Revista Literaria Periódico Cultural

10.4.2007 GMT

Oscar Wilde

[Cuento]

Y el silencio reinaba en la Casa del Juicio, y el Hombre compareció
Desnudo ante Dios.

Y Dios abrió el Libro de la Vida del Hombre.

Y Dios dijo al Hombre:

-Tu vida ha sido mala y te has mostrado cruel con los que necesitaban
Socorro, y con los que carecían de apoyo has sido cruel y duro de corazón.

El pobre te llamó y tú no lo oíste y cerraste tus oídos al grito del
Hombre afligido.

Te apoderaste, para tu beneficio personal, de la herencia del huérfano
Y lanzaste las zorras a la viña del campo de tu vecino.

Cogiste el pan de los niños y se lo diste a comer a los perros, y a
Mis leprosos, que vivían en los pantanos y que me alababan, los perseguiste
Por los caminos; y sobre mi tierra, esta tierra con la que te formé,
Vertiste sangre inocente.

Y el Hombre respondió y dijo:

-Si, eso hice.

Y Dios abrió de nuevo el Libro de la Vida del Hombre.

Y Dios dijo al Hombre:

-Tu vida ha sido mala y has ocultado la belleza que mostré, y el bien
Que yo he escondido lo olvidaste.

Las paredes de tus habitaciones estaban pintadas con imágenes, y te
Levantabas de tu lecho de abominación al son de las flautas.

Erigiste siete altares a los pecados que yo padecí, y comiste lo que
No se debe comer, y la púrpura de tus vestidos estaba bordada con los tres
Signos infamantes.

Tus ídolos no eran de oro ni de plata perdurables, sino de carne
Perecedera.

Bañaban sus cabelleras en perfumes y ponías granadas en sus manos.

Ungías sus pies con azafrán y desplegabas tapices ante ellos.

Pintabas con antimonio sus párpados y untabas con mirra sus cuerpos.

Te prosternaste hasta la tierra ante ellos, y los tronos de tus ídolos
Se han elevado hasta el sol.

Has mostrado al sol tu vergüenza, y a la luna tu demencia.

Y el Hombre contestó, y dijo:

-Sí, eso hice también.

Y por tercera vez abrió Dios el Libro de la Vida del Hombre.

Y Dios dijo al Hombre:

-Tu vida ha sido mala y has pagado el bien con el mal, y con la
Impostura la bondad.

Has herido las manos que te alimentaron y has despreciado los senos
Que te amamantaron.

El que vino a ti con agua se marchó sediento, y a los hombres fuera de
La ley que te escondieron de noche en sus tiendas los traicionaste antes del

Alba.

Tendiste una emboscada a tu enemigo que te había perdonado, y al amigo
Que caminaba en tu compañía lo vendiste por dinero, y a los que te trajeron
Amor les diste en pago lujuria.

Y el Hombre respondió:

-Si, eso hice también.

Y Dios cerró el Libro de la Vida del Hombre y dijo:

-En verdad, debía enviarte al infierno. Sí, al infierno debo
Enviarte.

Y el Hombre gritó:

-No puedes.

Y Dios dijo al Hombre:

-¿Por qué no puedo enviarte al infierno? -¿Por qué razón?

-Porque he vivido siempre en el infierno, respondió el Hombre.

Y el silencio reinó en la Casa del Juicio.

Y al cabo de un momento. Dios habló y dijo al Hombre.

-Ya que no puedo enviarte al infierno, te enviaré al Cielo.

-Sí, al cielo te enviaré.

Y el Hombre clamó:

-No puedes.

Y Dios dijo al Hombre:

-¿Por qué no puedo enviarte al Cielo? -¿Por qué razón?

-Porque jamás y en parte alguna he podido imaginarme el Cielo, replicó
El Hombre.

Y el silencio reinó en la Casa del Juicio.


"La dicha de la vida consiste en tener siempre algo
Que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar"
Thomas Chalmers



En: No Categorizado
Permaenlace: Oscar Wilde
Comentarios: 2
Leído 542 veces.

Comentarios: 2

simplemente hermoso

Enviado por: erika | 11.1.2008 GMT


Maravilloso. Me ha encantado. Gracias.

Enviado por: [Marta] | 10.4.2007 GMT


Dejar Comentario

*
Smilies
*
Ingrese el código mostrado. 

Rubén Patrizi

Venezuela, Venezuela

Las personas que adornan una esquina, dando colorido a su lucha diaria en su eterno vivir, para ellos,...

Mi perfil Completo


Buscar

 


atom



Blog Gratis para humanos.


vocessusurrosrumorygritos-vocessusurrosrumorygritos