suelo con ayuda de los almohadones y una colchoneta que la señora Fotheringham me alcanzó llorando. A esta altura de mis trabajos el problema era entrar y salir: cada vez había que apartar y reponer con mucho cuidado tres planchas sucesivas, cuidando no dejar el menor resquicio, hasta llegar a la puerta de mi pieza tras de la cual tendían a amontonarse algunos pensionistas. Por eso, cuando escuché la voz en el teléfono, solté un grito que él y su otorrinolaringó logo calificarían más tarde severamente. Inicié entonces un balbuceo explicativo, que Polanco cortó ofreciéndose a venir inmediatamente a casa, pero como los dos y la mosca no íbamos a caber en un pequeño espacio, entendí que primero tenía que ponerlo en conocimiento de los hechos para que más tarde entrara como único observador y fuera testigo de que la mosca podía estar loca, pero yo no. Lo cité en el café de la esquina de su casa, y ahí, entre dos cervezas, le conté.
Polanco encendió la pipa y me miró un rato. Evidentemente estaba impresionado, y hasta se me ocurre que un poco pálido. Creo haber dicho ya que al comienzo me preguntó cortésmente si yo estaba seguro de lo que le decía. Debió convencerse, porque siguió fumando y meditando, sin ver que ya no quería perder tiempo (¿y si ya estaba muerta, y si ya estaba muerta?) y que pagaba las cervezas para decidirlo de una vez por todas.
Como no se decidía me encolericé y aludí a su obligación moral de secundarme en algo que sólo sería creído cuando hubiera un testigo digno de fe. Se encogió de hombros, como si de pronto hubiera caído sobre él una abrumadora melancolía.
-Es inútil, pibe -me dijo al fin-. A vos a lo mejor te van a creer aunque yo no te acompañe. En cambio a mí...
-¿A vos? ¿Y por qué no te van a creer a vos?
-Porque es todavía peor, hermano -murmuró Polanco-. Mirá, no es normal ni decente que una mosca vuele de espaldas. No es ni siquiera lógico si vamos al caso.
-¡Te digo que vuela así! -grité, sobresaltando a varios parroquianos.
-Claro que vuela, así. Pero en realidad esa mosca sigue volando como cualquier mosca, sólo que le tocó ser la excepción. Lo que ha dado media vuelta es todo el resto -dijo Polanco-. Ya te podés dar cuenta de que nadie me lo va a creer, sencillamente porque no se puede demostrar y en cambio la mosca está ahí bien clarita. De manera que mejor vamos y te ayudo a desarmar los cartones antes de que te echen de la pensión, no te parece.
Mapas*
Durante muchos años mi padre se esmero en contar una y otra vez de sus viajes en camión por las rutas italianas. Contaba ciudad por ciudad y pueblo por pueblo por donde había pasado manejando un camión con provisiones en la última etapa de la guerra, con los alemanes en retroceso y esa extraña fauna de tropas aliadas que incluía indios de la India, ingleses, africanos y norteamericanos a los que solo escuchaba decir "I love you girl" a las italianas.
Faltaba comida pero había abundancia de chocolates y cigarrillos para las tropas, mi padre trocaba los cigarrillos y chocolates por comida. Era -según cuenta- un gran chofer en esos caminos de montaña.
No recuerdo sus rutas, aunque las repitió mientras tuvo memoria y vida, y no logro reconstruirlas ni con mapas encontrados en Internet.

Pero siempre voy a recordar ese esquema de ciudades que hicimos juntos en una madrugada de octubre del 2000, él había estado internado en terapia intensiva en una pequeña clínica de PAMI.
La terapia lo desoriento. Después de 24 horas estabamos en una habitación, el me conocía pero me decía que estabamos en Quequén, miraba al paciente de la cama contigua y decía cuanta gente viene a este hotel, no intenté hacerle notar su equivoco. En la noche, desvelados, tratamos de reconstruir la ubicación de izquierda a derecha y de arriba abajo de los pueblos cercanos a su pueblo italiano.
Es el reverso de un folleto de propaganda de la clínica donde anuncian un plan social de salud al alcance de todos, una hoja pequeña y veo mi letra mezclada con la suya, son puntos de birome trazados en espiral con los nombres de las ciudades, a pesar de todo su esfuerzo sigo sin poder descifrar esas huellas invisibles.
Los recuerdos mi padre en sus caminos italianos, como huellas en el pasto, se han borrado detrás de sus pisadas, derretidas como la nieve que cubría los caminos y obligaba a cruzar cadenas en las cubiertas del Guerrero a gas que manejaba.
Paterno Di lucania, su pueblo, atravesado por la ruta, apenas un descanso breve entre las montañas, ahí nomás el camino a Raia, donde vive uno de sus sobrinos. Al otro extremo del pueblo la ruta a Marsiconuovo, el pueblo donde nació mi padre, a la izquierda subiendo montañas por bosques de castaños y lobos salvajes por esta Padula y después Montesano... . más arriba esta Atana y aquí no quedo ningún imaginario trazo que pueda decirme como se llega o se va.. A la derecha de Marsiconuovo - Paterno y Raia se termina el papel .
Después están Pedale y Viggiano, mi papá pronunciaba "villano" y hay un "1º" escrito con mi letra..... seguramente el me contó que primero estaba villano arriba más alto y más alto todavía la Madonna de Viggiano a la que visitaba llevando a sus fieles en el camión, el tenía también fe en la Virgen y cuando le desesperaba y enojaba el mundo y la gente decía "Madonna santa". Camino a Pedale hay alguien que le dio trabajo y albergue, mi padre lo recuerda con gratitud, me dice el nombre y apellido, en esa noche de octubre donde en la penumbra de esa habitación nos creemos hospedados y refugiados del frío del mar y podemos,por última vez creo, tratar de reconstruir algunas de sus rutas conocidas. Bien a la izquierda están listadas con mi letra imprenta de industrial casi cursiva: Bari-Brindisi- Lecce, luego una B que quedo allí desairada como un objeto o un botón irrecuperable que perdió hace años su lugar en el traje.
Sé que sus ojos claros se hacían vivaces e iluminaban esa penumbra cuando hablaba de sus caminos de infancia y juventud, de alguna manera él seguía viviendo allí y una parte de él no quería dejar morir ese tesoro, aun en la enfermedad y el olvido de los años. Siempre pense que se vive para defender una memoria viva que se lleva hasta el último minuto y mi viejo siempre me lo demostró con sus mapas contados en el aire, repetidos hasta el desinterés o la frustración de su querido oyente. Muchos habrán dicho antes que yo, que la muerte es cesar la lucha por la propia memoria hundida en el cuerpo, poro por poro erizado al detonante del recuerdo-palabra- imagen y gestos. En estos mapas del aire pensaba hoy, cuando abriendo el libro de Antonio Dal Masetto La tierra incomparable apareció como señalador el mapa que hicimos aquella noche resistiendo olvidos y dolores mi padre y yo.
-Año 2002-
*De Eduardo Francisco Coiro . inventivasocial( arroba)hotmail. com


*
Reescribiendo noticias. Una invitación permanente y abierta a rastrear noticias y reescribirlas en clave poética y literaria. Cuando menciono noticias, me refiero a aquellas que nos estrujan el corazón. Que nos parten el alma en pedacitos. A las que expresan mejor y más claramente la injusticia social. El mecanismo de participación es relativamente simple. Primero seleccionar la noticia con texto completo y fuente. (indispensable) y luego reescribirla literariamente en un texto -en lo posible- ultra breve (alrededor de 2000 caracteres).
Enviar los escritos al correo: inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
Inventiva Social
"Un invento argentino que se utiliza para escribir"
Plaza virtual de escritura
Para compartir escritos dirigirse a : inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
-por favor enviar en texto sin formato dentro del cuerpo del mail-
Editor responsable: Lic. Eduardo Francisco Coiro.
Inventiva Social publica colaboraciones bajo un principio de intercambio: la libertad de escribir y leer a cambio de la libertad de publicar o no cada escrito. los escritos recibidos no tienen fecha cierta de publicación, y se editan bajo ejes temáticos creados por el editor.
Las opiniones firmadas son responsabilidad de los autores y su publicación en Inventiva Social no implica refrendar dichos, datos ni juicios de valor emitidos.
La protección de los derechos de autor, o resguardo del copyrigt de cada obra queda a cargo de cada autor. Inventiva solo recopila y edita para su difusión los escritos que cada autor desea compartir.
Inventiva Social no puede asegurar la originalidad ni autoria de obras recibidas, solo verificar que un autor con nombre Y/o seudonimo, y una dirección personal de mail nos envia un trabajo.
Respuesta a preguntas frecuentes
Que es Inventiva Social ?
Una publicación virtual editada con cooperación de escritores y lectores.

Cuales son sus contenidos ?
Inventiva Social relaciona en ediciones cotidianas contenidos literarios y noticias que se publican en los medios de comunicación.

Cuales son los ejes de la propuesta?
Proponer el intercambio sensible desde la literatura.
Sostener la difusión de ideas para pensar sin manipulación.

Es gratuito publicar ?
En inventiva social no se cobra ni se paga por escribir. La publicación de cada escrito es un intercambio de libertades entre el escritor y el editor, cada escritor envia los trabajos que desea compartir sin limitaciones de estilo ni formato.

Cómo se sostiene la actividad de Inventiva Social ?
Sus socios lectores remuneran con el pago de una cuota anual el tiempo de trabajo del editor.

Cómo ayudar a la tarea de Inventiva Social?
Difundiendo boca a boca (o mail a mail ) este espacio de cooperación y sus propuestas de escritura

¿ Otras preguntas o consultas? escribi a
inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
Si Ud. no es suscriptor y ha recibido esta única edición por gentileza lea esto:
si no desea recibir ningun envio futuro de gentileza puede enviar un mail en blanco son asunto: REMOVER a inventivasocial( arroba)yahoo. com.ar
Aclaración importante: si ha recibido una edición RE-ENVIADA por una dirección de correo ajena al newsletter, no solicite la baja a Inventiva Social, sino a la dirección de correo de quien le ha realizado un envio no deseado. Tenga presente que este es un medio que se edita para suscriptores, por lo tanto no realizamos envios masivos ni comerciales de ningún tipo.


En: No Categorizado
Permaenlace: Invectiva Mensual Revista
Comentarios: 0
Leído 266 veces.



26.6.2007 GMT

Artículo Vive al Màximo

Vive al máximo
Juan Carlos Caramés / jcarames@cantv.com

Estamos de paso en esta vida, y algunos de nosotros, y muchos instantes de nuestro tiempo, lo hacemos pesado, tenso, doloroso y, hasta, tedioso. Eso es precisamente, no seducir el deseo de vivir al máximo. A veces necesitamos una reflexión, una parada para llegar más lejos, una lectura para reflexionar y seducir mejor tu vida…

Siempre que experimentes algo hermoso, tenemos encuentros con nuestra alma. Ese momento de respiración interior, esa pausa y esa conciencia de lo bello, es una plegaria de agradecimiento, un momento de gratitud en el cual contemplas la belleza y te haces dueño de ella.

Comienzas a seducir tu vida.

Pero ¿qué tipo de experiencias son las que pueden alimentar tu alma? Aquí no podemos dar recetas, es algo que sólo tú puedes saber y experimentar. Lo que resulta satisfactorio para una persona, puede significar exactamente lo contrario para otra. A mí personalmente me gusta sentir la naturaleza, pasear por la playa o subir a una montaña, la comunicación con la naturaleza me transporta a un tiempo espiritual. Escuchar o interpretar música es una experiencia espiritual para algunas personas.

Aunque cada persona experimenta lo espiritual de una manera muy diferente, pero todos tenemos la necesidad y el derecho de dedicar parte de nuestra vida al cultivo del espíritu. Esto no es fácil. Hay muchos obstáculos. Tenemos que soportar la presión de esa parte de nuestra psique orientada al trabajo, con frecuencia defensiva, que mide el valor de nuestra vida sólo en función de resultados -qué tanto producimos-, y no en función de la calidad de nuestras experiencias. Vivimos en una cultura materialista, que valora ante todo la productividad.

Por desgracia, algunas personas esperan hasta sufrir un ataque cardíaco, o una úlcera, o un hijo adolescente en problemas, o que su esposa los deja, para empezar a prestarles atención a las necesidades de su alma. Son estas experiencias dolorosas las que los motivan. Pero no hay por qué esperar hasta que la situación se vuelva desastrosa. Tú puedes abrirte a la posibilidad de nutrir tu alma y convertir esta tarea en una prioridad. Toma atenta nota de la forma cómo gastas tu energía vital haciendo cosas que no te enriquecen espiritualmente.

Las responsabilidades cotidianas, como llevar a los niños al colegio, pagar las cuentas, hacer el mercado, acaban por invadir todos los momentos de la vida. Y cuando estamos tan absorbidos por este cúmulo de tareas, no nos quedan muchos momentos para vivir experiencias espirituales.

Como las cualidades que conducen al éxito son sobrevaloradas nos dedicamos a desarrollarlas; para acomodarnos a las expectativas, recortamos de nosotros mismos aquello que no es valorado por los demás, y en este esfuerzo terminamos por perder parte de nuestra alma.

La pérdida de lo espiritual produce una nada, un vacío, que tratamos de llenar con actividades rutinarias, porque este es el camino de menor resistencia: sentarse al frente del televisor, trabajar un par de horas más, o cumplir con alguna tarea de las que tenemos en la lista de cosas pendientes. Pero todavía es tiempo de realizar cambios en nuestra vida que nos permitan recuperar esas partes perdidas de nosotros mismos, esas partes abandonadas del alma. La decisión de reconectarnos con nuestra alma es la mejor manera de seducirla, de llenar espacios nunca antes probados, de sentir plenitud por lo vacío y riqueza por la nada.

Reencuéntrate con esas partes silenciosas de ti mismo, que se han atrofiado por falta de uso. Pregúntate a ti mismo: ¿Qué me hacía feliz cuando era niño: la pesca, la jardinería, el trabajo manual, la escultura, la talla en madera o la pintura?

Recuerda aquellas cosas que te dieron placer cuando eras joven y tenías más tiempo, puesto que este regreso puede significar un reencuentro con tu alma.

Cuando descubras que hay algo que alimenta tu espíritu y te proporciona felicidad, ten cuidado de abrirle un espacio en tu vida (en el buen sentido).

Cuando uno atiende las necesidades de su alma, experimenta un sentimiento de libertad. Cuando estamos absortos en una actividad que alimenta el espíritu nos sentimos liberados, creativos, ajenos al paso del tiempo y en armonía con nosotros mismos. Cuando ignoramos las cosas del alma y sólo nos dedicamos al trabajo, tenemos la sensación de vivir prisioneros, estamos tensos, porque cargamos sobre nuestros hombros todo el peso de nuestra infelicidad. Por el contrario, las experiencias que nutren el alma nos disponen para responder a la belleza que nos rodea, en los otros y en el mundo. A partir de mi propia experiencia, la contemplación de la belleza es una vía de acceso al alma. Si hay belleza en nuestra vida, nuestras cargas se harán más ligeras y las asumiremos con una mirada diferente. Mirar a los ojos de alguien que contempla la belleza es como mirar a través de las ventanas del alma. Cada vez que vislumbramos la profundidad del alma, cada vez que retenemos el aliento y sentimos la belleza, sabemos que el alma está presente.


En: No Categorizado
Permaenlace: Artículo Vive al Màximo
Comentarios: 1
Leído 202 veces.



26.6.2007 GMT

Homenaje al a mujer 500 años de historia



En: No Categorizado
Permaenlace: Homenaje al a mujer 500 años de historia
Comentarios: 0
Leído 322 veces.



22.6.2007 GMT

Después de un tiempo/ enviado por Ana F. Perez

Leonor mendoza

sin título

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aprender que los besos nos son contratos, ni regalos ni promesas...

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado...

Aceptarás incluso que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma...

Descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si aceptamos que los amigos cambian. Te darás cuenta que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar de su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto. Aprenderás que no importa a dónde llegaste sino a qué lugar te diriges y si no sabes cualquier lugar sirve...

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlarán y que ser flexible no significa ser débil, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo necesario, enfrentando las consecuencias.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte. Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da derecho a ser cruel. Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman pero no saben cómo demostrarlo...

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad con que la juzgas, también serás juzgado y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más. Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla...



En: No Categorizado
Permaenlace: Después de un tiempo/ enviado por Ana F. Perez
Comentarios: 0
Leído 478 veces.



22.6.2007 GMT

Museos/ El triàngulo Español

La meninas de Velásquez

Obras de arte de los siglosXll al XlX en el Museo Nacional del Padro. Albergfa miles de bocetos, grabados, obras decorativas, 17oo esculturas y unas 8000 pinturas.-

Maestos como; Goya, el Bosco, Rembrandt y el Greco.

Las Meninas de Velazquez en tre otros.

www.museoprado.mcu.es

Guernica de Picasso

Obras de arte del siblo XX.

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofìa.

Ocupa un edificio que en otro época fuese un hospital.

Arte español del siglo XX obras de Pablo Picasso y Salvador dalí

Entre ellas el Guernica de Picaso.

www.museoreinasofia.mcu.es

Anónimo Franco-flamenco del siglo XV

Museo Thyssen Bornemisza

1000 obras de arte que se adentran en la historia de la pintura europea desde el siglo Xlll

hasta el final del siglo XX

www.museothyssen.org



En: No Categorizado
Permaenlace: Museos/ El triàngulo Español
Comentarios: 1
Leído 1611 veces.



20.6.2007 GMT

Serie Cuento/ La casa de la bruja Colombia/Fabian Guzman Sanchez

CARLOS PRADA
Ancla
1997 | ensamblaje bronce, hierro | 127 x 97 x 23 cms

Artista contemporaneo Venezolano

La casa de la bruja


Tres jóvenes, vendían galletas de puerta en puerta, para recaudar fondos y así organizar actividades en su escuela. En su recorrido por bicicleta, Bruno iba adelante observando la diversa vegetación y maizales prolijamente cultivados, Crisanto contaba historias inspirado en el paisaje, y Aylín lo escuchaba maravillada.

Cuando se aproximaban a la casa más retirada del pueblo Crisanto dijo: -Yo no me acerco allí, esa casa me produce mucho miedo. Se dice que la dueña, fuera de elaborar y vender perfumes y hierbas, sabe de pócimas y encantamientos, siempre viste de negro, además, huele a azufre y vive con un gato que causa temor a quien lo mire, también se dice que su soledad la hace pensar solo en maldad y yo prefiero ser cobarde vivo que valiente muerto. En los ojos de Crisanto sólo había una mirada de susto y perplejidad.

Bruno y Aylín se aproximaron a la casa. Bruno examinaba atentamente aquella vivienda, pero tan sólo vio que era una casa vieja, con varios remiendos pero muy adornada de verde y de atractiva apariencia, para Aylín era una casa sola y triste. Él llamó a la puerta golpeando con un pesado tocador de bronce que tenía la figura de un felino.

La mujer salió a recibirlos y Bruno le ofreció sus galletas. Ella por su parte, los invito a seguir. Se sentaron en un sofá, junto a un gato negro que dormía, y la mujer los hizo esperar un poco.

Bruno no sentía un olor azufre, como Crisanto afirmaba, sino a manzanilla, en aquella sala sólo había velas de diversos colores, tamaños y formas y en un estante frascos lisos de varios colores y conteniendo líquidos en diversas proporciones, sobre las cortinas se habían improvisado unos velos de color púrpura, él se sentía alegre allí.

Bruno dijo Aylín: No creo que sea una bruja, ella nos saludó con una bella sonrisa, y aquel cuya sonrisa le embellece es bueno, yo creo que es una mujer que disfruta de su trabajo, se ve una mujer vigorosa, además se viste muy alegre, todo aquí está ordenado y limpio, es sola pero feliz. Este lugar inspira solo alegría y tranquilidad. Cuando regresó la mujer, le entregó a Bruno el dinero por sus galletas y además les ofreció una taza de chocolate.

Cuando Aylín salía de aquella recordaba que no le había visto sonreír como Bruno afirmaba, además no encontraba ninguna alegría en lucir como una inglesa. Aylín iba mirando los cuadros de aquel pasillo, que retrataban mundos perdidos en el tiempo y el olvido. Para ella, aquella mujer en los ojos delataba una tristeza profunda, y las arrugas verticales dibujadas en su rostro daban cuenta de un pasado tormentoso. La mujer que olía a humedad aparentaba mucha edad, tal vez por que la alegría rejuvenece, y la tristeza envejece, Aylín, estaba segura que esa soledad no le traía felicidad.

Una vez afuera, los tres muchachos se marcharon, la mujer cerró la puerta, y los observaba a través de sus frascos de colores, buscó a su gato para acariciarlo y escrutó el futuro en el poso de las dos tazas de chocolate.


Alias: fabiangs1
Nombre: Fabian Guzman Sanchez
País: Colombia
Ciudad: Bogota
Edad: 29
Sexo: masculino
Ocupación: Comerciante/Artesano
Género Favorito: Cuento


En: No Categorizado
Permaenlace: Serie Cuento/ La casa de la bruja Colombia/Fabian Guzman...
Comentarios: 0
Leído 432 veces.



20.6.2007 GMT

Artículo/ Anabel Guerrero/ Revista Rfi en español

Anabell Guerrero, escultora de la luz

La fotógrafa venezolana Anabell Guerrero
La fotógrafa venezolana Anabell Guerrero

Desde sus primeros trabajos fotográficos sobre desnudos hasta los más recientes sobre inmigrantes en Francia, pasando por sus imágenes de los guajiros de Venezuela, Anabell Guerrero viene construyendo una obra original en la que combina la búsqueda artística con la preocupación social.

Su estética, que se caracteriza por la experimentación con la luz, las transparencias y la fragmentación de la imagen, le sirve para expresar su interés por los seres y las culturas de existencia frágil, que viven situaciones inciertas en zonas de frontera tan reales y geográficas como alegóricas y existenciales. Nacida en Caracas (Venezuela) en 1955, Anabell Guerrero siguió cursos de pintura siendo muy joven, pero luego hizo estudios superiores de Economía y Ciencias Políticas, disciplinas que no ha ejercido nunca. Después de seguir un curso de fotografía con el venezolano Félix Molina, en 1986 se afincó en Francia para trabajar con diversos fotógrafos. Desde entonces, su trabajo fotográfico ha tomado un camino propio a través de series como Ultimos limbos, sobre el tema del cuerpo, Trópico tropismo, sobre los pescadores de Puerto Fermín en Isla Margarita, y retratos de escritores realizados para el Espacio de Literaturas Europeas de Estrasburgo. «Un retrato es interesante cuando muestra algo de la sensibilidad de la persona. El reto es ir más allá», explica Anabell Guerrero.

Algunos de los trabajos más recientes de la fotógrafa venezolana abordan el tema del exilio. Lo hizo en el norte de Francia con migrantes que buscan desesperadamente llegar a Inglaterra con la intención de «hacer presentes a los excluidos, darles dignidad, mostrar que son personas», precisa Anabell Guerrero.

Entrevistada: la fotógrafa venezolana residente en Francia Anabell Guerrero.

Un programa de Hernán Rivera Mejía Realización: Yocasta Gómez




En: No Categorizado
Permaenlace: Artículo/ Anabel Guerrero/ Revista Rfi en español
Comentarios: 0
Leído 5385 veces.



18.6.2007 GMT

Recomenrdación de la Cruz Roja

+ Esta es una recomendación +
de la Cruz Roja
Las ambulancias y emergencias médicas se han dado cuenta de que a menudo, en los accidentes de carretera los heridos llevan consigo un teléfono celular. Sin embargo, a la hora de intervenirles, no se sabe a quien contactar de la larga lista de números.
Nos lanzan, por tanto, la idea de que todo el mundo añada a su agenda del teléfono celular el número de la persona a contactar en caso de urgencia, bajo el Nombre: 'A en caso de emergencia'. (La A es para que aparezca siempre como primer contacto en la lista).
Es sencillo, no cuesta nada y podría ayudarnos mucho.


En: No Categorizado
Permaenlace: Recomenrdación de la Cruz Roja
Comentarios: 0
Leído 353 veces.



14.6.2007 GMT

Serie >poesía/Argentina/ En Concreto/Silvia Spinazzola.

Juan Vicenbte fabiani en galeria Muci
EN CONCRETO
Esa pared que acerca el infinito
rugosa mansedad que nos sostiene
cosechadora en su labor
vuelca la imagen
en el regazo equilibrista del espejo.
Nuestra pared de ausencias
esa
que acariciamos con la piel
o empujamos de ira en algún nudo
cuando la luz
estaba en huelga con el ojo.
A esa pared a veces
la pintamos con verdes o amarillos
un camino dibujado en punto y fuga
otras
se nos cayó encima
con su hedor descascarado entre la arena
o le tallamos los nombres más queridos.
Esa pared la nuestra
que juega a ser un horizonte de almidón
espejismo vulgar del condenado
nos juzga nos integra nos protege
del cristal que vende su mentira.
Nuestra pared erige este desorden
estímulo de búsquedas sin peso
equilibra las sombras
nos enseña
a ser libres
en la pequeña porción
que nos iguala.


© Silsh
(Silvia Spinazzola)
Argentina



En: No Categorizado
Permaenlace: Serie >poesía/Argentina/ En Concreto/Silvia Spinazzola.
Comentarios: 0
Leído 439 veces.



13.6.2007 GMT

Serie Por nuestros Cerros/Camino del Inca/ Rosa carrasco Cano

MATEO MANAURE

Columnas Policromadas, 1996
Duco sobre madera
200
´ 58 cm
Foto: Juan Vizoso

La ciudad perdida de los Incas por casi 400 años significaba para ellos: culto, astronomía, aprendizaje…estaba perdida porque fue abandonada por los Incas para protegerla de la colonización española de aquellos años, y se mantuvo escondida por la naturaleza hasta el 24 de julio de 1911, en que fue descubierta por Hiram Bingham, norteamericano que armó una expedición y siguiendo el río Urubamba llego a descubrirla. Para los Incas era un centro de aprendizaje, de culto y de observación astronómica. Desde 1983 tiene el título de Patrimonio Histórico y Natural de la Humanidad por parte de la UNESCO…por esto solo pueden acceder caminando 500 personas/día entre turistas y porteadores…, el 31 de marzo yo fui una de esas 500 personas…y la experiencia vivida de los 45 kms. recorridos del Camino del Inca se los describiría con las siguientes palabras:

Camino: escaleras, rodillas inflamadas, poco dormir, mate de coca y muña, frío húmedo en las noches, lleno de turistas, no me encontré ni un peruano que no fuera porteador, guía o de seguridad…grupos de muchachos norteamericanos, parejas de ingleses, familias de argentinos, grupos de franceses en edad madura.

Porteadores : entrega con dignidad a servir al turista, dientes picados en sonrisas tristes, curiosidad por saber de Venezuela, pies ligeros y pulmones amplios para caminar día tras día cargados con mas de 12 kilos en la espalda.

Simetría: en todo el camino. Agua y sol, frío y calor, agotamiento y energía, montañas y ríos.

Caseríos y ruinas con nombres quechua: Willkarakay, Chachabamba, Wiñaywayna, Yunkapata, Phuyupatamarka, Sayaqmarka, Runkuraqay, Piskakuchu …restos de ciudades dejados por la soberbia conquistadora del 1400.

Naturaleza grandiosa : ríos de leche de lo blanca que se veía a lo lejos el agua que caía en las montañas; musgos de colores en las montañas; piedras, piedras y más piedras; montañas con una vegetación que parecía “tela de pana verde”; agua, amenaza siempre de lluvia inesperada; colibríes, eucaliptos, tunas, retama.

Sol : un día de sol adorado y disfrutado (oportunamente el día de mi birthday).

Comidas: sopas, vegetales, cereales nuevos (kiwicha), cotufas enormes de merienda, hoja de coca, mate de coca y Nescafe descafeinado instantáneo en nuestra mesa cada desayuno, seguía la simetría.

Mi cumpleaños: cena despedida de porteadores y con torta de cumpleaños, con vela y todo, cantado con aplausos.

Machupicchu : Vista desde la puerta del sol, sabiduría de los Incas, magnetismo, grandiosidad, sello en mi pasaporte bolivariano, banderas con los colores del arcoiris en la cima de las cuatro principales montañas que la rodean.

Viaje maravilloso que me regaló la vida y que me recordó en algunas cosas mi vivencia en el Camino de Santiago…

Rosa Carrasco-Cano

Caracas, mayo de 2007



En: No Categorizado
Permaenlace: Serie Por nuestros Cerros/Camino del Inca/ Rosa carrasco...
Comentarios: 1
Leído 366 veces.



13.6.2007 GMT

Serie Artículo/El Chocolate/

Chocolate: Origen e historia

Indice
1. El Cacao
2. El Chocolate
3. El Chocolate En La Gastronomía
4. Mitos y verdades del chocolate

1. El Cacao

Aunque hayan surgido a través de los años muchas polémicas sobre la zona exacta de la cual es oriundo la planta de Cacao, no cabe duda alguna de que esta es una planta autóctona del Nuevo Mundo. La tesis que mayor fuerza ha cobrado es la que indica una vasta región amazónica, incluida la Orinoquia, como la zona donde hace aproximadamente 4.000 años surgió el primer espécimen de la planta que hoy conocemos como Theobroma. Otras teorías mantienen que esta planta es originaria de Mesoamérica e incluso hay quien asegura que la zona que dio origen a esta planta se encuentra entre la parte Sur del Lago de Maracaibo y el río Magdalena. De las hipótesis citadas anteriormente, la que mayor apoyo de tipo paleobotánico y fitogenético tiene es la nombrada en primer lugar, la cual de igual manera explica que la amplia difusión del cacao por el resto del continente se llevó a cabo por el ser humano, los animales y ciertos factores meteorológicos, tales como los vientos.

En Venezuela específicamente, no existen hallazgos arqueológicos que permitan datar la existencia del cacao en tiempos Pre-Hispánicos, sin embargo existen estudios que sugieren que en el periodo cuaternario existían, en las regiones del Sur del Lago de Maracaibo y en la de Paria, así como en las zonas del Delta y la del Amazonas, focos de plantas cacaoteras de las cuales podrían haberse derivado los árboles que fueron objeto de cultivo miles de año más tarde.
El árbol del theobroma, fue descrito por el comerciante Florentino Galeotto Cey, quién vivió en la provincia de Venezuela entre los años 1.544 y 1.553, y legó un relato lleno de pormenores de su estancia en nuestro suelo llamado: Viaje y descripción de las indias, documento éste de obligada consulta para muchos historiadores a causa de su descripción detallada de la vida cotidiana de aquellos días, como:
"Un árbol que nace silvestre en los bosques, crece muy alto y tiene la corteza sutil y pulida, con pocas ramas y bajo ellas, en el tronco del tallo, echa su fruto, que son ciertas vainas largas como de un palmo, entre verdes y blancas, de grosor como de un buen pepino. Dentro tienen ciertos granillos como garbanzos, pero chatos. La concha de dicha vaina es del grosor de un dedo o más. Cómense dichas semillas que son un poco amargas, pero de resto buenas y sanas, y dicen que ayudan contra cualquier veneno. Los indios de Temistitlán, que nosotros llamamos Nueva España , se sirven de él como moneda y lo comen y beben en sus bebidas."
El Theobroma, cuyo nombre, proveniente del griego, significa "Alimento de los Dioses", puede ser incluido, según las opiniones más calificadas, en el grupo de las Bitnerieas de la familia Sterculiaceae, siendo sus semillas ricas en almidón, proteínas y materias grasas. De esta planta, existen 22 especies conocidas, de las cuales la única que se cultiva para la producción industrial y comercial es el Theobroma Cacao L. Otras especies de esta planta son: el Theobroma Leiocarpum, el Theobroma Pentagonum, y aquella denominada por Henry Pittier como Theobroma Sapidum, proveniente de una posible hibridación llevada a cabo entre varias especies durante el siglo XVI.
En Venezuela, el cultivo comercial de la planta del cacao, se inició a fines del siglo XVI. Este cambio de mirada de los hacendados hacia la producción del cacao, se debió principalmente por el menoscabo de la producción del trigo por plagas y enfermedades .
La primera exportación comercial fue de 4 y media fanegas, se efectuó por el Puerto de la Guaira en 1.607, a bordo de la fragata "San Francisco" y tuvo como destino la ciudad de Cartagena.
Las zonas productoras de Cacao en Venezuela han variado a través de los siglos. Aquellas que se podrían denominar pioneras en el cultivo del cacao son las siguientes:

  • Mediados del siglo XVI: Provincias de Maracaibo y Barinas, actualmente Parte sur del Lago de Maracaibo y estados Mérida y Táchira.
  • Finales del Siglo XVI: Provincia de Caracas, actualmente Distrito Federal, Estados Miranda, Aragua y Carabobo.
  • Principios del Siglo XVII: Los actuales Estados Falcón y Lara
  • Mediados del Siglo XVII: Provincia de Cumaná, actual Estado Sucre.

2. El Chocolate

Existen contradicciones a la hora de definir de donde proviene la palabra Chocolate. Aunque está claro que ésta proviene de la palabra "xocolatl", vocablo que significa " agua Espumosa" (xoco: espuma – atl: agua ), algunas fuentes indican que éste era el nombre de la bebida que le fue ofrecida al conquistador español Hernán Cortés a su llegada a México en 1.519, cuando el emperador Azteca Moctezuma junto con si pueblo lo tomaron por una reencarnación del Dios Quetzalcoatl, por haber arribado con sus tropas, por el mismo lugar por donde había prometido regresar, según rezaba la leyenda, el mencionado Dios. Moctezuma le daría entonces a Cortez el tratamiento debido a una divinidad y le ofrecería esta bebida, reservada sólo a personas de alta posición social. Este episodio daría el nombre científico a la planta del cacao, la Theobroma que quiere decir en griego: Comida de los Dioses.
Los Españoles dieron a la fruta que utilizaban los aztecas para la preparación de esta bebida, el nombre de "Amígdala Pecuniaria" ya que ésta era ampliamente utilizada como moneda de intercambio comercial.
Otras fuentes , indican que el vocablo Xocolatl, proviene de los indígenas que habitaban la Isla de Guaja, frente a las costas Hondureñas, en donde Cristóbal Colón descubrió que los indígenas consumían una bebida bastante fuerte y amarga, que producía energía y vitalidad, la cual llevaba este nombre.
Otra polémica genera la introducción del cacao y por ende del chocolate o "xocolatl" en Europa . Algunas fuentes indican que Cristóbal Colón, al regreso de su 4º viaje a las Indias en 1.502, introdujo el fruto de cacao en España . Otras fuentes dicen que Hernán Cortéz, luego de probar esta bebida, introdujo el cacao en la corte del Rey Carlos V de España.
Una tercera hipótesis dice que el cacao llegó a Europa gracias a cierto monje que viajaba en las expediciones de Cortéz, quien envió cacao al abad del monasterio de piedra de Zaragoza, junto con las indicaciones de cómo prepararlo, y así, por primera vez en la historia se fabricó chocolate o xocolatl, en Europa.
Si bien su introducción en Europa ha generado muchas polémicas, a partir de allí la historia se encuentra un poco más documentada. Los monjes españoles adaptan esta bebida al paladar Europeo, sustituyendo las fuertes especias utilizadas por los nativos Americanos, por Miel, azúcar y leche . La corte española mantuvo la preparación de esta bebida a nivel de secreto de Estado , y sólo los monjes conocían el procedimiento para convertir el fruto del cacao en chocolate. Esta bebida era ampliamente usada por ellos, ya que la iglesia consideraba que no rompía el ayuno, además de volverse sumamente popular en España. La Corona Española logró mantener este secreto durante aproximadamente un siglo.
La historia de la expansión del chocolate por el resto de Europa tiene varias versiones e hipó tesis :
Ciertos historiadores indican que el viajero Italiano Antonio Carletti descubrió el secreto y lo llevó a otras naciones Europeas, mientras que otros dicen que dicha popularidad se debe a que la Infanta Maria Teresa de España, al casarse con Louis XIV de Francia , mejor conocido como el Rey Sol, le entregó a éste el secreto de la preparación del chocolate como regalo de bodas. La pareja real instauraría entonces en la corte Francesa la costumbre de tomar chocolate, que si bien en España se consumía bastante espeso, los franceses comenzaron a tomarlo de una manera más diluida.
Una tercera versión, aunque coincide con el hecho que Francia fue el segundo país en recibir el chocolate, difiere en la manera. Dicen que la corte Francesa se mostraba bastante dubitativa en cuanto a la aceptación de lo que se llegó a llamar "una producto barbárico" y "una droga nociva", probablemente a causa de sus efectos vigorizantes. No fue hasta que la Facultad de Medicina de Paris le otorgó el visto bueno y que la Reina Ana de Austria, esposa del rey Louis XIII de Francia la nombrara "la bebida oficial de la corte Francesa", en el año de 1.615, que ésta no se convirtió verdaderamente en un suceso.
En el año de 1.657 un ciudadano Francés residenciado en Londres abrió en Queen´s Head Alley, una tienda llamada "The Coffee Mill and Tobacco Roll", en la cual se comenzaron a vender las pastillas sólidas de chocolate, para preparar la bebida en Inglaterra , y se considera históricamente como el verdadero punto de partida de su popularidad en Europa. Como consecuencia de esta popularidad, el gobierno Británico estableció un impuesto que le daba al chocolate un precio equivalente a ¾ de su peso en oro. Por esta razón, el chocolate era una bebida que sólo podía ser costeada por la alta sociedad . Este impuesto estuvo vigente hasta 1.853.
Los suizos comenzaron a fabricar chocolate a mediados del siglo XIX, cuando Daniel Peter, al tratar de mezclarlo con leche para hacerlo más cremoso, tuvo problemas , ya que el agua contenida en el chocolate no permitía una emulsión uniforme. Luego de 8 años de experimentos infructuosos le presentó la idea a un fabricante de leche evaporada de nombre Henry Nestlé, quién tuvo la idea de mezclar leche condensada azucarada con cacao, iniciando así la fama del chocolate Suizo.

En el año de 1.828 C. J. Van Houten, un maestro chocolatero Holandés inventó la prensa de cacao, instrumento que se utilizaría para obtener la manteca de cacao. Quitándole a éste su acidez y amargura tradicional.
El chocolate sólo se consumió en forma líquida en Europa, hasta que en el año de 1.879 Rodolphe Lindt tuvo la idea de agregar de nuevo la manteca de cacao procesada a la mezcla, permitiendo así que el chocolate pudiera ofrecer una textura sólida y cremosa a la vez, que fuera crocante al morderlo para luego, acto seguido se derritiera en la boca. Esta presentación tuvo su auge durante la Segunda Guerra Mundial , ya que proporcionaba a las tropas aliadas un excelente alimento, a la vez que ocupaba muy poco espacio al transportarlo. Terminada la Segunda Guerra , se afianzó el mercado para el chocolate en barra. Ya que las tropas, de vuelta en casa, deseaban seguir consumiéndolo.
En Venezuela, la noticia más antigua acerca de un establecimiento en donde se expendiese el chocolate data del 21 de Agosto de 1.838 donde en las páginas del diario "El Liberal" se encontraba un anuncio que ofrecía "Chocolate de buena calidad , a precio de 2 reales la libra, y marcado con dos sellos al centro". Este chocolate podía ser adquirido en las Panaderías Inglesas, ubicadas en la Esquina de Sociedad y en el puente de San Pablo, en la ciudad de Caracas.

En el año de 1.861 se funda en Caracas, en una casa ubicada en la acera Oeste de la calle Sur de Gradillas a Sociedad, una industria que perdura hasta nuestros días. La fábrica El Indio. Conocida hoy en día, luego de varias separaciones de socios, como: La India , C.A. Esta industria chocolatera obtuvo en el año de 1.873, en la exposición mundial de Viena, la medalla de Mérito por la alta calidad de los productos presentados.
Otras compañías importantes en la historia chocolatera del país son: Chocolates el Rey, fundada en Caracas en 1.929 y Savoy Candy C.A., fundada en 1.941, ambas, aún presentes en el país.

Características de la planta del caca
Al Theobromae, se le encuentra en los pisos inferiores de las selvas húmedas de América tropical, generalmente a una altura inferior a los 1.400 Metros sobre el nivel del mar. Esta planta necesita para su desarrollo , temperaturas medias anuales elevadas, una gran humedad y una cubierta arbórea que la proteja de la insolación directa y de la evaporación. Las semillas del Theobroma son ricas en almidón, proteínas , materias grasas y otros elementos que le confieren un valor nutritivo real. Los frutos de las diferentes especies presentan una diversidad muy grande en cuanto a color , y formas de las diferentes partes de la flor, del fruto y de las semillas. Henry Pittier reconoció en 1.930, entre las especies, dos grandes grupos : los criollos, de frutos alargados y puntiagudos, originarios de la parte Norte de la cordillera Andina hasta México , y los forasteros de frutos redondeados y casi lisos, presentes en el resto de América hasta el Ecuador .

Actualmente, la clasificación de los cacaos cultivados puede realizarse de la siguiente manera :
Cacaos Criollos:

  • Criollos Andinos: Mazorcas de color rojo o verde antes de la madurez. Forma alargada, punta muy acentuada en el extremo inferior. Superficie marcada por 10 surcos muy profundos. Granos gruesos, rollizos y redondeados.
  • Criollos Porcelana. Caracter ísticas de color muy similares a los criollos Andinos. El cuerpo es de forma corta y cilíndrica y presenta un punta corta marcada por 5 surcos. La piel es más delgada y prácticamente lisa. Los surcos no están marcados.
  • Criollos Pentágona: Producen una mazorca con una forma muy particular, con 5 aristas prominentes y sin surcos. Este tipo de cacao es conocido en los Andes Venezolanos como "cuatrofilos". Las semillas son grandes y redondeadas.

Cacaos Trinitarios o Deltanos: Muy utilizado en Venezuela, da origen a un fruto ¡de alta calidad, con aroma y sabor muy pronunciados. Estos, a ser procesados por la industria, dan lugar a chocolates muy aromáticos, con un acentuado sabor a cacao.
Cacaos Forasteros Amazónicos: Son los más cultivados en África Occidental, Malasia e Indonesia, presenta gran vigor y productividad además de resistencia o tolerancia a enfermedades o virus .

  • Angoleta: De surcos profundos y superficie rugosa y granos grandes y semi rollizos
  • Cundeamor: Lomos más bien superficiales, aunque en algunas variedades son más profundos. El diámetro es aproximadamente 50% de la longitud del fruto.
  • Amelonado: De surcos poco pronunciados, el diámetro es de 60 a 75% de la longitud del fruto. De forma globosa, es muy parecido a un melón. Las semillas son de color violeta oscuro y planas.
  • Calabacillo: Fruto pequeño con cinco surcos marcados, el ápice varia según las variedades, siendo romo en algunas y puntiaguda en otras. Las semillas son de color violeta oscuro, planas y triangulares.

Características del Fruto:
Es llamado comúnmente Mazorca, tiene una gran variedad de formas, desde alargadas hasta casi redondas, presenta surcos en su superficie, la cual puede variar desde muy rugosa, hasta completamente lisa. El color puede variar entre el blanco, varios tonos de verdes y rojos cuando son jóvenes. Al madurar la coloración varia entre al amarillo, rojo naranja y rojo oscuro. El fruto cuando es joven, presenta 5 compartimientos rellenos de granos, pero al madurar, las paredes de las cámaras desaparecen, quedando una cavidad única repleta de granos cubiertos de una pulpa mucilaginosa. El número de semillas por fruto varia según las especies, desde 25/30 en los Criollos, hasta 60 o 70 en algunos Forasteros Amazónicos.
El período comprendido entra la fecundación y la madurez del fruto va desde los 5 hasta los 7 meses. El peso de una mazorca madura varia entre 15º Gr. Hasta los 1.000 gr., aunque el peso promedio es de 400 Gr. por lo general.
El índice de mazorca se refiere al número de frutos necesarios para obtener 1 Kg. De cacao seco. Los Criollos poseen un índice de mazorca de 9 frutos por kilo de cacao seco, mientras que algunos Amazónicos presentan un índice de 33 Frutos por kilo de cacao seco.

Características de la Semilla:
Se encuentran cubiertas por una pulpa mucilaginosa de color blanco y de sabor agradable, su longitud puede variar de 15 a 30 mm, el ancho de 8 a 20 mm y el grosor de 5 a 15 mm. Se le denomina comúnmente "almendras". Constituye la materia prima fundamental para la elaboración del chocolate.

Zonas Productoras de Cacao en Venezuela:
Tres son las regiones que comparten la producción cacaotera en Venezuela:

  • Región Nororiental: Comprende los Estados Sucre, Monagas y Delta Amacuro, siendo el Estado Sucre, el principal productor de esta región.
  • Región Centro-Norte-Costera: Comprende los Estados Miranda, Aragua, Carabobo y Yaracuy. El estado Miranda es el principal productor no sólo de esta región, si no del país, con 40% de la producción nacional.
  • Región Sur Occidental: Comprende los Estados Táchira, Apure, Barinas, Mérida y Zulia, si bien es la zona que menor cantidad produce (11% del total nacional), su cacao es uno de los de mayor calidad en el país.

Proceso de transformación:
Para lo obtención de un buen chocolate, lo esencial, como en todos los procesos , es obtener una materia prima de buena calidad. En este proceso está compuesto por varias etapas que comienzan con la plantación del Theobromae.
Plantación: Como ya se ha mencionado, el Theobromae necesita para desarrollarse, cierta cantidad de sombra que evite que su hojas sean expuestas directamente a la luz solar. Esta circunstancia exige antes de plantar los Theobromae, plantar otras plantas que sean capaces de ofrecer la sombra necesaria. Existen 2 técnicas utilizadas actualmente para ello; las denominadas sombra temporal y sombra permanente.

  • Temporal: Tiene la ventaja de tener un crecimiento rápido y ofrece al agricultor la ventaja de una entrada económica durante el tiempo de cultivo y cuidado del cacao. Las plantas más usadas para esto son las musáceas (el plátano y el cambur) así como la yuca y el quinchoncho. Esta plantas también tienen la ventaja de producir gran cantidad de materia orgánica favorable para el suelo del cultivo.
  • Permanente: Junto con la sombra temporal se siembra también la permanente. Esta se compone de árboles lo suficientemente altos como para que su follaje produzca el sombrío necesario. Estos árboles regulan la temperatura del sembradío, al crear un techo vegetal con su follaje; controla la humedad, evitando que el suelo sufra evaporación; protege las plantas, evitando la incidencia de vientos fuertes sobre las plantas. Los árboles más utilizados, debido a su rápida expansión y crecimiento son los Bucares (Eritryna), los Cedros (Pseudo Samanea guachapele) y el Samán (Samanea Saman). Actualmente se están desarrollando técnicas para la utilización de árboles frutales tales como el aguacate o cítricos, así como árboles forestales tales como el Caoba y el Cedro, los cuales permitirían obtener ingresos adicionales.

El esquema utilizado a la hora de planificar la siembra del cacao es el siguiente:

  • Sombra permanente: Se siembra 1 en un área de 24x24 M.
  • Sombra temporal: Se siembra 1 en un área de 3x2 M.
  • Theobroma: Se siembra 1 en un área de 3x2 M.

Cosecha: El proceso de cosecha consta de los siguientes pasos:

  • Maduración de los frutos: el fruto debe ser cosechado completamente maduro, esto ocurre entre los 160 y 185 días de haber ocurrido la fecundación de la flor. De lo contrario el mucílago no ofrece los niveles de azúcar necesarios para que la almendra logre una buena fermentación , dándole a ésta alta astringencia y acidez.
  • Eliminación de los frutos enfermos.
  • Eliminación de las mazorcas sobremaduras: Si esto no se realiza se pueden incluir almendras en estado de germinación, lo cual crea sabores indeseables.
  • Evitar herir las almendras: Para partir las mazorcas sin dañar las almendras, se utiliza un mazo, generalmente de madera , en vez de un objeto afilado, ya que éste podría causar "heridas" en las almendras.
  • Bajar las mazorcas con las herramientas adecuadas: Las herramientas a utilizar varían según la posición de la